Aztechin

Noticias de Cultura Pop

Cine y Series Reseñas

Ya vi Cenicienta (Cinderella. 2015). O por qué (como dice el príncipe -de la canción, que no de la peli-) no es lo mismo amar que querer.

Por Noé Martínez
@noekunda

Cuando me enteré que Disney haría un versión con actores de “Cenicienta” pensé que sería un fracaso. La cosa cambió al saber que el director era Kenneth Branagh, quien será recordado por ser el insoportable profesor Gilderoy Lockhart en la saga de Harry Potter y por dirigir la primera y exitosa película de Thor.

Lo que acabó de animarme a esperar el estreno fue que la mismísima Cate Blanchett interpretaría a la madrastra y Helena Bonham Carter al hada madrina.

Llegó el día de verla y quedé gratamente sorprendido del resultado. La historia se apega más al cuento de los hermanos Grimm que a la película animada de 1950 y a Cenicienta la aderezaron con la mentalidad de una mujer independiente del siglo XXI.

La producción es impecable en vestuario (obvio, destacan las zapatillas de cristal), actuaciones y CGI, visualmente es espectacular en muchas escenas y, contrario a lo que pensé al ver el primer trailer, Lily James, la protagonista, tiene el ángel y la belleza suficiente para sostener el protagónico, además de que Branagh tuvo el gran acierto de dirigir a Blanchett de forma que brillara sin opacar al resto del elenco y también logró que Bonham Carter luciera “dulce-pero-loca” como hada madrina. Otro punto a favor es que los animales no hablan ni tienen comportamientos humanos.

Lo que más me gustó de la historia fue el planteamiento de qué es lo que hace que una pareja sobreviva al enamoramiento y llegué a la etapa del amor, que una relación se consolide. Si después de despojarnos de la ropa costosa, de los estudios o títulos logrados, del dinero que tengamos, de los cambios físicos inevitables, lo que queda sea suficiente para que la otra persona permanezca con nosotros, si lo que somos en esencia es suficiente para inspirar amor. Y ob-vi-o, ese “detallito” fue lo que al final hizo que Cenicienta y el príncipe permanecieran juntos.

QUIZÁ TE INTERESE  Orange is the New Black adelanto temporada 5 #OITNB

En contraparte, lo único que no me gustó fue que Cenicienta soportó demasiadas gandalleces sustentado en que lo hacía porque era “muy buena”, lo cual hace que se confunda la bondad con la pentontez. Ya sé que así va la historia y que tenía que suceder así para llegar al final que todos conocemos, pero con eso de que en la trama era una mujer de pensamientos progresistas, considero que no debía dejarse maltratar (tanto, pues).

Pero bueno, en resumen, vale la pena ver Cenicienta por su valores de producción y dirección y por el mensaje de qué es lo que en realidad debe sustentar una relación de pareja. Recomendada.

DEJAR UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *