Reseña del Documental Marcial Maciel, el lobo de Dios
El Lobo de dios

Reseña del Documental Marcial Maciel, el lobo de Dios

Marcial Maciel, el lobo de Dios, un documental que expone los abusos permitidos por una iglesia corrupta

Hablar de documentales hoy en día es reconocer que a muchos de ellos les falta sustancia, se inclinan más por el morbo que pueden causar en los espectadores que a tener más veracidad en lo que se cuenta y en cómo desarrollan los hechos, los más populares en este ramo han sido los de las celebridades de los que no podemos decir que se haya dicho toda la verdad.

Un género que ha sido indiscretamente polémico a lo largo de los años ha sido el que tiene que ver con algo religioso, sea en el horror o en el drama, muchas de esta producciones han cuidado hasta el más mínimo detalle para que las cosas se cuentan según lo que las autoridades eclesiásticas permiten, un ejemplo perfecto de esto es La pasión de Cristo (The Passion of the Christ) dirigida por Mel Gibson en el año 2004.

Bien sabemos que específicamente los temas religiosos tienden a herir susceptibilidades y polémicas entre los que están a favor y lo ven como lo que es y los puristas que defienden lo que quizá es indefendible, es difícil tener un criterio para separar lo que es la religión de quienes la llevan a cabo.

Recientemente se estrenó la miniserie documental escrita y dirigida por Nicolás Gelibut acerca de una de las figuras más controversiales que ha tenido el catolicismo, Marcial Maciel, el lobo De Dios pretende dar a conocer la verdad de lo que este hombre hizo en voz de quienes investigaron este caso muy a fondo y sacaron a relucir los hechos.

¿De qué trata la miniserie documental Marcial Maciel, el lobo de Dios?

Esta mini serie documental revelará las décadas de abusos sexuales a menores de edad y los engaños cometidos por el padre Marcial Maciel, el infame líder de los Legionarios de Cristo, así como su vínculo político y su relación con el Vaticano.

La siguiente reseña se basa únicamente en el trabajo de investigación periodístico realizado por quienes dan vida y forma a este documental.

Para entender el contexto general de todo debemos primero saber quién fue este tipo y el porqué de que terminara sus días en total impunidad por sus crímenes, Marcial Maciel Degollado nació en Michoacán el 10 de marzo de 1920 y murió en Jacksonville, Florida el 30 de enero de 2008 un sacerdote pederasta y fundador de la asociación seglar Regnum Christi y de la congregación católica conocida como los Legionarios de Cristo.

Fue formalmente acusado de cometer abusos sexuales a menores de edad por varios miembros de la congregación y estudiantes de los establecimientos de los legionarios a partir de 1997 y existe constancia de estas acusaciones en su contra por víctimas desde los años 40, que no solo involucra a menores sino también a adultos en puestos importantes dentro de la iglesia y del mismo gobierno.

En el año 2006 y como resultado de un proceso canónico interrumpido, la Santa Sede Católica impuso formalmente el retiro de Marcial Maciel del ministerio sacerdotal, 3 años después en el 2009 salió a la luz la noticia de que este ex clérigo era padre de una joven española, años después y a través de un comunicado en el 2019 la Legión de Cristo reconoció las acusaciones de abuso sexual de al menos 60 menores por parte de su fundador, mismos que se ocultaron de la ley protegiendo al victimario y no a las víctimas.

A lo largo de su vida y así como después de su muerte se han hecho públicos algunos detalles importantes sobre su vida privada; siendo en los casos más graves los delitos cometidos como el abuso sexual contra menores de edad, el fraude y la extorsión, a pesar de la existencia de testimonios, denuncias y documentos que certifican y dan veracidad a dichos abusos desde mediados de los años 50 y hasta los últimos años de su vida no se divulgaron ni hubo una sanción, fueron ocultados oportuna y convenientemente por la jerarquía católica y por las congregaciones que fundó.

