Primate (Primitive): una cinta que, en su propio contexto, es de lo mejor
2025 fue un año muy complicado para las producciones cinematográficas y las televisivas, aunque las plataformas de streaming han estado muy vigentes, su contenido tampoco es lo que se esperaba.
Producciones de regulares a malas son las que llenan catálogos y próximos estrenos en salas cinematográficas. Esta crisis en el entretenimiento ya ha tenido consecuencias para los grandes estudios que han creído que cantidad puede ser mucho mejor que la calidad.
Este 2026 promete ser un año de regular a bueno en el medio del entretenimiento, los grandes estudios esperan que haya mucha más afluencia de asistentes a las salas cinematográficas y por supuesto que las plataformas también tengan más suscriptores.
Desde hace unos años las películas de tipo serie B han sido populares en formatos caseros y plataformas, sus modestos presupuestos hacen que sea más sencillo contar una historia, no se necesitan grandes recursos ni efectos especiales para que funcionen y cumplan el cometido de entretener, el género de la ciencia ficción, la fantasía y el horror son los que mejor lo han hecho.
Dentro del género de horror específicamente existe un subgénero que aborda temas sobre las mascotas y los animales salvajes, algunos ejemplos que han pasado a ser un clásico son: The Food of the Gods (1976) basada en la novela de H.G. Wells, Cujo (1983), basado en una novela de Stephen King, Shadow of Kilimanjaro (1986), Monkey Shines (1988) del director George A. Romero, Willard (2003), Black Sheep (2007), Piranha (2010), Piranha 3DD (2012), Zombeavers (2014) entre muchas otras.
En este inicio de año llega a salas cinematográficas una cinta que rinde homenaje a las producciones antes citadas, Primate (Primitive) del director inglés Johannes Roberts lleva el horror con tintes de comedia a un entretenimiento para las nuevas generaciones.
¿De qué trata la película Primate (Primitive)?
Las vacaciones de un grupo de jóvenes en el trópico se convierten en una aterradora y primitiva historia de terror y supervivencia cuando Ben, un chimpancé es mordido por un rabioso animal y se vuelve violento y ataca a quienes consideraba su familia adoptiva.
La idea de que un animal de compañía/mascota se rebele ante quienes lo adoptaron es un tema que se ha tocado y desarrollado innumerables veces en películas, series de televisión, novelas, cómics, videojuegos, etc., la diferencia es el cómo se trate y cómo se lleven estas historias, algo que parecería muy fácil puede resultar sumamente difícil si no se tiene en concreto la visión de lo que se quiere presentar.
No hay nada peor para las personas hoy en día que que a sus mascotas les suceda algo que ponga en riesgo la supuesta humanidad a la que han sido sometidos, la humanización de animales empezando por sus nombres, su vestido y calzado y hasta su alimentación es algo que cada día se normaliza más entre parejas y personas que se sienten solas, la adopción y compra son el medio para que estas pseudo mascotas pierdan forzosamente el papel que naturalmente tienen y el lugar que ocupan, con esto no decimos que esté mal sino que las consecuencias de hacerlo y llevarlo al extremo pueden ser peligrosas y fatales.

Jordan Peele tuvo la visión de hacer una de las secuencias más aterradoras en su propio estilo, contexto y cinematografía en la cinta Nope de 2022 en donde un chimpancé tiene a un niño acorralado esperando ser atacado y asesinado de una manera sangrienta y cruel, el primate harto de los maltratos y la presión que esto representa lo orilla a defenderse y a sacar a relucir su instinto animal de supervivencia, Johannes Roberts como director y con la producción de Walter Hamada el ex CEO de Warner Bros,John Hodges y Braley Pilz convierten esa referencia en un largometraje con escenas de acción que terminan en lo sangriento.
Primate como proyecto cinematográfico representa un tipo diferente de cine serie B para transformarlo en una serie de secuencias violentamente justificadas que terminan siendo un festín gore para quienes siguen este tipo de trabajos sin dejar a un lado la sutileza de la humanidad, el dramatismo y el sentimentalismo de sus protagonistas que ven a este peligroso animal como una mascota que puede redimirse y a la que pueden salvar a costa de su propia integridad y su vida.
