Una película de Minecraft comete los mismos errores que otras adaptaciones de videojuegos de una manera más absurda
Nuevamente una película basada en un videojuego llega a la pantalla grande, al parecer Hollywood está empeñado en que se pueden hacer películas así en un nuevo concepto que sea más familiar y no solo para un grupo específico.
El éxito de este género ha sido muy efímero, desde los años 90 que se ha tratado de que cintas como Mario Bros. Street Fighter y Resident Evil tengan un universo aparte de los videojuegos e intenten iniciar una saga que se base en lo que ya muchos conocen.
Bien sabemos que no solo las versiones live action, series de televisión y producciones animadas han explorado este peculiar género que aún no logra consolidarse ni tener una propia personalidad que lo defina como un producto exitoso, Mortal Kombat, Final Fantasy, Hitman, Lara Croft Tomb Raider, Pokémon, Angry Birds, Assassin’s Creed, Dead Space, Rampage, Warcraft, Silent Hill, Five Nights at Freddy’s y Sonic entre muchas otras han tenido su oportunidad y los resultados dejan mucho que desear.
En este 2025 Warner Bros. Pictures y el director Jared Hess hacen un nuevo intento con A Minecraft The Movie, basada en el popular juego que ahora intenta explorar algo completamente nuevo.
¿De qué trata la película de Minectaft?
Cuatro inadaptados Garrett “The Garbage Man” Garrison (Jason Momoa), Henry (Sebastian Hansen), Natalie (Emma Myers) y Dawn (Danielle Brooks) se encuentran lidiando con sus ordinarios problemas del día a día cuando inesperadamente son arrastrados a través de un misterioso portal hacia el Overworld una extraña y cúbica tierra que prospera con la imaginación, para poder volver a casa tendrán que dominar este mundo y protegerlo de cosas malvadas como cerditos cuadrados y zombis, mientras se embarcan en una búsqueda mágica con el artesano experto Steve (Jack Negro) su aventura desafiará a los cinco a ser más audaces y a reconectarse con las cualidades que hacen que cada uno de ellos sea creativo para sobrevivir a este caos, mismas habilidades que necesitan para prosperar en el mundo real.
Ya no sabemos si es impresionante o decepcionante que los estudios de cine se empeñan en forzar un género que hasta ahora no ha tenido el éxicto comercial que esperan y tampoco la audiencia se ve interesada en proyectos como este, si bien tienen un derroche en cuanto a los efectos especiales las historias en cambio son las que dejan mucho que desear.
Las libres adaptaciones y los constantes cambios en la estructura de sus historias y sus personajes son lo que han hecho que este género en particular no tenga una personalidad propia, lo políticamente correcto y las inclusiones han sido un punto en desventaja para aquellas producciones que o bien no debieron ser, o debieron ser algo completamente diferente a su resultado final.
En el caso de Minecraft The Movie las cosas no han cambiado y al parecer tampoco han aprendido de sus propios errores, la pregunta que propios y extraños nos hacemos a este respecto es, ¿Cómo se puede convertir un videojuego en una experiencia inherentemente pasiva en las películas? Es todo un reto que los escritores y directores que han estado a cargo de estas cintas no entiendan el concepto inmersivo de un jugador y la pasividad de un espectador que asiste a las salas de cine.
A Minecraft The Movie es otro aspirante al éxito de taquilla que no alcanza a desarrollar todo su potencial y tampoco pone mucho esfuerzo en su producción que se basa más en neter las suficientes referencias para satisfacer a los fanáticos leales al producto original que en tratar de establecer una trama concreta pero que a su vez sea entretenida y divertida, esto es solamente un capricho, una película que trata de justificar la razón de su existencia en algo que es mera y cobardemente capitalista llegando a aquellas nuevas generaciones con un marketing y productos coleccionables pero sin la promesa de que esto sea lo que se espera.
La historia se centra básicamente en el personaje de Steve (Jack Black) que descubre la Overworld y pasa años de su vida allí en lugar de volver al mundo real, cuando las fuerzas malvadas de Nether amenazan este encantador lugar envía a su perro al mundo real con un Orbe que es la clave para resolver todo, al mismo tiempo vemos que Henry (Sebastian Hansen) es el nuevo niño en la ciudad conoce a Garrett (Jason Momoa) que es una leyenda del juego, en medio de bromas muy estúpidas pero divertidas accidentalmente abren el portal al Overworld entrando en el junto con. Junto con Natalie (Emma Myers) la hermana de Henry y Dawn (Danielle Brooks) y aquí es donde empieza todo, se embarcan en una búsqueda no solo para encontrar un camino a casa, sino para salvar a este raro pero espectacular mundo cuadrado.

Si lo vemos de la manera más objetiva y sin dejarnos impresionar por sus efectos especiales Su trama es muy similar a lo que ya vimos en Jumanji del 2017, tenemos a los buenos que entran en un mundo diferente para pelear contra los malos y salvarlo todo, esta estructura tan simple y ya tan usada y trillada por todas las demás producciones se empeñan en que cada personaje sea el que sea viaje de un mundo a otro porque hay un problema que alguien tiene que resolver, hasta la cinta de Barbie del mismo año juega bajo estas mismas reglas.
Dicho lo anterior al parecer ese es el mayor fallo que han tenido casi todas estas ideas de llevar a algún medio de entretenimiento los personajes de un videojuego, ya no hablemos de las tramas originales que quedan en una ausencia total y solo abogan por aquellas referencias muy simbólicas y reconocibles que pretenden soportar la ausencia de un buen guión y dejar a la audiencia medianamente satisfecha.
