Jurassic World: Rebirth no solo es innecesaria es una pésima primera entrega de una nueva trilogía.
Ya hablamos sobre aquellas franquicias exitosas que vienen de los años 70 y hasta la fecha, mucho ha pasado desde entonces y algunas han tenido una evolución más que interesante mientras que otras siguen en la contienda para permanecer en el gusto del público.
Los años 80 prepararon el terreno de lo que sería un cambio radical en la manera de contar historias en el cine, la ciencia ficción y la fantasía son aquellas que se vieron más beneficiadas con esto, ideas iban y venían en cómo hacer que el entretenimiento fuera deslumbrante y sorprendente.
Una de estas franquicias viene de la idea del escritor norteamericano John Michael Crichton que con su serie de novelas perfectamente bien documentadas alcanzaría el éxito con la muy popular y conocida Jurassic Park, historia que llegó a la pantalla grande de la mano de Steven Spielberg en 1993 y que rápidamente se transformaría en un éxito comercial y en una franquicia que ha durado hasta nuestros días.
A esta primera entrega le siguieron The Lost World: Jurassic Park (1997) basada en la última novela de este tema escrita por Crichton, Jurassic Park III (2001) el reinició y una nueva trilogía con Jurassic World (2015), Jurassic World: Fallen Kingdom (2018), Jurassic World Dominion (2022), los cortos Battle at Big Rock (2019), Jurassic World Dominion prologue (2021), las series animadas para la plataforma de Netflix Jurassic World Camp Cretaceous (2020–2022) y Jurassic World: Chaos Theory (2024) y no todo quedó aqui, se han publicado comics, videojuegos y hasta contó con parques de atracciones temáticos Jurassic Park: The Ride (1996). Canopy Flyer (2010), Dino-Soarin’ (2010), Jurassic Park Rapids Adventure (2010), The Flying Dinosaur (2016), Jurassic World: The Ride (2019), VelociCoaster (2021).
En un intento desesperado por seguir presentando historias de estas enormes y peligrosas criaturas llega en este 2025 una nueva entrega con Jurassic World: Rebirth del director Gareth Edwards y da inicio a una nueva trilogía.
¿De qué trata la película Jurassic World: Rebirth?
Cinco años después de Jurassic World: Dominion, una expedición se aventura en remotas regiones ecuatoriales para extraer ADN de tres enormes criaturas prehistóricas una de aire, otra de tierra y una más acuática, con el objetivo de lograr un avance médico revolucionario que ayudará con los problemas cardiacos, pero no todo saldra como ellos esperaban, para sobrevivir tendrán que enfrentarse a un nuevo y más peligroso adversario, el Distortus Rex.
Sobre esta franquicia ya hemos tenido casi de todo y si bien se dice que de una buena idea hay elementos que podrían explotarse más y contar nuevas historias este es el ejemplo perfecto de cuánto se ha exagerado con eso en algo que ya no puede dar más.
Esta nueva cinta dentro de una franquicia que ha ido decayendo con cada entrega intenta con inquietud aprovecharse de la emoción de las películas anteriores y al mismo tiempo, hacer una discreta denuncia sobre el mundo en el que vivimos, podríamos decir que el capitalismo y el consumismo son los verdaderos antagonistas aquí, más que querer contar una buena historia o ya dejar en paz las cosas se centran más en todo aquello externo que en lo que les debería de ocupar.
En sus dos primeras escenas esta cinta no se parece mucho a un renacimiento en absoluto, es un flashback que nos dice que por una falla en el sistema de seguridad causado por la envoltura de un chocolate Snickers una criatura híbrida mutante llamado Distortus rex ataca a quién provocó todo esto, causando estragos y muerte en este grupo de científicos, de ahí nos ubicamos en el presente en la ciudad de Nueva York en donde sus habitantes se quejan de que hay retrasos en las vialidades por un brontosaurio moribundo.

Aquí se nos explica muy brevemente que ahora estos dinosaurios que ya hicieron de este mundo su mundo y conviven con los humanos ahora están muriendo debido a que el planeta ha cambiado el clima con el calentamiento global, no ha sido un virus ni ha sido el problema de cómo alimentarse ni de crear un hábitat, es el clima el que está acabando con casi todos.
Pero aún quedan algunos viviendo en algunas islas remotas que aún cuentan con un clima y ambiente casi prehistórico, es así que la aventurera y experta en operaciones encubiertas Zora Bennett (Scarlett Johansson) es reclutada por el representante farmacéutico Martin Krebs (Rupert Friends) para llevar a cabo una misión de la que el gobierno no está enterado, y es hacerse del ADN de dinosaurios vivos para crear un nuevo medicamento que ayude a la humanidad con sus problemas cardiacos.
