Reseña de Noche de paz, noche de muerte ‘Silent Night, Deadly Night’

Reseña de Noche de paz, noche de muerte ‘Silent Night, Deadly Night’

Noche de paz, noche de muerte (Silent Night, Deadly Nigh) es un remake innecesario hecho con la mejor intención

La época navideña ha sido un buen pretexto para que grandes producciones fueran estrenadas en  salas cinematográficas haciendo de esta temporada algo especial o bien, algo para recordar, desde hace algunos años esto ha cambiado radicalmente desde la llegada de las plataformas de streaming, ahora este tipo de entretenimiento ya no tiene ese mismo impacto pero sigue en la contienda como una tradición que se niega a seguir evolucionando.

Es cierto que ahora los estudios de cine muy poco se preocupan por tener un blockbuster taquillero que cierre el año con una muy buena entrada en taquilla, ahora apuestan más por estrenos en verano que compitan con otros por ver y saber cuál tiene más audiencia y cuál tiene menos recaudación.

La navidad es una fiesta familiar en la que las familias y los amigos se reúnen para pasar una velada encantadora, eso lo hemos visto ya muchas veces en muchas muy buenas y también muy malas producciones, la mayoría si no es que todos los géneros cinematográficos se han beneficiado de esto contando un sin fin de historias que involucran comedia, drama, ciencia ficción, fantasía, monstruos que se multiplican y hasta asesinos seriales.

Siguiendo con lo anterior hay un género muy específico que ha pasado muy desapercibido pero que se mantiene y es el de aquellos justicieros que por un motivo personal emprenden una venganza contra aquellos que les han hecho daño, un ejemplo de esto y que queda ya como cine B son las cintas protagonizadas por Chales Bronson en la famosa saga Death Wish (El vengador anónimo) con el personaje de Paul Kersey, esto dió oportunidad a que esta idea se explotara aún más llevándola a tener historias con un nuevo enfoque.

Seguido a esto en 1984 llegó una saga que cambiaría las cosas y pondría al cine tipo B en un lugar muy específico, Noche de Paz, Noche de Muerte (Silent Night, Deadly Night) cuenta la historia de un hombre que toma la justicia por su propia mano en las festividades navideñas, Silent Night, Deadly Night 2 (1987), Silent Night, Deadly Night 3 (1989), Silent Night, Deadly Night 4: Initiation (1990), Silent Night, Deadly Night 5: The Toy Maker (1991), y su primer remake (2012) han sido del agrado de propios y extraños que bajo su propio contexto transforma una noche de paz en una noche de caos.

En este 2025 un nuevo remake de esta saga llega a las pantallas grandes a cargo del director Mike P. Nelson y basado en la saga anterior, una vez más no habrá una noche de paz y lo que veremos es una reinvención que nos regresa a la década de los 80 de una muy buena manera.

¿De qué trata la película Silent Night, Deadly Night?

El niño de 8 años Billy Chapman es testigo  presencial  del asesinato de sus padres por de hombre disfrazado de Papá Noel, años más tarde y ya siendo una adulto decide enfrentar sus miedos y se pone él mismo un disfraz para embarcarse en una violenta búsqueda de venganza contra los responsables de que su vida sea un infierno.

La idea de que esta saga se niegue a morir depende mucho de la visión que tenga el director a cargo, de que su estudio cinematográfico esté dispuesto a arriesgarse y a tener algo nuevo que presentar sobre una historia que ya muchos conocemos, el hombre que pierde a su familia y vive años atormentado por eso y que le sirve como motivador para tomar venganza de quienes han sido los responsables.

Dicho lo anterior la historia puede sonar demasiado cliché y puede ser ubicada en cualquier época del año no necesariamente en la navidad, pero esto último es lo que le da un toque muy diferente con una personalidad más propia dentro de su propio contexto haciendo muy diferente esta festividad.

El director y tambipen escritor de este nuevo remake Mike P. Nelson toma elementos de la primera saga y los transforma en algo más que solo una cinta de acción con asesinatos, lo que ha hecho es llevarnos como espectadores a un recorrido por la saga de los años 80 tomando lo mejor de cada una de ellas y modernizandolo para que se sienta más actual sin dejar de lado ese caracteristico humor negro.

Sin duda que este es un proyecto arriesgado en el que pretender contar algo que ya sabemos en un formato de cine B puede resultar en algo complicado y en un fracaso, 2 elementos que aquí no importan en lo absoluto, la cinta es consciente de lo que es y no pretende ir más allá de lo que se conoce sino de homenajearlo y hasta burlarse de todos aquellos errores secuenciales y agujeros de guión que tuvo la primera saga, hacer esto y que se vea creíble y divertido no es nada fácil pero que aquí funciona muy bien.

