Drácula: A Love Tale ‘Drácula: Un cuento de amor’ No es mala, no es buena, es simplemente un entretenimiento bien hecho
La crisis que hay en el entretenimiento por falta de ideas originales y creativas ya no es una novedad ni sorprende a nadie, los grandes estudios han tenido que reciclar ideas exitosas con el pretexto de transformarlas en algo más moderno para las nuevas generaciones.
La realidad es que la cinematografía, entre muchas otras áreas, ha sido afectada por esta crisis y más aún, al parecer se han normalizado las precuelas, las recuelas, las secuelas y los reboots, ejemplos como ese tenemos muchos y no todos han sido tomados en cuenta por el público al que va dirigido.
El cine de horror gótico ha tenido durante décadas a un digno representante, Drácula basado en la novela homónima de Bram Stoker ha pasado de generación en generación teniendo diferentes cambios, que van desde lo clásico hasta las comedias de humor sarcástico, reediciones de su material base, series de televisión, cómics, videojuegos, figuras coleccionables, etc.
No cabe duda alguna de que este personaje ha sido y seguirá siendo tan popular en el gusto de propios y extraños, en este 2025 el visionario director Luc Besson nos muestra una parte diferente de este personaje que va de lo gótico a lo romántico sexual.
¿De qué trata la película Dracula: A Love Tale ‘Drácula: un cuento de amor’?
Tras la devastadora muerte de su amada esposa, un príncipe del siglo XV renuncia a Dios y es condenado a la vida eterna como un no muerto, condenado a vagar eternamente para expiar su pecado; la historia de este legendario ser se va revelando mientras viaja a través de los siglos, desafiando al destino y la mortalidad en busca de su amor perdido.
Nuevamente tenemos otra historia de origen sobre este popular personaje literario, esta vez desde un punto de vista diferente, en un contexto más dramático y romántico que un horror gótico, lo que aquí se desarrolla no es un horror en el sentido tradicional que todos conocemos, sino en una meditación inquietantemente íntima sobre la pasión, el amor, la obsesión y el destino.
Lo que Besson nos presenta con este proyecto es una historia de amor que trata de eliminar esos clichés que hemos visto antes en otras adaptaciones, algo que va más allá de la inmortalidad y su crueldad, la cinta se ambienta en una Europa del siglo XIX convenientemente reinventada mezclada con una gótica más moderna y fantasiosa que funciona muy bien en su propio contexto.
Esto nos lleva de lo clásico a lo moderno dentro del mismo contexto histórico donde ocurren los hechos, Para Vlad Drácula (Caleb Landry Jones) su mayor tesoro era su amada Isabel (Zoë Bleu) y unos invasores la asesinaron para vengarse de él y de su profunda crueldad lo que lo lleva a cuestionar y a rebelarse en contra de Dios es así como se convierte en una criatura maldita que no puede morir y debe beber la sangre de los vivos para recuperar su forma humana, Drácula cree que Isabel aún puede regresar de entre los muertos y así seguir juntos.

Drácula como personaje aquí no es retratado como el monstruoso villano chupasangre del folclore rumano/europeo, en comparación con las anteriores versiones se enfoca más en lo que le queda de su lado humano y en un sentimentalismo dramático de un hombre que lo ha perdido todo hasta su humanidad y que en medio de la acción está dispuesto a recuperar aunque sea solo una parte de todo lo que poseía, siendo un inmortal y un vampiro explora más ese lado oscuro y lo usa a favor de sus propios planes.
Mientras tanto, un sacerdote con tintes científicos (Christoph Waltz) descubre que este ser realmente existe en ese mundo y que hay que destruirlo porque representa todo aquello que la humanidad no necesita, el mal encarnado debe ser erradicado de la tierra en nombre de Dios.
La película intenta desarrollar su propio escenario y su propia personalidad, todo lo que corresponde a darnos la información que como espectadores necesitamos en esta nueva versión sobre la naturaleza de estos vampiros y el orden que los estudia y lucha contra ellos no tiene el tiempo suficiente para ser desarrollado como se requiere, en general sacrifica el sentido común y el comportamiento de cada uno de los personajes para parecer más sentimental y emocional que en partes no resulta ser tan atractivo ni tan interesante.
Para el clímax de esta historia lo que se nos ofrece es una sinfonía cinematográfica de sacrificio, memoria y reencarnación así como la redención y el perdón con un giro de tuerca que muy pocos esperábamos ver y que cambia por completo el final de su material base y lo transforma en algo completamente nuevo, muy al estilo de lo que ya vimos en Nosferatu de Robert Eggers.
No podemos decir que Besson no le diera su debida atención a los cánones inventados por Stoker en su novela, contrario a esto el equipo de filmación trató la fuente original con respeto y al mismo tiempo homenajeando la versión de Francis Ford Coppola, incluso intenta imitar el género epistolar del libro y experimenta con escenas, líneas de tiempo, flashbacks y cambios en su ritmo narrativo.
