Predator: Killer of Killers (Depredador: Asesino de asesinos) es un ejemplo fiable de que una franquicia puede reinventarse y reestructurarse en sí misma
La ciencia ficción y las franquicias han ido de la mano desde hace ya unos años, los estudios han hecho de este género algo muy redituable en algunos casos teniendo un éxito comercial y en otros no han sabido qué hacer con sus personajes.
Desde finales de la década de los 70 y durante los años 80 muchas de estas producciones fueron proyectos experimentales que terminaron siendo del agrado de propios y extraños, cintas que solo fueron hechas con el sencillo propósito de contar una historia autoconclusiva y debido a su éxito pasaron a ser sagas multimillonarias.
Star Wars, Alien, Terminator, Back to the Future, Poltergeist, Indiana Jones, Star Trek, Mad Max y Predator, entre muchas más, cada una a su propio estilo nos hablaba de futuros post apocalípticos, extraterrestres, actividades paranormales y aventuras fantásticas que hicieron que el cine tuviera una visión diferente para hacer las cosas.
En el caso de Predator ha sido una antología de ciencia ficción y acción muy castigada por la industria, si bien su primera entrega fue todo un éxito sus secuelas no han sido lo que muchos esperábamos, historias que se centran en encuentros entre humanos y una especie ficticia de extraterrestres cazadores de trofeos conocidos como la raza Yautja o bien como los temibles Predators.

Esta singular especie creada por Jim E. Thomas, John Thomas, John McTiernan y Stan Winston es un ser de forma humanoide que se distingue físicamente de los humanos por su mayor altura, su rostro con rasgos artrópodos cuenta con una mandíbula retráctil, sus cuerpos son resistentes y capaces de recuperarse de múltiples heridas, entrenados como cazadores implacables de otras especies incluyendo a los humanos que puedan hacerles frente.
Otra de las características que poseen es el alto sentido del honor, basándose claramente en los samurais japoneses, que si pierden tras la lucha de un adversario prefieren sacrificarse con honor a vivir deshonrados.
La saga dio inicio con Predator (1987) dirigida por John McTiernan, a la que le siguieron Predator 2 (1990), Predators (2010), The Predator (2018), Prey (2022), y ahora en este 2025 llega una nueva entrega en una película animada Predator: Killer of Killers a cargo del director Dan Trachtenberg que intenta darle forma y un nuevo inicio que cambiará todo el curso de lo que hemos visto hasta ahora.
¿De qué trata la película Predator: Killer of Killers?
Durante milenios la raza extraterrestre conocida como Predators (Depredadores) han buscado por el universo dignos adversarios que se conviertan en sus presas y posibles trofeos, esta película nos cuenta tres historias independientes ambientadas en diferentes épocas de la historia humana, una guerrera vikinga, un ninja japonés y un piloto de la Segunda Guerra Mundial son quienes ahora enfrentarán a estos seres extraterrestres letales en batallas sangrientas y brutales en la que cada uno tendrá que defender su propia vida.
Este proyecto le da a la franquicia la oportunidad de redimirse en sí misma no partiendo desde cero sino ampliando más su propio universo, ahora podemos entender más claramente que estos seres han estado viviendo y cazando quizá antes de la existencia humana, desde que el fan film no oficial que fue transmitido en YouTube el 23 de mayo del 2015 dirigido y escrito por James Bushe Predator: Dark Ages es un cortometraje que nos presenta a un grupo de Caballeros Templarios que están encargados de cazar un “Demon” que ha hecho estragos en su comarca el campo, la batalla que libran con el Depredador es de lo que nacen sus mitos y Leyendas, también da la idea de expandir este universo y contar historias completamente nuevas.
La idea que tuvo este director con base en este cortometraje la llevó a cabo con Predator: Prey en el 2022, la historia si es canon y tiene un lugar en la cronología antes de las películas anteriores y sirve como una precuela sobre un Depredador y una joven Comanche que quiere ser una guerrera, personaje que al parecer tendrá una importancia en los sucesos futuros.
