¿Es buena la nueva película de Depredador?
Depredador: Tierras Salvajes (Predator: Badlands) es una cinta que no solo entretiene, sino que da un nuevo rumbo a la franquicia, su equilibrada violencia y acción hacen que tenga un aporte muy importante no solo al género al que pertenece sino que explora cosas nuevas que pueden o no ser del gusto de propios y extraños, lo que hay que reconocer es que de lo que se creía que sería un fracaso ha demostrado ser todo lo contrario y que a pesar de sus fallas tiene el potencial para sobresalir por sí misma y plantear sus propias reglas y expandirlas a futuras entregas.
Depredador: Tierras Salvajes (Predator: Badlands) y su nuevo universo con posibilidades infinitas.
Hollywood ya no sabe qué hacer con sus franquicias más populares: reinicios, reboots, precuelas, secuelas y series de televisión son lo que han utilizado para tratar desesperadamente de que estas producciones sigan vigentes en el gusto del público, algunas con muy buenos resultados y otras que no han tenido el éxito que muchos esperábamos.
Las malas decisiones de los estudios y lo carente de originalidad en sus historias son lo que han hecho que estos experimentos no lleguen a ninguna parte, una de las piedras angulares del éxito son los millones de fans que esperan ver algo nuevo y sorprendente o al menos que sea algo que esté a la altura de sus originales.
Depredador (Predator) es una de las sagas que más ha sido castigada con pésimas producciones, desde su estreno en 1987, a cargo del director John McTiernan y el guion de Jim y John Thomas, este ser extraterrestre ha sido un fenómeno mediático que espera tener su lugar y su propia personalidad en el género de la ciencia ficción y la fantasía espacial, hasta ahora hemos tenido Predator 2 (1990), Alien vs. Predator (2004), Predators (2010), Aliens vs. Predator: Requiem (2007), The Predator (2018) las cintas que han marcado esta franquicia, gracias a un cortometraje fan made llamado Predator: Dark Ages (2015) del director James Bushe la idea de llevar esto a un nuevo plano contando otro tipo de historias que se concretaron con Prey (2022) y la mini serie animada Predator: Killer of Killers (2025) las cosas de poco a poco han cambiado.
Casi terminando este 2025 llega una nueva entrega Depredador: Tierras Salvajes (Predator: Badlands (2025) del director Dan Trachtenberg sigue con este nuevo universo de posibilidades infinitas para esta saga que está renaciendo de sus fracasos y está superando las expectativas de propios y extraños.
¿De qué trata la película Depredador: Tierras Salvajes?
En un futuro distante en el remoto planeta Yautja Prime un joven depredador llamado Dek (Dimitri Schuster-Koloamatangi) desterrado por su clan por considerarlo el más débil de todos tendrá que vengar la muerte de su hermano y demostrar que es un digno guerrero y para ganarse el respeto de todos incluyendo el de su tirano padre hará una extraña alianza con una sintética llamada Thia (Elle Fanning) para enfrentarse a un digno oponente una legendaria criatura en un peligroso planeta donde tendrá que sobrevivir a las pruebas más extremas para ganar la victoria o la muerte.
Es increíble como las malas decisiones de un grupo de idiotas han hecho que esta franquicia toque fondo y ahora está emergiendo con cosas nuevas y sumamente interesantes, ya se dijo aquí una vez que estos personajes en las manos correctas pueden hacer algo más que reiniciar una nueva etapa, lo que están haciendo es continuar como lo que ya estaba hecho pero con la diferencia de que ahora lo sitúan en tiempos y lugares diferentes.
Si bien nos pareció una gran idea que en Predators 2 las cosas pasaran de una selva a la ciudad fue algo que le dió un giro nuevo a las cosas su mediano éxito hubiera sido completo si las cosas se planearan mejor, la ausencia de Arnold Schwarzenegger como su protagonista hizo que cambiaran cosas en la historia que nos dejó la vaga pero muy clara referencia de que los xenomorfos de Alien pertenecían a ese mismo universo.

Dicho lo anterior es ahora cuando su director Dan Trachtenberg concretiza más a fondo la relación que hay entre estas 2 especies alienígenas y el importante papel que juega la compañía Weyland Yutani en toda esta historia; Trachtenberg no es ajeno a esta franquicia y ya conoce la naturaleza de estos personajes tal como lo vimos en Prey, trabajo que le ganó el que él siga al mando de esta nueva etapa y lo que posiblemente sea una nueva trilogía que si bien se cuenta por separado pertenece al mismo universo en un punto diferente del tiempo.
Es interesante ver cómo se juegan con elementos que ya conocemos, cómo se hacen esas sutiles referencias a la misma franquicia ya sea para reconocer sus puntos más fuertes o bien para burlarse de todos aquellos errores que se cometieron, la cinta como se ocupa en el género de la ciencia ficción y acción ya que desde el primer momento vemos que las cosas ahora serán contadas desde la perspectiva y punto de vista de los Yautja y su protagonista pasa de ser un depredador a una presa para resurgir como lo que es, un guerrero depredador de especies extraplanetarias.