En el año de 1997 y a través de una carta abierta al papa Juan Pablo II, ocho ex miembros pertenecientes a la ahora conocida secta de la Legión de Cristo acusaron abiertamente a este hombre de haber abusado sexualmente de ellos y de que ni la congregación, ni otros miembros de la jerarquía católica les habían tomado en serio hasta el momento, el modus operandi de este hombre para engañar y abusar de los menores era el siguiente:

Maciel argumentaba que padecía de una extraña enfermedad que solo los niños podían ayudar a aliviar en la que se necesitaba una muestra de semen para un examen y un “ayudante” para extraérselo, claramente por medio de la felación y la masturbación.

Marcial Maciel: la felación y la masturbación

Al día de hoy esto nos parece un argumento increíble y ridículo para un adulto que se jacta de ser pensante pero que fácilmente convencían  a un niño o a un adolescente que confiaban en él como una figura de autoridad religiosa lo que le confería una autoridad moral sobre ellos y sobre los demás, y que incluso incluía hasta el poder pedirles que hicieran cosas que no entendían o que les parecían que absolutamente no eran buenas, la manipulación y el chantaje emocional era lo que utilizaba este hombre para convencerlos de que era por “su bien” ante los ojos de Dios, menores que confiaron en que si el padre lo decía era porque así debería ser basándose en sus educaciones familiares y religiosas y que lejos de parecer un abuso las hacía ver como acciones que eran buenas y aprobadas por la misma iglesia y claro por Dios.

desde la década de los años 70 Maciel fue acusado dos veces de haber abusado sexual y repetidamente de otros miembros de la congregación incluyendo a menores de edad, sus acusadores incluyen a un sacerdote, un consejero escolar, un profesor, un ingeniero, un abogado y un ex sacerdote que pasó a ser un profesor universitario, 2 españoles y 7 mexicanos se describieron a sí mismos como antiguos miembros de un grupo favorecido y conocido como los “colegiales apostólicos”, ellos declararon que el supuesto abuso ocurrió consecutivamente durante tres décadas comenzando en los años 40 en España e Italia, como jóvenes prometedores los mexicanos habían sido llevados allí para tener una educación religiosa más especializada, que el abuso masivo involucró a más de 30 niños y hombres jóvenes.

Dicho lo anterior este documental aborda este tipo de declaraciones en voz de periodistas que investigaron a lo largo de los años estos abusos y el por qué no se hizo nada al respecto, el por qué de que la iglesia católica así como sus representantes en ese momento ocultaran todo lo relacionado a esta denuncias, así como también los nexos que tenía este hombre con el gobierno mexicano y español y la relación financiera con el mismo Vaticano y su entonces papa Juan Pablo II.

El documental es producido por Ánima Films, escrito y dirigido por Matías Gueilburt quién utiliza testimonios exclusivos de ex legionarios, especialistas y documentos inéditos para revelar una gran parte de todos los delitos cometidos que incluyen pedofilia, abuso intrafamiliar, adicción a narcóticos y lavado de dinero y destacando cómo Maciel construyó un imperio millonario que le permitió ocultar sus crímenes durante más de 50 años y vivir ante los ojos públicos con total impunidad.

Como documental se aleja mucho de lo pretencioso que esto podría parecer, se centra más en revisar a detalle la investigación intensiva y profundamente documentada sobre su vida y la fundación de la secta los Legionarios de Cristo y como sacerdote mexicano cuya figura se convirtió en una de las más controversiales del catolicismo contemporáneo mostrándolo tal cual es como un criminal con múltiples facetas que gozó de beneficios ante las leyes y su protección por parte de su red de poder y hasta su muerte en 2008.

Los episodios que ya están disponibles son:

Episodio 1:

En México, el seminarista Marcial Maciel funda los Legionarios de Cristo, una organización que pronto se ve envuelta en controversia.