Como toda empresa ambiciosa lo que buscan es hacer dinero más que un bien a todos, a ellos se les une Dr. Henry Loomis (Jonathan Bailey) un paleontólogo de especies modernas, Bobby Atwater (Ed Skrein), Leclerc (Bechir Sylvain), Nina (Philippine Velge) como parte del equipo de exploración y Duncan Kincaid (Mahershala Ali) como el jefe de las operaciones quienes viajan a Paramaribo a 402 millas al norte del Ecuador para de ahí embarcarse a una isla y llevar a cabo la “sencilla” misión.
Todo estaría bien si no fuera por la incursión de una familia latina con la que se encuentran, Rubén Delgado (Manuel García-Rulfo) que velea con sus hijas Teresa (Luna Blaise), Isabella (Audrina Miranda) y Xavier Dobbs (David Iacono) el novio de su hija mayor, esta familia complica demasiado una historia en la que son completa y totalmente innecesarios, parece que esta cinta plantea sus propias reglas y sigue con otras propias de la franquicia en donde los adolescentes y niños inmamables tienen que estar presentes.
Por otro lado está el tema de que los humanos se han cansado ya de los dinosaurios que y de sus llamativas mutaciones creadas por los científicos fueron una parte muy importante de la pasada trilogía en donde mutantes insulsos, clones de niñas y langostas gigantes estaba ya demasiado lejos de la premisa original de un parque natural de dinosaurios en el mundo moderno, tal como lo había escrito Crichton en su novela.
Uno de los grandes problemas que tiene este proyecto está en el hecho de que su guión no es lo suficientemente fuerte e interesante para captar nuevamente nuestra atención, se basa en hechos y recreaciones de entregas anteriores de la misma franquicia y que aquí ya carecen de ese suspenso emocionante y se convierten solamente en una referencia graciosa, el guionista David Koep regresa a contar esta nueva historia después de que coescribió la película que dió origen a todo esto en 1993 junto con Michael Crichton, sin embargo, sigue siendo un guionista increíblemente desigual si no es asesorado como corresponde.
Bien sabemos que el señor o escribe cosas muy buenas o escribe unas mierdas monumentales, la trama tiene más una estructura que se usa en un videojuego que algo hecho para cine y deja un espacio muy amplio para que sucedan esas escenas fuertes que todos esperamos y que se nos fueron presentadas en los diferentes trailers como por ejemplo que un barco sea acosado por un Mosasaurio, o escapar de un T-Rex en un río, una clara referencia a una secuencia quitada de la cinta de 1993 o escapar de un Quetzalcoatlus que piensa que le han robado un huevo.
El guión está tan pésimamente mal hecho que hace que su narrativa sea lenta y pesada, si a esto le agregamos que las sub tramas son poco y nada interesantes y la familia que no debería de estar aquí hace que todo esto no tenga mucho sentido ni necesidad de ser, ya vimos a estos grandes dinosaurios hacer lo que deben en la pantalla grande con muchísimo éxito, hace 10 años la idea de recrear elementos de la cinta original pero ahora con un híbrido que es todo menos un dinosaurio, el Indominus Rex, fue idea de Rick Jaffa, Amanda Silver, Derek Connolly y Colin Trevorrow, que si bien esto funcionó a medias, sí cumplía con un esquema de calidad en el que proponía y respetaba sus propias reglas, aquí eso no sucede.
El guión tiene inconsistencias y se traiciona así mismo más de una vez, por ejemplo, se supone que el ADN tiene que ser extraído de criaturas colosales vivas debido a la degradación del mismo una vez que están fuera del cuerpo y entonces no es tan coherente que en el caso del Quetzalcoatlus sea de un huevo, las justificaciones para esto son más que solo estúpidas,m tratan de que no notemos los diversos cortes y refilmaciones que tuvo este proyecto, empezando porque las presentaciones de prueba no funcionaron e hicieron un híbrido de todo esto, al parecer no como deberían.
Otro problema está en los efectos especiales, no sé cómo pueden decir que esto costó tantos millones de dólares si ahora la calidad en cuanto a la presentación de los dinosaurios está muy por debajo de lo que debería ser y de lo que nos tenían acostumbrados, se supone que estamos a 32 años de la primera Jurassic Park y que estos efectos deberían ser mejor y más sorprendentes y esto aquí no sucede.