La primera cinta estrenada en 1984 no es del todo una película de horror gore, lo que logra es crear un efecto macabro simplemente con el hecho de idear nuevas y perturbadoras oportunidades para que éste nuevo Papá Noel castigue y asesine con su hacha a los responsables de su tragedia y a quienes estando en la misma línea se interpongan en su camino, es el cuento retorcido del justiciero que ayuda a los que no pueden defenderse de quienes abusan de ellos como un anti héroe torturado.

La historia no ha cambiado solo se ha ubicado en una nueva era el Billy de la cinta del 84 y el de este 2025 tienen en común la pérdida de sus padres en un extraño incidente; a diferencia del Billy original este renovado personaje intenta controlar sus instintos asesinos asechando solamente a aquellos que han dañado a otros, un nuevo agregado es la exploración más a detalle de su estado mental ahora tiene esa voz constante dentro de su cabeza que es la que lo motiva a hacer justicia por propia cuenta y a idear el cómo y el cuándo hacerlo.

Este nuevo giro en su personaje principal es lo nuevo que aporta este remake a toda la saga, esa voz dentro de su cabeza es un personaje más, uno que no vemos pero que sabemos que está ahí y que hace las veces de patiño de un hombre que aprende a convertirse en un asesino justiciero, su retorcida mente no ha logrado comprender que lo que hace está mal para él y en su propio mundo eso es lo correcto lo que hace que tengamos de protagonista a un villano que es capaz de hacer las cosas más atroces con una normalidad muy siniestra.

En su mayoría esta cinta nos está recordando que antes hubo una saga y que antes hubo también otros hombres que hicieron lo mismo y que quedaron impunes de cualquier responsabilidad legal y moral por sus crímenes, una crítica y una burla directa al sistema de justicia estadounidense que no logra ser lo que dicen y que parece que nadie sabe nada de como hacer bien su trabajo, un punto que da ventaja a que este hombre haga lo que tenga que hacer para obtener su venganza.

Lo que hace Mike P. Nelson con este nuevo Billy es profundizar más en su mente y en sus motivadoras emociones, las escenas de asesinatos son en definitiva una ventaja que tiene el mismo guión para beneficiarse así misma, es decir, sabemos que hay personas malas y que de alguna sangrienta y retorcida manera van a pagar en carne propia por sus crímenes, no hay ninguna sorpresa en esto ni tampoco nada que adivinar, se enfocan en lo que es y en lo que se tiene que hacer, lo desarrollan y lo concluyen.

Este nuevo Silent Night, Deadly Night reinventa a Billy como un vagabundo errante que va de un lado al otro buscando un lugar al que pueda pertenecer, y muy al estilo del personaje de Venom en Marvel cómics tiene esa vocecilla en su cabeza y para la cuál se ve obligado a asesinar personas, el giro aquí es que esa voz si tiene nombre y es Charlie (Mark Acheson) el hombre que disfrazado de  Papá Noel asesinó a sus padres, el comienzo del protagonista en sus asesinatos es a sus 17 años, en el tiempo actual ha vagado hasta Hackett, Minnesota donde se establece y acepta un trabajo en una tienda que vende chingaderitas navideñas y de la que es dueño el Sr. Sims (David Lawrence Brown) y su hija Pamela (Ruby Modine).

Como es de esperarse y siguiendo las reglas cliché Billy se enamora de Pamela y su atracción e interés por ella crece al enterarse de que también tiene problemas de conducta, o sea, ya no solo tenemos a un asesino desquiciado, tenemos a 2, su padre el Sr. Sims se refiere a su problema con una broma de muy mal gusto como E.P.D. (trastorno explosivo de la personalidad)  y trata de justificar por qué pues pobrecita es mujer y está enferma.

Billy como personaje tiene una estructura demasiado profunda que va de menor a mayor a medida que lo vamos conociendo y empatizando con él, tiene el concepto del típico asesino slasher que ha visto en películas, es aqui donde vienen las referencias más importantes de la saga anterior, se menciona que él ha visto estas películas y de alguna manera retorcida le divierten, así mismo se nombran a otros asesinos seriales como Michael Mayers, Freddy Krueger, Jason Voorhees y hasta  Patrick Bateman de American Psycho y a su soundtrack ochentero.

La psicología de este personaje es aún más particular que en las versiones anteriores, el hecho de que ahora tenga una voz interna le quita ese dejo de soledad y de angustia que tenían las versiones anteriores y se transforma en un padre sustituto lo que hace que tenga una comprensión extrasensorial más amplia y precisa de quién merece morir y lo qué sucede a su alrededor, de cómo hacerlo y de cómo estudia en su propia mente las posibles acciones desesperadas que tengan sus víctimas para tratar de escapar de su inevitable muerte, algo más calculado y mucho mejor planeado que en las versiones anteriores.