El episodio inicia con la noticia de su muerte a los 87 años en Jacksonville Florida en los Estados Unidos, en los primeros minutos se nos dice que este hombre pasó de ser sacerdote a un manipulador de identidades entre las que estaba ser un supuesto agente de la CIA hasta un padre de familia ejemplar ante los ojos de una comunidad que no lo conocía ni sabía de sus verdaderas actividades ilícitas.

Episodio 2:

A medida que Maciel sigue ganando poder y ampliando su influencia dentro de la élite católica, su organización se extiende por todo el mundo.

Aquí veremos la fundación de la ahora denominada secta de los legionarios de cristo, desde sus inicios y sus diferentes transformaciones pasando de ser los Misioneros del Sagrado Corazón y la Virgen de los Dolores a denominarse el movimiento de apostolado Regnum Christi y posteriormente a Legión de Cristo, los vínculos que tuvo con el Vaticano y el gobierno de 2 países.

Episodio 3:

Tras décadas de lujos y poca intervención del Vaticano, un reportaje de 1997 revela el historial de abuso sexual infantil de Maciel.

Para este punto las cosas son aún más reveladoras, no solo se trata sobre el abuso sexual a más de 60 menores de edad sino a su matrimonio y a los evidentes abusos físicos, psicológicos y sexuales a sus hijos, así como su vínculo con el Vaticano y el desvío y el lavado de dinero que el Vaticano aceptaba sin investigar ni hacer preguntas.

Episodio 4:

Mientras los reportes de abuso infantil y la muerte de Juan Pablo II sacuden a la Iglesia, el imperio de Maciel empieza a desmoronarse.

Este es quizá por mucho el mejor episodio, aquí se revela lo que el mismo Vaticano y el papa Juan Pablo II sabían sobre los abusos y que convenientemente ignoraron y la decisión de proteger a este criminal para que siguiera generando millones de dólares mismos que usaban para la iglesia y para beneficio propio, y las acciones que muy a su pesar tuvieron que tomar en beneficio de que la congregación mundial católica siguiera creyendo en ellos como autoridad eclesiástica.

Para el final se enfatiza la complicidad del Vaticano señalando abiertamente que el Papa Juan Pablo II sabía de los abusos y que lo protegió beneficiosamente a cambio de dinero  mientras que el propio Maciel en sus últimos años bajo penitencia continuaba viajando con su familia y reconstruyendo su imagen pública de santidad sin mostrar el más mínimo arrepentimiento.

La estructura narrativa del documental se divide en 4 episodios cronológica y estratégicamente planeados para llevar una cronología casi exacta de los hechos basado en las investigaciones obtenidas a lo largo de los años, desde sus orígenes en Michoacán hasta la construcción de su corrupto imperio religioso y financiero que le permitieron mantener su poder y ocultar principalmente sus abusos.

Como escritor y director Matías Gueilburt presenta un trabajo arriesgado, más aún de lo que fue la cinta Obediencia perfecta dirigida por Luis Urquiza en el año 2014 y basada en el caso que este documental presenta, lo arriesgado de este trabajo está principalmente en mostrar con nombres y rostros a quienes fueron víctimas de este criminal abusador por varios años y a varios niveles, si bien la estructura puede parecernos en primera instancia algo confusa las cosas van tomando forma y sentido pasando del drama al horror de lo que este hombre hizo con total impunidad a los ojos de todos aquellos creyentes que ponen su fe más en los que están a cargo y representan a la iglesia católica que en la misma religión.

Su punto más fuerte y a favor en esta serie es que presenta entrevistas con periodistas, investigadores y expertos como Jason Berry, Carmen Aristegui, Ciro Gómez Leyva y Emiliano Ruiz Parra quienes desde hace muchos años han seguido de cerca el caso y aportan un análisis crítico sobre la historia en denuncias y el contexto eclesiástico que ocultó estos hechos, el manejo de cada uno de estos testimonios da veracidad a lo que estamos viendo y como espectadores nos pone en la posición de dudar de que lo que la iglesia hace no es a favor de sus fieles seguidores sino de una mafia que tiene como sede el mismo Vaticano, así como también los testimonios de víctimas y sobrevivientes a estos abusos y extorsiones entre los que destacan los de Juan José Vaca, José Barba y Alejandro Espinosa quienes fueron los primeros en denunciar a Maciel en los años 90 y las amenazas que recibieron por parte de las autoridades eclesiásticas y jurídicas de nuestro país por hacerlo.