Sin embargo, dentro de este grupo de jóvenes vacacionistas, en su mayoría condenados a morir, se encuentra la protagonista Lucy (Johnny Sequoyah) criada en un hogar estable pero peligrosamente remoto en Hawái, Ben es la mascota humanizada de la familia, cuando este empieza a tener un comportamiento extraño y cada vez más hostil y agresivo después de que una mangosta infectada muerde al chimpancé, claramente podemos ver que el punto de referencia es Cujo principalmente y como audiencia ya sabemos por dónde va esto.
Ya en este punto podemos hacernos la pregunta, ¿qué podemos esperar de esta cinta? la respuesta puede ser debatible, no es la familiaridad de la historia que ya hemos visto muchas veces en otros trabajos y contextos, tampoco es la caracterización arquetípica de un guión que critica descaradamente la forma en la que se humaniza a los animales privándolos a la fuerza de sus instintos naturales más primarios, es en sí la forma en que esos elementos se replantean haciendo que este proyecto pase de lo repugnante a la comedia negra y al cinismo, cada una de las secuencias en las que Ben acorrala y acecha a sus víctimas tienen un nivel de suspenso y tensión muy bien llevados y que están a la altura de lo que pudiéramos esperar.
El guión escrito por Ernest Riera y el mismo Johannes Roberts nos pone en contexto y conocimiento de lo que un animal de esta especie puede hacerle a un ser humano si se ve en peligro, la primera escena de asesinato es vertiginosa cuando a uno de los personajes le arrancan la piel de la cara en la que es plausible el miedo, la desesperación y la vulnerabilidad a la que es sometido mientras ocurre el ataque, el juego que tienen de darnos la sorpresa de no esperarnos lo que va a pasar es lo que nos atrapa y nos hace pensar que todo lo que podemos deducir que va a pasar no es exactamente como lo pensamos.
La historia principal se va desarrollando cuando convierte con éxito a una mascota familiar en una amenaza que hace homenaje a aquellos animales de aquellas cintas de los años 80 en el que estas producciones no solo sorprendieron sino que pasaron a ser un clásico de la televisión abierta que con su respectiva censura lograron ocupar un lugar importante en el entretenimiento por varias generaciones, sea para bien o para mal y sin pretenderlo han enriquecido el género y en la que se basa el desarrollo de esta nueva cinta.

Una de las cosas que sobresalen en Primate son sus efectos especiales, una mezcla de efectos prácticos, maquillaje, látex y secuencias en CGI, durante algunas de las secuencias de acción podemos ver la implementación, equilibrio y mezcla de estos elementos lo que resulta en algo sorprendentemente inquietante, cada detalle, cada atmósfera ha sido cuidada hasta el más mínimo detalle, por ejemplo, el rostro de Ben se va transformando en algo salvaje y siniestro cuanto más se propaga el virus en su cerebro, a diferencia de otras películas y documentales de ataques animales a los humanos lo que podemos concluir es que esto puede ser aterradoramente más cotidiano de lo que cualquiera podría imaginar.
Ben es interpretado por Miguel Torres Umba, un especialista en movimiento y lo que hace es totalmente creíble, es tierno, simpático y aterrador, la captura de movimiento es exactamente a como se mueve un chimpancé real, si tomamos en cuenta que las tomas hechas con un animal real son pocas lo demás resulta sumamente sorprendente, los realizadores estudiaron e investigaron durante meses diferentes actitudes para usarlas en este trabajo y darle ese toque único de realismo.
Una de las principales características que tiene Ben es que conoce y ha aprendido a utilizar la tecnología moderna, se ha logrado comunicar con sus humanos por medio de un traductor infantil el que usará para advertir que cada uno de los protagonistas está en peligro usando repetidamente la frase MUERTE la cuál al principio parece ser muy divertida y que con cada ataque y cada asesinato se vuelve más perturbadora y aterrante para nosotros como audiencia que somos testigos del cambio que sufre este animal, la motivación para el cambio fuera del virus del que ha sido infectado nos resulta pobre y con poco desarrollo, en pocas palabras y fuera de contexto se nos dice que se siente amenazado y que al estar tan humanizado no sabe cómo reaccionar en un entorno natural y salvaje.
