Reseña de la Película Good Boy: Confía en su instinto

Reseña de la Película Good Boy: Confía en su instinto

Good Boy: Confía en su instinto es espeluznantemente conmovedora

No es una novedad que Hollywood pasa por una severa crisis, los diferentes géneros cinematográficos se han visto afectados por la falta de productos originales o al menos que tengan algo interesante que contar.

Hablando específicamente del género de horror este está ya muy gastado en el gusto de propios y extraños, remakes, precuelas, secuelas de éxitos que en su momento abrieron camino para que esto mejorara y lamentablemente no ha sido así.

Productoras independientes como A24 y la plataforma Shudder han ofrecido cosas nuevas y han demostrado que con un presupuesto modesto se pueden hacer grandes cosas, el problema viene cuando esto se hace demasiado comercial y buscan expandir sus historias, algunas han tenido éxito y otras no.

En este 2025 llega a las salas cinematográficas una propuesta muy interesante Good Boy: Confía en su instinto del director Ben Leonberg que lleva el horror a otro nivel con otra perspectiva.

¿De qué trata la película Good Boy: Confía en su instinto?

Tras la muerte de su abuelo (Larry Fassenden) Todd (Shane Jensen) se muda a una cabaña con su leal perro Indy, esta mascota y amigo descubre fuerzas sobrenaturales que los acechan en las sombras, mientras que estas oscuras y desconocidas entidades amenazan a su compañero humano e incapaz de expresar verbalmente sus miedos Indy debe enfrentarse a estos seres, conforme la actividad sobrenatural se intensifica la lealtad del perro se pone a prueba en un intento desesperado por proteger a su amo y protegerse a sí mismo de algo que no comprende pero que su instinto le dice que es peligroso y mortal.

La premisa de esta cinta parecería que es una novedad y no lo es, una película que cuenta una historia de horror vista a través de los ojos de un perro, en 1985 ya nos lo habían contado, el director Lewis Teague en Cat’s Eye (El ojo del gato) en donde divide 3 historias que son vistas a través de los ojos de un gato.

Good Boy: Confía en su instinto hace lo mismo de una mejor manera porque el mensaje que nos sa es completamente diferente, sorprendente y dicho de otra forma, es hermoso, y en eso radica su éxito, una puesta así es difícil de llevar a cabo y más aún de una manera convincente y que logre involucrar a la audiencia en un caso que puede parecer sobrenatural.

El amigo y compañero canino de Todd está viviendo una auténtica pesadilla, vive atormentado por una aberración que lo acecha y no sabe lo que es ni por qué está ahí, lo único que sabe y que debe hacer es proteger a su amo a cualquier costo, la historia nos aleja del típico tópico al que ya estamos acostumbrados o al susto barato y pasa de este mundo humano hacia algo secreto e incognoscible.

Desde el inicio se nos plantea que Indy y su dueño Todd están en peligro cuando su hermana lo encuentra en su casa inconsciente y con sangre goteando de su boca; cuando Todd se recupera y sale del hospital decide marcharse con su perro a la cabaña de su difunto abuelo, mientras se adaptan a su nueva forma de vida la salud de Todd no es del todo buena; tose suavemente y, en otras ocasiones, se agita mientras camina pesadamente por la rústica y espeluznante casa, podemos ver que en algunos momentos muy específicos el rostro de Todd está oscurecido por sombras mientras que el resto de su figura se ve desde el nivel y la perspectiva de Indy, generalmente es desde el torso hacia las piernas.

Lo anterior significa que, desde este punto en adelante, veremos la historia desde la perspectiva de Indy, con su sensible visión y audición al localizar sombras y sonidos, puertas con bisagras oxidadas, golpes fuertes, pasos que no saben de dónde vienen, su olfato también capta un olor que tratan de describirlo como húmedo y amargo que despiertan su instinto animal y lo alertan aún más.

Perro de Good Boy

Esta cinta podría caer rápidamente en el cliché trillado de cosas que ya hemos visto antes, sin embargo, lo sencillo y efectivo del guión escrito por Alex Cannon y Leonberg está no sólo en los diálogos sino que apunta a algo más que va más enfocado al amor, la amistad y la lealtad con la que interactúan el humano y su perro, su narrativa llega a confundirnos entre lo que creemos que es real y lo que no, Todd se pasa los días viendo cintas VHS en las que aparece su abuelo o películas de terror, la edición juega un papel muy importante y respalda muy bien este siniestro entorno en cada esquina, en cada pasillo, en las escaleras, en los ruidos nocturnos interiores y exteriores los transforman en un elemento potencial para transmitirnos miedo.

Por otro lado tenemos a Indy como protagonista, desde hace unos años los perros y los gatos especialmente se han convertido en algo más allá de la moda, el vínculo que se ha formado entre nosotros y nuestras mascotas hay quienes los llaman perrijos o gatijos y han convertido a estos animales de compañía en familiares, los llamados Pet-Friendlys estarán más que preocupados de lo que pueda suceder con Indy y si estará o no en constante peligro.

Hay que hacer hincapié en que, como producto final, es intensa e inquietante y a la vez es una película profundamente triste ya que como espectadores vemos a este perro sufrir viendo a su dueño caer en algo casi irreconocible y sin tener idea de por qué, no se niega que tiene algunos sustos repentinos, pero no están ahí solo para hacerle un favor al guión sino como parte de su historia central aunque en este punto hay que decir que esto no es una cinta de horror, es un thriller desesperante con un final extremadamente poderoso y con un giro de tuerca inesperado que permanecerá en nosotros como espectadores durante mucho tiempo y que nos hace cambiar la idea que tenemos sobre las mascotas para siempre.