El compromiso que tiene ahora Trachtenberg de dar seguimiento a esta nueva trilogía lo presenta ahora con Killer of Killers y seguirá con Predator: Badlands programada para su estreno el 7 de noviembre de 2025 y que se aleja de saltos temporales y nos lleva de vuelta al espacio en donde un joven Depredador tendrá que hacer alianza con un androide creado por la compañía Weyland-Yutani (que liga el universo de Alien con este en una sola línea temporal) para encontrar su lugar y defender su honor.
Si creíamos que Prey fue una grata sorpresa para este personaje, es ahora cuando llega a otro nivel, Predator: Killer of Killers (Depredador: Asesino de asesinos) toma como base todo ese atractivo conceptual de su trabajo anterior y lo transforma en una antología tríptica de historias en la que tres humanos diferentes y de tres épocas distintas enfrentan cada uno a un Yautja, la cinta lo divide por capítulos que son:
The Shield:
En la Escandinavia el año 841 esta historia nos muestra Ursa (Lindsay LaVanchy) una guerrera vikinga sin escrúpulos que busca venganza contra un tirano que mató a su padre.

The Sword:
En el Japón del año 1609 los hermanos Kenji y Kiyoshi Kamakami (Louis Ozawa) luchan entre sí por su honor y la sucesión.

The Bullet:
Los Estados Unidos de 1942 ve a un valiente joven piloto de la Segunda Guerra Mundial (Rick González) probando su temple en los cielos sobre el Atlántico y durante una misión de reconocimiento que parecía ser simple se complica por la repentina llegada de una nave de otro mundo a su campo de batalla.

La idea de mezclar diferentes líneas en el tiempo resulta ser muy emocionante y cumple en gran medida con las reglas establecidas por la misma franquicia, aunado con los hechos históricos y las sangrientas batallas que cada uno tiene, podemos ver las diferentes perspectivas que cada uno tiene, por un lado los humanos y por el otro los Depredadores que están a la caza de aquél ejemplar que pueda enfrentarlos y salir victoriosos, cada uno de estos tres segmentos tienen su propia personalidad y su propio lugar en la franquicia, su enfoque dirigido hacia la violencia explícita tanto de humanos como la de los Yautja tienen impresionantes secuencias de acción.
Cada uno de los personajes está perfectamente bien diseñado para que pueda hacer frente con su desconocida amenaza, vemos a Ursa manejando un práctico par de escudos con cuchillas en donde la agilidad, la velocidad, el tiempo, el sigilo y la exactitud son piezas clave para obtener su venganza y terminar con su oponente, por otro lado tenemos a estos personajes japoneses luchando con katanas y saltando a través de los tejados y por último tenemos a un joven piloto muy singular que parece que puede comunicarse con las máquinas y entender fácilmente su funcionamiento.
Lo que más nos cautiva es la estructura que da a cada uno de sus personajes principales, la personalidad y el carácter así como la profundidad de sus emociones junto con la capacidad de resolver el gran problema que tienen y que puede costarles la vida, cada uno lleva en su propio peso la demostración de su valía en el campo del conflicto, cada segmento se toma su tiempo para establecer quienes son y desarrollarlos así como que cada uno de ellos habla en su idioma nativo y respeta su cultura tal como lo vimos en Prey.
La historia escrita por Dan Trachtenberg y Micho Robert Rutare no necesita tener mayores explicaciones, tomando en cuenta que su final deja la idea abierta a más entregas entonces necesitamos tener se bagaje de Prey para entender el contexto de todo, sin abogar descaradamente por la nostalgia también están esas sutiles pero efectivas referencias a la franquicia como por ejemplo el arma que vemos en Prey aquí es retomada para la batalla casi final.
La animación es una compleja mezcla entre lo artesanal y un 3D muy cuidado en cada uno de sus detalles, Trachtenberg y Wassung saben perfectamente bien cómo recrear estos entornos y situar la acción con un elemento más extraño y completamente desconocido construyendo cuadro por cuadro una violencia que va perfecta con la acción que están desarrollando.
Killer of Killers (Asesino de asesinos) es el nombre perfecto que se centra en construir batallas en un concepto diferente y desarrolla por completo el recurso de animación con el que cuenta, los últimos treinta minutos es una locura, une a todos de una manera que sirve como un clímax sorprendente y poco adivinable y que a su vez sirve para construir una nueva mitología de esta franquicia, sin dar muchas explicaciones vemos que los Yautja son diferentes en sí mismos lo mismo que sus habilidades y armas desde los Depredadores individuales que cazan en solitario hasta una lucha cuerpo a cuerpo con un líder más grande y más peligroso así como una criatura fantástica y aterradora en donde estos personajes que han sido secuestrados y desfasados de su tiempo por medio de la criogenia deben poner a prueba sus habilidades.