Como espectadores entramos en un conflicto por un lado si no tienes un bagaje previo es difícil entender parte de su inexistente trama porque no explican absolutamente nada y por otro lado sorprendentemente es visualmente muy divertida y quizá y digo sólo quizá su mayor atractivo está en el hecho de que ni siquiera trata de tomarse en serio asi misma, el guión escrito por Chris Bowman, Hubbel Palmer, Neil Widener, Gavin James y Chris Galletta es muy consciente de cuán tontas y sin sentido pueden ser las cosas y las situaciones presentadas, y esto permite que la película tome el concepto de este mundo de juego alternativo pueda existir como un mundo paralelo al nuestro.
Los guionistas no se preocupan en lo más mínimo de que todo esto tenga sentido tampoco se preocupa por establecer reglas de cómo funcionan estos dos mundos y que estas se cumplan, las cosas simplemente existen y funcionan porque sí, porque así debe de ser y así deben de funcionar sin dar explicaciones o contexto de las cosas y cae en el juego de que depende de nosotros como audiencia aceptarlo y entender lo que vemos, esto significa que se toma la libertad de plantear y hacer cosas tontas que de otro modo no funcionarían si siguieran una regla o línea específica especialmente en el contexto de muchos de los gags visuales.
Desde el inicio sabemos que es Steve el que conduce a los personajes secundarios a desarrollar esta aventura y este viaje sucede en paralelo y en la misma manera en que nosotros lo vemos sin esa necesidad de romper la cuarta pared, cada uno de los personajes tiene su tiempo y momento en pantalla con algunos momentos divertidos que dan como resultado una serie de momentos absolutamente ridículos, torpes y sin sentido que, en cualquier otro contexto, no deberían funcionar y aquí logra tener un buen equilibrio.
Como sucede en el juego Steve descubre que puede usar su imaginación y convertirla en realidad construyendo estructuras a través de este mundo basado en bloques y cubos junto con su mascota cuadrada Dennis, aquí no todo es lo que parece el lugar también tiene su lado oscuro y vicioso dirigido por un cerdo malformado llamado Malgosha (Casa Rachel) quien es el gobernante de un ejército de criaturas dispuestas a que esto cambie a su favor.
Ahora bien, el desarrollo general de todo esto es una tontería, hay un punto que establece claramente que es Henry el verdadero héroe, en un flashback nos damos cuenta que él ya descubrió que un mundo basado en un videojuego puede ser real y que tiene toda la experiencia e imaginación para salvarlo.
Siendo muy honestos la mejor parte que tiene este guión y que es muy breve es el hecho de plantear que todo esto refleja un mundo más real de lo que ellos mismos creen con la idea clara de que los videojuegos en su gran mayoría ya no son solo un medio de entretenimiento sino que son un producto comercial que ha evolucionado junto con toda la demás tecnología a nuestro alcance y que le da a los jugadores una experiencia más creativa y la oportunidad de expresarse y competir por ser un héroe.
Muy lamentablemente gran parte de la trama y los temas que aborda lo hace sin demasiada profundidad se confunde con ese mensaje moral que ya nos han vendido hasta el cansancio de que la amistad, el amor, y en este caso la creatividad lo que hace que todo ya se vuelva monótono y aburrido lo que dificulta que sigamos conectados con las demás situaciones y la resolución de un final que ya todos sabemos, todos triunfan no sin antes que compartan algunos momentos conmovedores y se unen como una rara y disfuncional familia y al final final queda la idea de que todo esto puede tener una o más continuaciones.
En lo que respecta al aspecto técnico no hay tantas quejas, en su mayoría el CGI está presente para crear todo este ambiente imposible y ridículamente cuadrado En su mayor parte, me cada uno de los elementos se siente y se ve como parte del videojuego pero con un enfoque más realista y visualmente funciona mejor de lo que cualquiera podría esperar, asi como la creación de cada una de las criaturas cuadradas que aparecen tratan de tener su propia personalidad y lo logran hacer muy bien, la edición y la mezcla de sonidos son casi perfectos lo que podría ser un desperdicio si tomamos en cuenta de que nada de esto está hecho de una manera en serio.
El elenco lo conforman Jack Black, Jason Momoa, Danielle Brooks, Emma Myers y Sebastian Hansen quienes hacen más de lo que se espera por las facilidades que da el guión de ser más flexible al momento de semiestablecer a sus personajes.
La música a cargo de Mark Mothersbaugh tiene una clara y definida simetría a las piezas compuestas para el videojuego haciendo variantes de los temas que audiovisualmente quedan como un personaje más que poco a poco se va desarrollando hasta tener su propio clímax y cierre.
En conclusión, A Minecraft The Movie es entretenida quizá más de lo esperado, el hecho de que no siga sus propias reglas y no se tome en serio así misma le permite tomarse libertades que no tienen mucho que ver con su material original y que en momentos funciona muy bien, desafortunadamente esta cinta lucha desesperadamente por tener una propia personalidad y porner a este género en el lugar que siempre ha querido tener y no lo logra, lo que impide que esto pueda llegar a ser algo más grande y establecido que solo ser un pretexto para vender más y más merchandising, algo que no debió ser y que sin embargo lo es y funciona a medias.
A Minecraft Movie la película completa ya está disponible en salas cinematográficas de nuestro país.
Checa el trailer.
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