En general estamos ante un proyecto independiente de bajo presupuesto con una historia simple y muy sencilla de contar, efectiva y muy significativa, visualmente es impresionante lo que logran hacer con un juego de luces y la cámara filmando donde debe de ser y en el ángulo perfecto, y esto se logra gracias a su director y su director de fotografía, hay momentos que son completamente inquietantes y al final sabremos que todo lo que sucede está puesto estratégicamente para que funcione y hace que todo este viaje valga la pena verlo y disfrutarlo.

Tiene más puntos a favor que en contra, lo cotidiano que puede resultar es una herramienta que su director sabe usar muy bien y puede transformar algo común en algo sumamente aterrador, para ser el primer trabajo en forma del director Ben Leonberg claramente toma como inspiración el clásico de horror Poltergeist de Tobe Hooper de 1982 y modernizándolo para darle un toque más original y también muy sorprendente, algo nuevo que aportar a este sub género del horror.

Otro de sus grandes puntos a favor es que en su producción no hay efectos especiales muy elaborados, ni un CGI espectacular; es simplemente un juego de sombras, maquillaje, y un perfecto juego de luces, cuesta trabajo creer que este perro no sea hecho con efectos digitales de hecho Indy es en la vida real el perro mascota de su director Ben Leonberg, tampoco es un perro entrenado para hacer trucos, su manera de grabar es lo que también nos deja muy sorprendidos, la cinta en su totalidad se rodó in situ en Harding Township, New Jersey en más de 400 días en los que grabaron en interiores y exteriores, y al perro en situaciones específicas, Indy no estaba actuando estaba siendo él mismo.

Lo anterior lo podemos ver en la escena postcréditos donde se revela que Indy nunca supo que estaba haciendo una película y mucho menos un thriller básicamente solo jugaba con sus dueños y nunca estuvo expuesto a situaciones peligrosas ni sustos, pusieron especial atención a su cuidado y a que todo saliera lo más natural posible.

Otro de sus grandes fallos es que la venden como si fuera algo aterrador cuando en realidad no lo es, pasa del horror al thriller, y del thriller a algo más conmovedor, su duración de tan solo 75 min no nos permite definirla propiamente como un largometraje ni como un cortometraje sino como algo más experimental que funciona en su propio contexto bajo sus propias reglas, tiempos y forma.

Pero no todo es miel sobre hojuelas; la cinta tiene fallos, uno de ellos es el ritmo que es demasiado lento y tarda en arrancar como debe ser, situaciones que no son explicadas como por ejemplo la enfermedad de Todd, solo sabemos que padece algo grave y nada más, todo se centra en el perro y lo que creemos que hará.

Aquí nadie trata de justificar nada ni tampoco sirve de mucho, el guión está diseñado para que sea así como funcione, poco nos importa en un principio lo que sucede con Todd es el perro el que más capta nuestra atención, y el mensaje que deja en su final, es muy clara y directa la metáfora de cómo un perro afronta la muerte de su amo y amigo, no es un espectro paranormal o sobrenatural es simplemente la muerte que ronda a este ser humano lo que él ve, una representación metafísica de la muerte, en un principio se nos revela parte de todo esto el abuelo muere y su perro se queda con él hasta morir.

Un mensaje conmovedor en el que Indy acepta y entiende que su amo ha muerto y que intenta por todos los medios que esa sombra, ese ser sobrenatural no lo arrastre hasta el sótano y es aquí donde Todd le dice que él no puede ir que tiene que seguir adelante, un momento que pasa de lo terrorífico a lo sumamente conmovedor y emotivo y es este el gran giro que tiene como trama, un gran cierre que nos deja claro que esto no fue hecho para tener una secuela o una precuela, es una historia autoconclusiva y como tal respeta sus propias reglas y es así como funciona.

Un enfoque nuevo y más natural sin pretensiones el nivel de éxito que tiene su protagonista es el de proteger a su dueño de demonios que en este caso es una enfermedad terminal y no hay mayor horror para un perro que perder a su dueño y amigo y aquí ese no es el punto principal en la historia, lo que importa es ver el desarrollo y lo que importa son los arduos esfuerzos de Indy, impulsados por su lealtad inquebrantable y su amor incondicional hace que sus instintos lo ayuden a salvar a quien quiere de lo que no entiende.

Un cierre que a muchos puede conmover hasta las lágrimas y las películas de horror no suelen explorar ese lado con tanto corazón y alma como ésta y han elevado muchísimo las expectativas de lo que podría suceder después con historias parecidas a ésta, podrán ser imitaciones, quizá un homenaje pero nada que se compare o que llegue a estar al nivel de lo que aquí se ve y se trata.

No hay muchas palabras para describir en completo lo que es y lo que significa esta película; es única en su estilo y forma, una gran lección a todas aquellas grandes producciones con presupuestos millonarios que pretenden ser de lo mejor y el resultado no suele ser el que esperan ni los estudios, ni el público que las consume.

El elenco lo conforman Indy, Shane Jensen, Arielle Friedman y Larry Fessenden, es de reconocer el gran esfuerzo que todos han hecho para que cada uno de los personajes se sienta auténtico y real y más Indy que no estaba actuando, estaba siendo simplemente un perro reaccionando a diferentes situaciones.

La música compuesta por Sam Boase-Miller, es sutil, piezas que no pasan desapercibidas y que están ahí para acompañar cada una de las escenas y situaciones, un gran trabajo que está al nivel audiovisual de lo que esperábamos.

En resumen, Good Boy: Confía en su instinto es un proyecto de muy corta duración que nos demuestra que el posible futuro de este género está en las produccione y en los estudios independientes que han demostrado tener mejores ideas que enriquecen al género que ocupan y sobre todo que aún pueden sorprendernos con tan buenos trabajos como este.

Good Boy: Confía en su instinto ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país.


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