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Ragnarok: entre mitos y leyendas (reseña)

La época de oro en la televisión fue hace muchos años y será un fenómeno que quizá nunca se vuelva a repetir porque ahora es una guerra entre televisoras, productoras y plataformas streaming, Netflix, Hulu, Amazon Prime y otras más han experimentado con su propio contenido haciendo trabajos nuevos que puedan llegar a todos los públicos con resultados muy buenos, buenos, regulares, malos y mediocres.

Las series largas y longevas no son sinónimo de calidad, tampoco las mini series pero hay algunas que rompen con éste esquema y lo hacen muy bien; hace 19 años se estrenó Smallville por Warner Channel una de las series que prometía ser diferente en su idea base, si bien la primicia fue atractiva yo me di cuenta en la tercer temporada y luego de 66 episodios que la serie no iba para ningún lado y fue cuando claudiqué y me retiré.

Netflix vuelve a apostar por una serie original, ésta vez con la idea base de Adam Price y me refiero a Ragnarok que al leer o escuchar este nombre de inmediato pensamos en la producción de Marvel Thor: Ragnarok y la idea va por ahí pero contada de otro modo, en otro lugar, basándose en los mitos y leyendas nórdicas, en otro idioma con otros actores.

En mi opinión creo que es francamente mala  pero es mi opinión, lo veo más como un fenómeno mediático que no ha concluido del todo pero que queda pendiente luego de ésta primer temporada, y siendo realistas tenemos un vago conocimiento de los dioses del olimpo por un lado pero por otro no dudo que alguien pueda nombrar personajes de la mitología nórdica sin basarse en lo que sabemos del MCU, en los últimos años he notado un giro en ésta tendencia y me di cuenta que las leyendas noruegas empezaron a ganar terreno en los productos cinematográficos, televisivos, literarios y audiovisuales, entre estos proyectos tenemos Vikingos, la adaptación de American Gods y la muy evidente visión de personajes como Thor, Loki y Odín de de la casa de las ideas.

Ahora bien y entrando en materia, quien se quiere agarrar de esta moda es Netflix, Ragnarok es su segunda serie original de idioma noruego que busca darnos una lección sobre mitos nórdicos y a su vez hacer conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

¿De qué va la serie?

La historia gira al rededor de Magne (David Alexander Sjøholt) un joven que se muda al pueblo de Edda con su hermano Laurits (Jonas Strand Gravli) y su madre Turid (Henriette Steenstrup), dentro del pueblo se encuentran las industrias Jotul, que es una empresa que no solo aporta una gran parte de su economía sino que es también la responsable de que todo el lugar este contaminado; como era de esperarse y siendo una parte villanesca de la serie los dueños de la empresa son gigantes de hielo y nuestro protagonista se tendrá que enfrentar a ellos luego de revelarse que él es una reencarnación de Thor el dios del trueno.

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Yo entré a verla sin saber exactamente de que iba Ragnarok en su primer episodio me prometía ser una serie adolescente pero con cosas épicas y mucha acción  y lo que recibo a cambio es una historia en donde nunca pasa nada, los personajes son planos y realizan acciones que carecen de lógica, y tanto los efectos especiales como las peleas me resultan muy poco atractivas y ésto se nota desde el primer capítulo ya que nunca vi un desarrollo conciso ni en la idea base ni en la narrativa de la historia que al menos para mi es muy importante, y así de repente nos ofrece una fuerte relación de amistad entre dos desconocidos con quienes nunca pudimos empatizar no sé si porque tienen planes para posteriores temporadas o porque no dio tiempo o simplemente porque ni ellos mismos saben para  donde van las cosas.

Magne es el personaje en cual se va a basar la historia por el resto de la temporada tarda mucho en que podamos conocerlo y ver como evoluciona o desarrolla,  además, al ver a los Jotul ya nos damos cuenta que van a ser los malos que ya conocemos de siempre, donde hasta sus cambios y sus acciones son predecibles y tratan de justificar a cada momento su poderío sobre los demás. Sin embargo, con todo esto en contra el primer capítulo logró engancharme por el misterio que maneja y por el potencial que me hizo sentir que valía la pena seguir viendo los demás capitulos.

El hecho de llevar a la pantalla chica la mitología nórdica fuera de lo que ya conocemois y en un estado más puro y adaptado a la actualidad llama potentemente la atención y es tan evidente que Ragnarok intenta ser muy respetuosa con eso porque tanto los personajes como los eventos de las leyendas vikingas son tácitamente respetados y están sumamente cuidados, cosa que se agradece.

Pero no todo es tan bueno como pareciera, las decisiones tan pobres de la producción están muy mal enfocados empezando por Magne, de los protagonistas más aburridos y lentos que he visto desde Smallville porque por más que me dijeron que ese granjero iba a convertirse en Superman aquí pasa exactamente lo mismo, puedo entender que tal vez se querían enfocar en que Thor no es la imagen que ya conocemos encarnada por el australiano Chris Hemsworth y hacerlo completamente diferente pero no convence, no lo veo como un héroe legendario y la reencarnación de un dios, es más  como un tipo muy a la Clark Kent que como sucedió en su serie no logró despegar, Magne es este personaje en la historia con un gran poder y que tarda demasiado en entender que posee y lo que puede hacer pero sin una motivación real, no hay algo en su personalidad con quién valga la pena empatizar y  todo lo que necesitamos saber de él alo largo de ésta primer temporada se resume es en una reunión escolar, en sus acciones no solo falta ese heroísmo que bien han sabido manejar en cine  sino que también falta mucha lógica,  mismo caso para todos los personajes que si bien unos son muy ingenuos los otros son malos muy malos.

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Esa es la principal razón por la que yo creo que la historia se vuelve tediosa y cansada, nunca vi que algún personaje tuviera un sentido real, vi decisiones tontas, situaciones ridículas y eso desgasta porque habiendo un catálogo inmenso de opciones es invertirle tiempo esperando que cambien el enfoque de la serie y logren hacer algo que de verdad me sorprenda como espectador, podría justificar esto diciendo que 6 capítulos no han sido suficientes.

En varios momentos vemos como los personajes se aferran desesperadamente a una acción específica para cumplir un objetivo y eso no funciona, pero ya no es tema de la necedad sino que ya es un fallo enorme en el guión, por último el mensaje ambiental que intenta darnos Ragnarok es sumamente pobre porque no parece que pueda haber una buena coherencia entre eso y una lucha entre dioses muy aparte de que ambos casos concluyan con el fin del mundo, yo esperaba ver una reencarnación de Thor muy digna y luchando por salvar el planeta de éstos villanos y a su vez luchar contra  la contaminación de las industrias pero eso no sucedió, al menos no ahora.

Concluyendo con esto, la primera temporada de Ragnarok podría no llegar a tener más temporadas pero creo sinceramente que tiene potencial para mejorar si es que se deciden a hacer un mejor trabajo, a pulir más su producción, y a dejar de lado esa parte cursi adolescente muy a la Smallville 90210 y se enfoquen en darnos una historia más concisa y concreta con personajes más fuertes y definidos en los cuales podamos creer y  sentir que están dispuestos a ir a una guerra para salvar el mundo a cualquier costo como prometen los mitos y leyendas en las que se está basada.

Ojalá sea de esas series que dejen huella por corregir todo lo que estaba mal y no por mala pero júzguelo usted mismo, la temporada completa ya esta disponible desde el 31 de enero en Netflix.

 

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Bruno Díaz de día, Batman de noche