Una de las caracteristicas que tienen como especie es que son sumamente violentos y sin faltarle al respeto a las ya planteadas diferentes tribus guerreras de los Yautja hay algo fundamentalmente retrógrado en una especie alienígena hiperavanzada tecnológicamente con armamentos que pueden hacerlos invisibles, con naves espaciales equipadas para viajes largos y que a pesar de haber resuelto esto aún tienen esa naturaleza salvaje en la que solo saben medir y probar su propio valor con base en el asesinato y la agresión violenta.
Lo que es absolutamente asombroso de esta nueva etapa es la genialidad de revivir a estos personajes y reinventarlos bajo sus propias reglas, Prey demostró que lo que hemos visto y conocemos hasta ahora puede ser atemporal, Kill of Killers concretó esta idea y la llevó a otro nivel, y es que ambos proyectos explora más a fondo la cultura de los Yautja como los impecables antagonistas de esta serie, aquí vemos más de su planeta y de otros mundos con otro enfoque al convertir a una de estas criaturas en el héroe de una historia en la que crea un nuevo canon y la imagen que ellos tienen ante otras especies.
Lo que entendemos de todo esto es que como civilización han evolucionado en su tecnología pero no en sus tradiciones, cada uno de ellos debe pertenecer a un clan y este a su vez tiene misiones específicas enfocadas a la conquista y a la cacería, es evidente que no todos tienen ni el mismo nivel de fiereza ni el mismo talento que los demás, cada uno a su nivel, también plantea que hay rivalidades entre clanes por demostrar quienes son los mejores cazadores tanto de su especie como de otras, las relaciones que hay entre padres e hijos no son como las humanas, no hay sentimientos de pertenencia simplemente se guían por la filosofía de que es el más fuerte el que debe de sobrevivir.
Lo anterior podemos verlo en los primeros minutos, cuando Njohrr (Dimitri Schuster-Koloamatangi)el padre de Dek se enfrenta a su hijo mayor Kwei (Mike Homik) y lo asesina sin el menor de los remordimientos solo para demostrar su poderío como líder del clan y como guerrero depredador, el mensaje que nos da es tan claro y directo, en este mundo solo sobrevivirá el más apto y el más fuerte, y aquí como audiencia nos hacemos la pregunta ¿y qué pasaría si uno de ellos cambiará las reglas de este juego? y es justamente lo que Dek debe de probar primero a sí mismo y después a su padre y por último a los demás miembros de la tribu y es aquí en donde radica el giro de tuerca, las cosas van a cambiar porque se entiende que este violento ser descubre lo que es el trabajo en equipo, lo que es el verdadero significado de la lealtad, lo que es tener amistades que van más allá de especies y familia, un planteamiento tan concreto que es lo que nos convence desde el principio.
Lo que funciona aquí es la audaz fusión de géneros, la ciencia ficción y la acción, Depredador: Tierras Salvajes combina y equilibra lo que es el cine de monstruos con un western de acción en el espacio con una historia muy cliché sobre el viaje del héroe y la maduración de su protagonista, otro de sus grandes aciertos es que no hay humanos como tal y los que nos representa como especie son los sintéticos, este ser y cazador espacial redefine las expectativas y explora más sobre esta cultura alienígena, su código de honor y la estética motivante de su naturaleza salvaje.
Otro factor motivante para el espectador es el cambio de entorno, ya no se trata de nuestro planeta sino de uno que es sumamente hostil, la ecología de Genna es tan imponente como peligrosa, desde la vegetación, la fauna y la violencia entre depredadores conforman un mundo de terror primigenio. Trachtenberg como director reconstruye imágenes y paisajes que transforman la naturaleza alienígena en un reflejo de la lucha interna que vive su protagonista, otro punto a favor es el idioma Yautja que permanece presente durante toda la cinta, la preparación de sus armas, los rituales de caza y la tensión que hay en lo misterioso a lo que deben enfrentarse hacen que esta película tenga una profundidad narrativa que no se había explorado antes.

En esencia la historia escrita por Patrick Aisones sobre forjar una identidad contra todo pronóstico y contra todo lo que creíamos conocer, Dek es un personaje poderoso que debe demostrar su valía no solo a su clan, sino también a sí mismo, en cambio Thia lucha por ser algo más que solamente un ser sintético programado para cumplir una misión que en este caso es capturar a esta legendaria criatura contra la que Dek debe luchar lo que hace que forjen una alianza él como cazador y ella como una herramienta de búsqueda, su relación gira en torno a la supervivencia por parte de él y al sentido de la vida por parte de ella, a través de ellos 2, la película explora un tema más en su discurso y es la lucha de los marginados por encontrar la aceptación en mundos que los han rechazado.