El Drácula de Besson es un personaje diseñado para basarse más en lo trágico y ambiguo y que al mismo tiempo defiende contra todo y contra todos el amor, es interesante verlo, es interesante escucharlo y cada una de sus apariciones hace que la película sea más brillante con un tono particularmente siniestro que a ratos nos recuerda lo que hizo Gary Oldman con el personaje en 1992, algo que puede ser imitado pero nunca superado.
El problema que tiene esta cinta como adaptación literaria es que se toma demasiadas libertades que complican la historia y entorpece su narrativa, se presenta con una pretenciosa tragedia, el guión escrito por el mismo Besson falla en ser superficial, ya que explora demasiado poco sobre las motivaciones de los personajes que aquí no son personas, ni mitos, ni arquetipos, son simplemente un vínculo que conecta a los protagonistas con otras subtramas que son innecesarias y que no aportan ni concluyen nada, en una recreación que no fue ni estudiada a fondo, ni experimentada y mucho menos elaborada, sino que es simplemente un derroche de una buena ambientación, buen vestuario y una excelente fotografía.

El problema aquí es qué, en los momentos que deberían ser de más tensión y provocar el miedo en el espectador quedan completamente diluidos y resultan banales, su cinematografía es puramente técnica, las escenas van de unas hacia otras sin ningún tipo de significado, las escenas de acción destacan por su buena coreografía pero que resultan también ser un espectáculo que no aporta absolutamente nada a su trama.
La poca belleza que tiene y que es su punto a favor es el hecho de que estos personajes intentan recrear una atmósfera romántica en medio de un caos, en medio de persecuciones y asesinatos sin sentido, tratando desesperadamente de llevar un mensaje moral sobre el amor y lo que cada uno de nosotros está dispuesto a hacer o a no hacer con tal de tenerlo para siempre, un discurso en donde el feminismo toma un protagonismo parcial haciendo que su protagonista femenina sea como aquella mujer moderna y empoderada que puede hacerle frente a todo y a defender el amor, algo demasiado trillado que ya a nadie convence.
Podríamos decir que el mejor punto a favor que tiene dicho ya lo anterior es todo ese folclore que maneja sobre el mito del vampiro haciéndolo más general que personal en el caso de Drácula, una enfermedad que puede atacar y transformar a cualquiera no importando ni su edad ni su sexo, el mito es modernizado para crear algo completamente nuevo que, si bien es sorprendente y está bien manejado, no resulta lo suficientemente sólido ni concreto para sostener una historia que ya sabemos por más cambios que a esta le haga y por más libertades que se tomen tiene sus propias reglas y transgredirlas llevará al fracaso porque esa es la esencia de todo y lo que le da importancia y valor a estos personajes.
Nadie dijo que hacer o recrear todo un mundo gótico y a un personaje tan complejo fuera fácil, es exactamente todo lo contrario y Besson lo demuestra, su dirección si bien tiene tomas nuevas y logra captar toda esa atmósfera siniestra del entorno, los personajes son los que entorpecen todo con sus diálogos sobre expuestos y a ratos exagerados, no era necesario adornar tanto una historia que ya está previamente establecida y que ha sido reeditada cientos de veces a lo largo de su historia.
Otro punto a destacar es el maquillaje, vistoso y muy artesanal que va recreando los cambios de su personaje principal y transformarlo en un ser de leyenda, siniestro y asesino que lucha por reencontrarse con el amor de su vida, lo mismo sucede con el vestuario, bien sabemos que Besson tiende a hacer cosas más apegadas a un estilo más propio y rebelde, en este caso las armaduras y los uniformes así como todo en general está como sacado de un retorcido cuento para adultos en los que la fantasía pretende ser una realidad plástica y sin sustancia pero con personalidad.
¿Cuál es el elenco de Drácula?
El cast lo conforman Caleb Landry Jones, Christoph Waltz, Zoë Bleu, Matilda De Angelis, Ewens Abid, David Shields y Guillaume de Tonquédec, algunos de ellos tiene diálogos y momentos interesantes mientras que los demás solo son un personaje de relleno, incluso Waltz queda muy por debajo de lo que está acostumbrado a hacer con esta interpretación.
¿Quién compuso la música?
La música compuesta por Danny Elfman tampoco es algo que nos sorprenda viniendo de un compositor que ha dado cosas sorprendentes e increíbles, al igual que Besson las expectativas en cuanto a este trabajo quedan muy por debajo de lo que se esperaba, un material musical que enmarca buenos momentos pero que dista de ser algo célebre.
Conclusión
Dracula: A love Tale (Drácula: Un cuento de amor) es una cinta que en nada aporta al género de horror gótico y que tampoco enriquece a la mitología del vampiro, no es mala, no es buena es simplemente un entretenimiento bien hecho al que le faltó tener más sustancia y concretar más la idea de hacerlo moderno sin que pierda su esencia clásica.
Dracula: A Love Tale ya está disponible en salas cinematográficas de nuestro país.
Discover more from Aztechin
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