La película como tal no cuenta con un antagonista, si bien eran los Velociraptors los que dominaban gran parte de la acción aquí simplemente salen solo un momento para no volverlos a ver, en cambio, las nuevas especies como el Anurognato, el Mutadon, una variante más evolucionada del Espinosauro, el infaltable Titanosaurio Rex asi como el Dilophosaurio que solo sirve como referencia son las que tienen ahora la misión de hacer que esta franquicia siga siendo interesante asi como el híbrido mutante que aparece solo unos minutos en pantalla, y no lo lograron.

Tristemente este proyecto no tiene ni la intención ni la sabiduría para centrarse en los dinosaurios, ninguno de los personajes humanos destaca ni tampoco tiene el desarrollo suficiente para mantenernos interesados que a fin de cuentas tampoco importan mucho, lo que como audiencia queremos ver es a los dinosaurios, sin embargo, Ali y Johansson tiene n a cargo personajes monótonos y sin chiste que solo están motivados por una sustanciosa paga.
Y luego están los dinosaurios mutantes, que ya para su final esto ya se diluyó tanto que ya no son importantes, al final tanto Zora como Duncan que se salvó milagrosamente de ser devorado por el Distortus Rex, deciden que la cura debe ser algo para todos, traicionando así a quienes los reclutó y les pagó por esta misión con la justificación de que el mundo necesita este medicamento y que esté al alcance de todos, vaya mierda.
No todo es tan malo tiene cosa medianamente rescatables, en su mayoría el clímax está bien coreografiado y bien concebido, salvo que trata de abogar por la nostalgia con un par de guiños innecesarios a la primera película, pero, ninguno de los fundamentos que tiene su narrativa visual visual pueden compensar el hecho de que su dinosaurio mutante es feo, poco inspirado y muy mal diseñado y esto también incluye a esas criaturas aladas con garras de raptor que son sumamente estúpidos, pero nada como el Distortus rex que es torpe con una cabeza bulbosa y 4 brazos.
Edwards ha hablado sobre la inspiración que tuvo en aquellas representaciones clásicas de dinosaurios como lo que en su momento hizo Ray Harryhaussen, básicamente el ahora nuevo D-rex se siente un poco amenazante cuando aparece en escenas oscuras pero una vez que lo hemos visto en su totalidad decepciona, luciendo menos peligroso y amenazante, tampoco nos cuentan de dónde viene o cómo es que fue creado o bien los errores genéticos que tuvo, y peor aún, tampoco se nos dice por qué este ser siguió con vida tantos años después.
El clímax es más que frustrante no sólo porque el D-rex es un monstruo excesivamente feo e innecesario sino porque captura sustancialmente todo lo que está mal y que como resultado tenemos una excelente película de serie B sobre dinosaurios con personajes medianamente funcionales en fantásticas escenas de aventuras y que que los dinosaurios en sí mismos son geniales pero no como ese blockbuster exitoso que todos esperábamos, es una pena que una franquicia como esta esté tan echada a perder solo por el consumismo de querer vender palomeras inútiles en las salas de cine.
El elenco lo conforman Scarlett Johansson, Mahershala Ali, Jonathan Bailey, Rupert Friend, Manuel García-Rulfo, Luna Blaise, David Iacono, Audrina Miranda, Philippine Velge, Bechir Sylvain y Ed Skrein quienes hacen lo que pueden con lo que tienen en 134 minutos que dura esta cinta, podemos ver que Ali es demasiado actor para este personaje desperdiciando el talento de casi todos.
La música compuesta por Alexandre Desplat es lo mejor que tiene este proyecto, la spiezas musicales han sido cuidadosamente compuestas para que audiovisualmente tengamos esa sensación de que seguimos viendo las peligrosas consecuencias de jugar con la genética y crear criaturas que pongan en peligro la existencia del ser humano como especie dominante, un gran trabajo que queda muy por encima del resultado final.
En resumen Jurassic World: Rebirth se una a la ya larga lista de secuelas innecesarias y que caen solo en el tedio y el aburrimiento, es un hecho que este universo prehistórico/moderno va a continuar y esperemos que se tomen el tiempo de replantearse las ideas y aprender de todo lo malo que hicieron con esto y tengan ya más en claro una idea digna de ser una historia entretenida que se pueda contar, como producto final y comercial no solamente es innecesario sino que es una pésima primera entrega de lo que planean para hacer una nueva trilogía.
Jurassic World: Rebirth ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país.
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