Esto último es una crítica directa a las minorías en los que varios grupos de nuestra sociedad se han visto afectados por otros y esto es a cualquier nivel, desde la política y lo económico hasta lo cultural, las preferencias sexuales y religiosas, es un reflejo de lo que estas nuevas generaciones están creando, sobre sus derechos y cómo es que los están manejando para poder encontrar un equilibrio que les permita una libre convivencia.
Pero no todo es miel sobre hojuelas ni tampoco todo es tan color de rosa, lo que falla es su ritmo narrativo, la historia se divide en 3 actos, en el primero vemos la construcción de personajes, en el segundo el conflicto a resolver y en el tercero la parcial resolución y el enfrentamiento, hay un punto irregular entre cómo se conectan estas tres partes, es evidente que la película se vuelve plana y repetitiva en lo que se refiere al tema de la supervivencia en donde lo visual sustituye al avance narrativo y este ritmo no se recupera y se mantiene justo antes de su parte final, esta torpe narrativa resta tensión, emoción y hace que la parte central se sienta lenta en lugar de ser más ágil y dinámica.
Su historia nos invita como espectadores a prestar mucha más atención a la cultura, la mitología y el desarrollo de las emociones alienígenas, aquí los sintéticos y los alienígenas demuestran tener sentimientos por ejemplo cuando tienen que cuidar a una criatura que pasa de ser una mascota a un miembro importante porque es la cría del gran monstruo al que están buscando, los agujeros de guión no permite que tengamos respuestas inmediatas a la resolución de los conflictos de sus sub tramas, simplemente sigue hacia un punto definido que es su final el cuál queda inconcluso porque el tiempo de metraje permite que esta historia siga en futuras entregas, una fórmula ya conocida y muy conveniente para el estudio.
La profundidad cultural que aquí se construye no se limita a revisitar el canon de Predator y transformarlo en algo útil para sí misma sino que lo cuestiona entre lo que es y lo que debería ser, parte de su historia principal se centra en la cultura Yautja para que entendamos cómo es que esto le da su protagonismo al alienígena, como proyecto parcialmente innovador trata de satisfacer a sus fans y despertar el interés en sus nuevos espectadores y a reconsiderar el potencial que la franquicia tiene a futuro alejándose del horror y buscando nuevos matices, nuevas texturas, nuevas perspectivas en una historia que ya es por todos conocida.
Sus efectos visuales no decepcionan al contrario, lo que vimos antes en los trailers era la versión aún no pulida ni terminada como lo vemos aquí en pantalla, el diseño de las criaturas que van desde plantas carnívoras, gusanos explosivos, lo que parecen ser aves de rapiña y hasta su entorno sucio, siniestro, pantanoso y decadente hacen el marco perfecto para que este monstruo nos demuestre a nosotros como espectadores que esta franquicia puede dar aún mucho más si siguen por esta línea en la que se exploren y desarrollen temas diferentes a lo que los estudios creen que tendrá éxito, este proyecto ya lo es en sí mismo.
Ahora bien, la referencia e introducción que tiene la compañía Weyland-Yutani como un personaje más es importante, luego del fracaso de la serie televisiva Alien: Earth las cosas cambiarán al menos en el universo de los Depredadores, ya está concretamente planteado que esta compañía aún tiene mucho por contar, esperemos que en un futuro haya una serie spin off o una cinta que detalle más a profundidad el origen y desarrollo que han tenido durante la saga de Aliens.
Su final nos deja pensando no solo en que esto puede desarrollarse más sino que da oportunidad a que otros miembros de esta especie tengan su aparición, por ejemplo las hembras depredadoras y qué papel es el que desarrollan en esta cultura alienígena, lo que daría un panorama aún más completo de lo que podemos esperar ver en pantalla grande y en series de televisión.
El cast lo conforman Elle Fanning, Dimitrius Schuster-Koloamatangi, Mike Homik, Rohinal Nayara, Reuben De Jong, Cameron Brown, Stefan Grube, Alison Wright, Matt Duffer y Ross Duffer quienes dan con su trabajo una representación más convincente de estos seres, cada uno aporta algo nuevo destacando que Schuster-Koloamatangi hace una estupenda actuación que pese a todo ese maquillaje y látex hay expresiones faciales lo que nos hace ser más empáticos con su protagonista.
La música compuesta por Sarah Schachner y Benjamin Wallfisch cuenta con piezas espectaculares que no sólo enmarcan cada una de las secuencias de acción sino que participa activa y audiovisualmente como parte de la trama y como un personaje más, un trabajo perfectamente bien equilibrado que se puede escuchar por separado dando un efecto completamente distinto a lo que vemos en pantalla.
¿Dónde ver Depredador: Tierras Salvajes?
Depredador: Tierras Salvajes (Predator: Badlands) ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país.
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