Reseña de la Película Frankenstein de Guillermo del Toro

Reseña de la Película Frankenstein de Guillermo del Toro

Frankenstein es más que solo un moderno Prometeo, es un horror hermoso y exquisito

Los clásicos del cine de horror literario llegaron a la pantalla grande para cambiar todo el concepto que teníamos de ellos, lo que antes solo imaginábamos ahora podía verse en acción real, aquellos monstruos cobraban vida y nos contaban historias que en su momento fueron espeluznantes y espectaculares.

Con el paso de los años los estudios Universal vieron en esto una gran posibilidad de hacer todo un mundo y un multiverso cinematográfico en el que nuevas historias, nuevos personajes y nuevas situaciones daban forma a lo que serían las primeras sagas y franquicias exitosas en el cine de los años 30 y hasta finales de los años 50.

Sabemos que los monstruos clásicos por excelencia son Drácula, Wolf Man (El hombre Lobo), The Mummy (La momia),  The Invisible Man (El Hombre Invisible), Dr. Jekyll & Mr. Hyde (Dr. Jekyll y el señor Hyde), The Phantom of the Opera (El Fantasma de la Ópera), Creature of the Black Lagoon (La Criatura de la Laguna Negra) y por supuesto Frankenstein.

Estos Monstruos de Universal Studios tuvieron su éxito y han tenido a lo largo de los años libres adaptaciones generacionales y remakes que hasta hoy en día siguen siendo del agrado de propios y extraños, cada vez refinando más el estilo y haciendo un uso de CGI y efectos especiales que los trae a lo moderno sin perder del todo esa esencia que los caracteriza y con la que fueron creados.

Bien sabemos que de la tinta a la cinta las cosas cambian de maneras radicales, cada escritor, cada director tiene una visión muy particular sobre cada uno de ellos dándoles ese toque que los identifica y les da una personalidad que se adapte a los tiempos en los que los presentan para que una o más generaciones puedan ver y entender la evolución, la importancia y los aportes que han tenido al género que los ocupa y en la historia del cine clásico contemporáneo y moderno.

Frankenstein o el Moderno Prometeo (The Modern Prometheus) creado y escrito en 1818 por la novelista Mary Wollstonecraft Shelley / Mary Shelley ha tenido diversas adaptaciones literarias, televisivas y cinematográficas, como: Life Without Soul (1915), Frankenstein (1931), Bride of Frankenstein (1935), Son of Frankenstein (1939), Man-Made Monster (1941), The Ghost of Frankenstein (1942), Frankenstein Meets the Wolf Man (1943), House of Frankenstein (1944), Bride of the Monster (1955), The Curse of Frankenstein (1957), Frankenstein 1970 (1958), The Evil of Frankenstein (1964), Munster, Go Home! (1968), The Monsters of Terror (1969), The Horror of Frankenstein (1970), Lady Frankenstein (1971), The Erotic Rites of Frankenstein (1972), Santo vs. La hija de Frankenstein (1972), Frankenstein and the Monster from Hell (1974), Young Frankenstein (1974), Santo y Blue Demon vs. Dr. Frankenstein (1974), Frankenstein: A Love Story (1974), The Monster Squad (1984), Frankenstein Unbound (1990), It’s Alive: The True Story of Frankenstein (1984), Mary Shelley’s Frankenstein (1994), Frankenstein (2004), Hotel Transylvania (2012), I, Frankenstein (2014), Víctor Frankenstein (2015)  y The Munsters (2022) por nombrar solo algunas de las más populares.

En este 2025 llega un proyecto que ha causado mucha expectativa, la versión escrita y dirigida por Guillermo del Toro sobre esta mítica e inmortal criatura

¿De qué trata la película Frankenstein 2025 de Guillermo del Toro?

Un brillante científico el Barón Victor Frankenstein (Oscar Isaac) quiere descubrir el secreto de la vida eterna y transgrediendo a lo que ha aprendido decide experimentar con cadáveres algo que le revele las respuestas, las consecuencias serán fatales para él y quienes lo rodean y tendrá que hacer uso de toda su inteligencia y cordura para sobrevivir y enfrentar a su monstruosa criatura (Jacob Elordi).

El cine hoy en día ha sufrido severos cambios; el uso desmedido de efectos especiales ha hecho que estas producciones se vean ya muy poco creíbles, y si a eso le agregamos que no hay demasiada creatividad ni originalidad en estos proyectos el resultado está destinado a ser un fracaso, y no solamente en taquilla sino en el gusto del público que cada vez es más difícil de convencer.

El cineasta mexicano Guillermo del Toro manifestó en más de una ocasión que le gustaría adaptar su propia versión basada en la novela de Shelley como algo más gótico y épico dentro del horror y la ciencia ficción, muchos años han pasado y este deseo se fue materializando cada vez más hasta que en 2023 el gigante del streaming Netflix se interesó por este difícil y casi imposible proyecto que al fin ha visto la luz prometiendo ser un rotundo éxito.