En otro contexto podríamos decir que son inevitables las comparaciones pero aquí no es necesario, estas forman parte de la misma cinta y se entiende perfectamente bien aunque no se haya visto ninguna de las anteriores, el guión se da el tiempo necesario y suficiente para explicar de dónde viene este personaje y lo que va a hacer, que todo esto forma parte de una saga cinematográfica que se vuelve real dentro de la misma cinta, este juego de caracteres y de posiciones es lo que le da su gran punto a favor, una película que trata de un asesino que ha visto una saga de películas de asesinos en navidad pero que también sabe que hay personas reales en ese mundo que antes hicieron lo mismo, o sea, un grupo de Papás Noel asesinos.

Es de esperarse que una cinta así con un presupuesto modesto tenga fallos y quizá estos sean parte de su propio encanto, sabemos que Billy ha estado haciendo esto durante algún tiempo y lamentablemente no hay una tensión dramática real en verlo pasar de una muerte a la siguiente sin una necesidad plausible de tener que hacerlo a contratiempo y tener que huir para que no lo descubran, aquí pasa todo con total normalidad, tenemos este intento de romance con Pamela que empieza muy bien y que termina diluyéndose o bien siendo tema a desarrollar en una posible secuela.

Otro fallo que tiene y que es muy evidente es que la cinta en su totalidad confía demasiado en sí misma, plantea sub tramas que no está dispuesta a concluir y se quedan en otros planos muy aparte de lo que es su historia principal para que como espectadores pensemos que serán usados cuando menos lo esperemos y eso no sucede, simplemente su narrativa es tan ágil y rápida que no se da el tiempo de plantear que eso puede retomarse en algún otro punto, simplemente le vale madres si lo retoma o no, lo importante aquí es que Billy asesine y tenga su venganza.

La idea general de hacer un remake de esta saga se basa en la idea incompleta de que este nuevo Billy es un hombre agradable con el que las nuevas generaciones pueden simpatizar a pesar de sus sórdidas motivaciones, el guión hace lo que puede con lo que tiene y a ratos lo hace bien y a otros nos deja con más preguntas que respuestas pero eso sí, de que es muy entretenida de principio a fin lo es.

La sorpresa más grande y que se reservan para el final es el cameo del actor Robert Brian Wilson que interpretó al primer Billy en la saga de los 80, podemos decir con seguridad que sí aparece es porque la nostalgia vende y lo dicen de manera descarada y hasta los mismos personajes se burlan de eso lo que es una delicia porque saben jugar muy bien sus cartas al momento de presentar cada una de sus referencias.

En cuanto a las secuencias de asesinatos no podemos quejarnos, hay algunas que son sumamente explicitas y otras que son sugeridas y que no están fuera de cámara o de un plano en el que podamos verlo en su totalidad, y es que esta es la estructura que tiene esta cinta y que a medida de que va avanzando la acción las cosas se van conctetabndo cada vez más, aquí no hay discuros morales o arrepentimientos o bien de que el protagonista tenga una redención, aquí lo que hay es humnor negro, burlas y bromas de mal gusto hacia una sociedad estadounidense que solo se preopcupa por tener altas ventas en una época festiva y que celebra por todo lo alto su consumismo.


Dentro de su popio canon podemos describirla como una colección audiovisual de objetos que incluyen una desconcertante evaluación del misandrismo, un horror mental, juguetes asesinos de los años 90 y referencias a cintas slasher que existen en este mundo, o a las personas que habitan este pueblo de Hackett que es el marcado contraste entre los que son buenos y los que no lo son, los que merecen tener una feliz navidad y los que merecen morir de una manera atroz, un balance muy bien hecho entre lo que es y lo que debe ser.

El cast lo conforman Rohan Campbell, Ruby Modine, David Lawrence Brown, David Tomlinson, Mark Acheson y la aparición sorpresa de Robert Brian Wilson, como actores no necesitan tener un talento muy amplio para desarrollar a estos personajes, tienen lo básico que se necesita y se divierten haciéndolo.

La música compuesta por Blitz & Berlin contiene samples de lo compuesto por Perry Botkin Jr. con acordes electrónicos muy de la época y piezas modernas con tonos más siniestros, como aquí se trata de homenajear a lo ya hecho este score también lo hace y de muy buena manera.

En conclusión, Noche de paz, noche de Muerte (Silent Night, Deadly Night) es total y completamente un  remake innecesario pero que como proyecto funciona muy bien bajo sus propias reglas, algo que solamente sirve para entretener de muy buena manera y que la catalogan como un representante más del género de horror cuando en realidad es una cinta de acción en la que normalizamos y simpatizamos con un asesino, algo ridículo que de tan malo es bueno en su propio propio contexto.

Es de esperarse que si esto tiene un éxito tan moderado como su presupuesto y sus actuaciones veamos más entregas a futuro de lo que podría ser una nueva saga remake y que redime el cine de serie B como algo discreto pero importante dentro de la industria del entretenimiento.

Noche de paz, noche de muerte (Silent Night, Deadly Night) ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país.


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