Al igual que con sus cintas previas son nuevamente los humanos y no los cazadores alienígenas los que continúan ocupando el centro de toda la acción mientras que los Depredadores permanecen mayormente en las sombras planeando su estrategia y el factor sorpresa, si bien el formato de película animada contada en 4 actos funciona muy bien, no explora más a fondo y a detalle cómo es esta civilización, de dónde vienen, cuántas y cuáles razas son, aquí solo mencionan que tenemos a los Bersek, los Barron y los Ronin que en la misma secuencia ocupan cada uno de los cortos.
Si bien este proyecto es sorprendente su fallo consiste en que es muy poco el tiempo que tienen para desarrollar una historia tan compleja como esta, en tan solo 90 minutos nos da perfectamente bien lo que queremos y nos deja con ganas de más, de saber cómo en un futuro podrán darle más estructura a todo este nuevo universo.
En su mayoría, cada capítulo se centra en la historia del conflicto humano y cómo película finalmente es víctima de su propia ambición, tratar de desarrollar tres historias en un corto tiempo significa que simplemente no hay tiempo suficiente para involucrarnos más y tener algún tipo de apego emocional a los personajes y a sus situaciones, solo los toman de una parte del tiempo, explican casi nada y los ponen directamente en la acción.
Por ejemplo y para decirlo de otra manera, es difícil comprender realmente el dolor, la ira y el enojo de Ursa cuando la historia de fondo de la muerte de su padre no dura más de cinco minutos, o sobre la traición de un hermano que está dispuesto a todo por el poder, o de dónde vienen los extraños poderes mecánico/sensoriales del piloto, francamente la película se beneficiaría aún más de sí misma si esto lo hubieran desarrollado de manera más extendida a través quizá de más episodios en una serie.
Y sobre todo de querer saber qué es lo que sucede con Torres y Kenji así como con Ursa que después de sacrificarse en una espectacular secuencia tenemos que no es asesinada sino que nuevamente es colocada en animación suspendida y la almacenan junto con otras especies cautivas incluyendo Naru, la joven Comanche que conocimos en Prey.
No hay más de lo que nos podamos quejar, al contrario, a pesar de sus fallos y de las oportunidades perdidas, sigue siendo muy impresionante ver que esta franquicia de casi 40 años vigente continúa arriesgándose a reinventarse en sí misma y confirmamos que Predator: Killer of Killers (Depredador: Asesino de asesinos) sirve como un muy buen punto de partida encomiable para buenas y mejores entregas.
El cast de voces lo conforman Lindsay LaVanchy, Louis Ozawa, Rick Gonzalez, Doug Cockle, Damien Haas, Lauren Holt, Jeff Leach, Piotr Michael, Andrew Morgado, Felix Solis, Britton Watkins y Michael Biehn quienes muy convincentemente toman a sus personajes y los transforman en algo más creíble dándoles emoción a cada uno de sus actos y consecuencias.
La música compuesta por Benjamin Wallfisch toma elementos sinfónicos de Alan Silvestri de Predator (Depredador) de 1987 y de Sarah Schachner de Prey de 2022 mezclando estos trabajos con piezas nuevas compuestas específicamente para cada segmento tomando en cuenta su contexto histórico, un excelente material audiovisual a la altura de lo que este proyecto necesita.
En conclusión, Predator: Killer of Killers (Depredador: Asesino de asesinos) es un ejemplo fiable de que una franquicia puede reinventarse y reestructurarse en sí misma sin caer en pretensiones comerciales, le da a propios y extraños lo que quieren ver, y como trabajo cinematográfico merecía más su proyección en pantalla grande que ser parte del catálogo de un servicio de streaming, esperemos que las nuevas entregas que surjan a partir de esto sean cada vez mejores y conserven su nivel de calidad, estaremos atentos.
Predator: Killer of Killers (Depredador: Asesino de asesinos) ya está disponible en las plataformas Gulu y Disney +.
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