Mary Shelley terminó de escribir su novela el mismo año en que fue publicada, 1818, y esta nueva adaptación está ambientada en 1857, siendo 39 años después de los eventos que se presentan en su original, ubicar esta historia directamente en la era victoriana le da un estilo más gótico y contemporáneo, lo que permite que este visionario científico Victor Frankenstein (Óscar Isaac) pueda tener un recurso más estable y creíble para animar y dar vida a su criatura.

El entorno en el que nos ubica Del Toro está completamente inspirado en el original y respeta las reglas de la novela y mejor aún, implementa las suyas propias para tener como resultado algo completamente diferente y que a su vez nos resulte muy familiar, la película comienza en el Ártico donde el creador y su creación se enfrentan y cada uno decidirá su propio destino, la historia se desarrolla de diferentes maneras que hacen que su narrativa no sólo sea discordante y estremecedoramente siniestra sino que también toque la sensibilidad de como fueron escritos originalmente los personajes y sea dramática y conmovedora haciendo más énfasis a la humanidad de la criatura.

Algo en lo que se nos hace hincapié en esta cinta es el hecho de que la criatura no se llama Frankenstein sino que es el apellido del científico y creador, como resultado de su experimento este ser no tiene ni tendrá ningún nombre en específico. En la novela y en muchas adaptaciones, este punto es conmovedor: el personaje busca saber quién es y por qué está ahí, preguntándose cuál es su lugar en el mundo.

Maltratado físicamente por un humano que se cree Dios que insiste y exige una obediencia completa y perfecta de su vulnerable criatura que ha nacido en una miseria abyecta; una vez que la creación de Víctor Frankenstein logra tener sensibilidad y alfabetización, entiende que ahí comienza su largo camino para descubrir quién es y a dónde pertenece, al ser diferente a los demás se condena a sí mismo como un monstruo en un sentido muy específico como un eterno forastero con una identidad y un hogar en ninguna parte, se transforma en un ser incomprendido y despreciado por todos.

La criatura al igual que en su original logra transmitirnos su inteligencia, su sensibilidad y la torpe gentileza de un monstruo, pero también transmite el poder y la rabia de una manera más creíble, moderada y en algunos momentos hermosa, por otro lado vemos la personalidad maniática de Víctor que no solo ha sido consumido por su necedad científica sino que está obsesionado con vender otra imagen de sí mismo a sus compañeros y a su familia mientras que su ética queda puesta en duda al no aplicarse cuando se habla de crear una vida eterna.

Entre otras cosas Shelley subtituló su novela como un moderno Prometeo haciendo la referencia concreta a que Víctor cree estar creando un bien supremo no sólo para él mismo sino para una ciencia a la que ha ignorado, una representación plausible de lo que se ha denominado por décadas que debe ser un científico loco, como espectadores entendemos perfectamente cuál es su motivación para romper todas las reglas sin pensar en las consecuencias que eso trae consigo, tocando fondo en su locura entiende que lo que ha creado es una aberración que debe ser destruida aunque eso le cueste la vida.

El sentido que tiene Del Toro para crear todo este mundo gótico y victoriano en el que todo luce perfecto es gracias a su excelente equipo de producción y vestuario, algo que impacta constantemente por sus detalles y precisión al mostrar un mundo que ya conocemos y que ahora apreciamos desde un espectro más retorcido, el diseño de la criatura como tal se aleja una vez más y por completo de como está descrito en la novela, aquí tenemos una creación recortada a pedazos de otros cuerpos, su torso es un grupo de elementos diferentes y fusionados, lo que hacen un juego perfecto con el entorno en colores rojos y negros que resulta en una pesadilla visual en donde se comparan la sangre y la carne.

Todo su diseño de arte está más enfocado a detallar más los aspectos aterradores y miserables como son descritos en el libro respetando esa sensibilidad y humanidad, aquí podemos ver una muy lujosa producción detallada meticulosamente resaltando la belleza que puede haber en lo macabro, una grandiosidad que subraya muy bien su trama y sus subtramas al desarrollar por completo la tragedia romántica de su protagonista y la tortura interna de su criatura.

A diferencia de las adaptaciones anteriores sobre Frankenstein en el cine específicamente esta historia se divide en 2 actos, la parte que refiere a Víctor y la otra parte que refiere a la criatura, estas 2 perspectivas son una variación novelística en sus propios tonos alternando el romance y el descubrimiento, el horror de la creación y la tragedia de la autoconciencia, lo que puede resultar confuso para los espectadores que prefieren películas más directas y dinámicas en cuanto a su ritmo y contexto narrativo, como adaptación no hay un mensaje inclusivo o un discurso moral sobre lo que estamos viendo, es simplemente la historia un hombre que crea vida a partir de la muerte, en cambio, lo que hace de Toro con el guión es enfatizar más en las relaciones interpersonales, por un lado la que tiene el Barón Leopold Frankenstein (Charles Dance) con su hijo Víctor, por otro la relación con Lady Elizabeth Harlander (Mia Goth), la relación de Víctor con su hermano William Frankenstein (Felix Kammerer) y finalmente la que tiene Víctor con la criatura.