Siendo muy honestos la diferencia entre monos, chimpancés, simios , macacos, etc, es el enorme parecido que tienen con el ser humano, por naturaleza son demasiado inteligentes, demasiado fuertes, sus expresiones y rasgos, sus poses y su relación con los demás de su especie y sociedad son lo que hacen que esto sea aún más aterrador, no por nada se ha dicho y se ha comprobado que el hombre desciende de estos animales que tarde o temprano verán en sí mismos una evolución que les ayude a cambiar de medio y hábitat.
Roberts como director no se toma libertades ni tampoco cae en zonas de confort, este trabajo al ser de mediano presupuesto arriesga todo sin temor a perder credibilidad, tampoco le preocupa que como espectadores pensemos que hay alguien disfrazado como chimpancé que anda por los rincones atacando y cazando a sus víctimas en algunas escenas, su enfoque principalmente se inclina al maltrato animal y a sus consecuencias, a lo vulnerables que somos los humanos como especie ante lo salvaje y cruda que puede ser la naturaleza si no la entendemos y la respetamos como lo que es y transgredimos el orden natural de las cosas.
Aquí no estamos ante discursos morales sobre el empoderamiento de la mujer ni tampoco a que la familia y el amor lo puede todo, simplemente estamos ante el hecho de que no entendemos que hay cosas que no están en nuestro control, que la tecnología ha jugado un papel muy importante para que las cosas se vean y se hagan de manera en la que ya no se tiene conciencia de las consecuencias devastadoras que esto puede causar si la combinación que hagamos con esto nos afecta como especie dominante.
No todo es tan bueno y perfecto como parece, las fallas que tiene son evidentes, su problema principal radica en su tiempo de ejecución, las cosas suceden demasiado rápido sin que le dé el tiempo suficiente a concluir con una idea cuando ya están planteando algo nuevo y completamente diferente que en poco o nada se conecta con lo anterior, el recurso de usar referencias y homenajear al género a cada momento hace que pierda su identidad y aboga más por la nostalgia de éxito fácil que por desarrollar y concluir lo que plantea.
Por otro lado tenemos a los personajes, el hecho de que vayan a morir no justifica que no tengan una construcción más creíble que nos involucre con lo que vaya a suceder, es decir que mientras unos tienen diálogos más interesantes los otros pasan completamente desapercibidos quedando en un plano más allá de lo secundario, son un mero pretexto y punto de partida que justifica las secuencias violentas y los asesinatos, y no es que se necesite una gran actuación para que esto tome sentido es simplemente que el protagonista real es un chimpancé asesino.
Es evidente que esto podría tener una muy posible y forzada secuela o precuela aunque esta historia por sí misma sea autoconclusiva pueden usar la misma fórmula para nuevas entregas con la misma temática presentando las cosas de manera diferente aunque no con el mismo éxito y creatividad.
El elenco lo conforman Johnny Sequoyah, Jessica Alexander, Troy Kotsur, Victoria Wyant, Gia Hunter, Benjamin Cheng, Charlie Mann, Tienne Simon, Kae Alexander, Amina Abdi, Albert Magashi y Miguel Torres Umba quiénes hacen lo que pueden con lo que tienen y defienden que con poco talento pueden llegar a desarrollar a sus personajes en su modo más básico.
La música compuesta por Adrian Johnston es un caso aparte, cada pieza está estratégicamente planeada para causar tensión y el suspenso que se necesita sin caer en artilugios baratos del susto repentino, un trabajo que está a la altura de los mejores en su estilo y género, sus secuencias musicales son más enfocadas a un exagerado montaje teatral que cinematográfico.
En conclusión, Primate (Primitive) es una cinta que desafía a otras de su propio sub género y se arriesga a presentar algo trillado y transformarlo en un entretenimiento para adultos que está más allá de dirigirse a las nuevas generaciones, un trabajo que bajo su propio contexto funciona y tiene su propia personalidad que reivindica a su subgénero modernizando y haciéndolo aterradoramente real para los estándares de una realidad actual.
Primate (Primitive) ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país.
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