Otro de los grandes puntos a destacar es el hecho de que Gueilburt como escritor no cae en zonas de confort ni en justificaciones innecesarias, habla abiertamente y sin censura del papel que jugó la jerarquía de la Iglesia Católica, que según la investigación recopilada sabía  sobre la adicción de Maciel a los narcóticos y su comportamiento abusivo con los menores de edad e incluso con miembros adultos y que permitieron que continuara ejerciendo su ministerio lo que generó en su momento y hasta hoy una profunda indignación entre los fieles seguidores y devotos.

Como documental podemos decir que este trabajo es de los mejor documentados y presentados hasta el día de hoy en este tema en específico, no lo trata como a una celebridad ni tampoco trata de justificar sus acciones para redimirlo, sino que lo trata abiertamente como un criminal que merecía más que una condena perpetua y que murió en total impunidad y ante los ojos de miles de personas que pedían justicia por aquellos que fueron sus víctimas.

Esto es también un retrato de hasta dónde puede llegar la maldad humana movida por la ambición, el poder, el sexo y el dinero, una figura que está muy lejos de ser aquél hombre que supuestamente debería entregar su vida al sacerdocio a beneficio de los demás, un hombre que sin el más mínimo arrepentimiento siguió ejerciendo y abusando de quién pudiera y de quién se dejara, no cabe mucho la duda si entre todos esos delitos se encuentran las desapariciones y muertes de algunos involucrados importantes que sabían más de lo que aquí se presenta.

Se dice que esta secta de los legionarios de Cristo llegaron a recaudar seiscientos millones de dólares anuales lo que representaba un gran beneficio para los involucrados y aún más para el Vaticano, no hay duda de que Marcial Maciel fue el mayor criminal de la Iglesia Católica y también su máximo recaudador hasta el día de hoy.

Lo que no deja de sorprendernos es el hecho de cómo pudo llevar una vida absolutamente despreocupada sin ninguna moralidad y morir sin pagar por sus crímenes, incluso vemos aquí que se muestra el cinismo y la desvergüenza en los últimos dos años de su vida cuando Benedicto XVI lo envía a penitencia supuestamente para estar en retiro de oración y reflexionar sobre sus actos acompañado por el hecho de que no podía ejercer su ministerio públicamente y el muy hijo de puta hacía todo lo contrario, viajaba por el mundo con total libertad acompañado de su esposa y de su hija exhibiéndose como una figura pública de respeto y admiración, que podía derrochar miles de dólares ganados por sus extorsiones y lavado de dinero.

Es magnífico cómo cierra toda esta historia en los últimos minutos, algo que deja a la audiencia en un shock total en un reportaje que nos evoca un sentimiento de tristeza, enojo y decepción que nos deja pensando en que esto solo es un ejemplo de los males aún mayores que no solo esconde la iglesia católica sino en todo ámbito y sentido así como el abuso de la imagen religiosa.

En resumen, podemos decir que Marcial Maciel, el lobo de Dios como documental no es perfecto pero sí muy revelador en cuanto a lo arriesgado de su contenido, una obra importante que revela la realidad de un monstruo con mil caras que gozó de la impunidad legal y eclesiástica gracias a su influencia y al silencio cómplice de las instituciones. un trabajo bien hecho que da como resultado una cruda realidad más que un espectáculo entretenido.

Marcial Maciel, el lobo de Dios en sus 4 episodios ya está disponible en la plataforma de HBO Max.


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