La principal motivación de Victor para transgredir toda regla impuesta es por el repentino fallecimiento de su madre lo que provoca su deseo adolescente de conquistar a la muerte, ya como adulto se convierte en un científico radical cuyas teorías y sus escalofriantes demostraciones de cadáveres reanimados utilizando electricidad escandalizan a toda la comunidad médica de Edimburgo. Víctor es el foco de interés de un rico fabricante de armas llamado Henrich Harlander (Christoph Waltz), quien como él espera encontrar una cura para la mortalidad.

No pueden faltar los típicos gags que por regla existen en este tipo de historias, tenemos el laboratorio desordenado, la maquinaria que se usará para probar su teoría y llevarla a la práctica y a la vida, los largos pasillos y recovecos oscuros y siniestros que forzan a llevar esta historia de lo romántico al horror, Elizabeth como personaje e interés romántico es la única que desafía el plan de Víctor al dejar al descubierto los peligros de perseguir ideas a cualquier costo humano, pese a saberlo ensambla su creación a partir de cadáveres de criminales y soldados muertos construyéndolo de adentro hacia afuera en una figura gris inquietantemente suave e irregular que refleja una versión aberrante y retorcida de un ser humano.

El guión escrito por del Toro no cae en zonas de confort y se toma libertades sobre la historia original, cambiando los tiempos y los detalles no para hacerla más creíble sino para darle su propia personalidad y que como espectadores nos alejemos de comparaciones con otras producciones del mismo tipo, algo en lo que falla porque es inevitable no comparar detalles tanto de la criatura como la de su estructura visual con Frankenstein Unbound del director Roger Corman y con Mary Shelley’s Frankenstein de Kenneth Branagh; toma elementos de las anteriores para crear su propia versión.

No todo es tan perfecto, si bien tiene efectos visuales prácticos que se ven muy bien en pantalla estos se combinan con efectos especiales digitales que cuando se utilizan tienen un efecto de distracción en nosotros los espectadores, por ejemplo, Víctor sueña con un ángel que  le da mensajes para cumplir con su misión, o que la criatura se encuentra con una manada de lobos y ninguno de estos efectos visuales se ve particularmente bien, la mayoría de los fondos y de los espacios abiertos también tienen un brillo digital, Del Toro y su director de fotografía, Dan Lausten, no buscan que esto tenga realismo sino que estos elementos sirvan de ayuda para representar esta historia como algo más teatral y exagerado del expresionismo alemán y el horror gótico en donde las intensas emociones  puedan encontrar sus contrapartes.

Desde los primeros minutos en pantalla hasta el último en sus créditos se nota que esta es una película que Del Toro quiso hacer desde hace mucho tiempo y como tal puede ser su trabajo actual más ambicioso hasta la fecha, dado que inicialmente había pensado hacer de Frankenstein una epopeya operística y dramática, puede ser que esta no sea la adaptación cinematográfica definitiva sobre Frankenstein, pero es innegable que esta película fue hecha de principio a fin con mucho cuidado amor y respeto al material original.

En resumen lo que tenemos aquí es un trabajo más personal y más sentimental en donde el monstruo es una víctima de su humano creador que se revela como el verdadero  monstruo enfatizando que como humanos somos malos en pensamiento, en palabra y en hechos, una versión que queda menos en el horror y más en el drama familiar y en los conflictos internos, podemos decir que esta es una versión alterna que sucede en un universo paralelo al de la novela original, que juntos combinan y comparten elementos para darle otro sentido, otro contexto e incluso otra textura.

El cast lo conforman Oscar Isaac, Jacob Elordi, Mia Goth, Felix Kammerer, Lars Mikkelsen, David Bradley, Lauren Collins, Sofia Galasso, Ralph Ineson, Burn Gorman, Charles Dance y Christoph Waltz quienes desarrollan a sus personajes de una manera más exagerada y teatral sin quitarles ese dejo de humanidad, es de destacar el trabajo de Elordi como la criatura que logra transmitirnos todo ese sentimiento de frustración y de odio hacia quienes no lo comprenden y le han hecho daño así como la compasión final que siente por su creador y padre.

La música compuesta por Alexandre Desplat es lo que se esperaría para una producción como esta, piezas orquestalmente muy elaboradas que desarrollan muy bien lo victoriano, lo gótico con un toque moderno muy siniestro.

En resumen, Frankenstein de Guillermo del Toro no es perfecta ni la mejor adaptación, tampoco es algo que aporte demasiado al género, es un trabajo que hace algo más que entretener, que en su cinematografía, en su diseño de producción, en su vestuario y en su banda sonora resulta audiovisualmente extraordinario, uno de los grandes beneficios de tener a un director bien preparado en un proyecto como este no es que asegure su éxito es que mantenga su permanencia y vigencia en el público.

Frankenstein tendrá un estreno limitado en algunas salas de cine a partir del 23 de octubre y estará disponible en la plataforma de Netflix el 7 de Noviembre.


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