Colony (Zona Cero) es la evolución del sub género de Zombies desde una perspectiva más feminista
El género de horror no ha dejado de sorprendernos algunas veces para bien y otras para mal, producciones que han hecho aportes muy importantes a la cinematografía y otros que solo son copias de lo que ya se hizo.
Detallando el género que nos ocupa el subgénero de zombies ha tenido sus grandes momentos en el cine y la televisión, partiendo de una idea básica hemos sido testigos de una evolución muy interesante que pone a estos no muertos en el gusto popular.
En el año 2016 el director surcoreano Yeon Sang-ho sorprendió al mundo con una cinta que llevaba a los Zombies a otro nivel, Train to Busan (Tren a Busan) se convirtió rápidamente en un éxito de taquilla, el mismo año presentó la precuela Seoul Station (Estación Seúl) y en el 2020 regresó con una nueva historia para cerrar este universo, Península no fue lo que muchos esperábamos y sin embargo dejó la puerta abierta para seguir contando más historias.
En este 2026 Sang-ho regresa al género presentando una cinta que mezcla el subgénero que ya conoce con un sutil pero impactante body horror, Colony (Zona Cero) promete ser un thiller impactante con un horror muy gore y definido.
¿De qué trata la película Colony (Zona Cero)?
La profesora en biotecnología Kwon Se-jeong (Jun Ji-hyun), quien asiste a una conferencia en el edificio Doongwoori en el centro de Seúl y lo que parecía ser una convivencia agradable entre colegas se convierte en una pesadilla cuando son atacados por un virus mutante y, a medida que la infección se propaga a un ritmo alarmante las autoridades cierran todas las instalaciones dejando a todos dentro y sin salida, Se-jeong y un grupo de sobrevivientes se ven obligados a buscar una salida entre los infectados experimentan transformaciones grotescas e impredecibles, y a medida que el miedo y la desesperación crecen, la línea entre humano y monstruo comienza a difuminarse: lo que comienza como una contención sanitaria se ha transformado en un caos, y los sobrevivientes deberán hacer alianzas para luchar por mantenerse con vida antes de que el virus lo consuma todo.
Pareciera que ya no hay nada nuevo bajo el sol en cuanto a este subgénero se refiere y podemos o no estar equivocados y lo cierto es que este director tiene una visión muy particular y la habilidad de transformar una idea en algo que se vea y se sienta real.
Train to Busan (Tren a Busán) fue la primera cinta de una trilogía muy extraña, a esta le siguió la precuela animada Seoul Station (Estación Seúl) y concluyó con Península, cada una de ellas explora no solo lo que es una infección y una propagación de un virus que transforma a toda la población en Zombies sino que también mezcla elementos científicos y médicos en una línea de fantasía y ciencia ficción que se siente real y más aún después de que nuestro mundo fuera afectado por la pandemia del virus SARS-CoV-2.

Esto último es lo que Yeon Sang-ho ha usado a su favor para que la narrativa en su cine sea impactante visualmente y nos involucre en la trama y las sub tramas de sus personajes, el cine surcoreano tiene sus propias reglas y más en este sub género y debe respetar 3 puntos básicos el primero es enfocarse en un sector específico de la población junto con su entorno, el segundo que haya un elemento clave que desate el caos y el tercero que los involucrados usen los recursos que tengan a la mano para sobrevivir.
Colony (Zona Cero) da un nuevo giro respetando las reglas antes mencionadas y agregando ahora otro tipo de elementos como es la farmacobiología, la biotecnología y la manipulación genética haciendo de esto una historia de horror que si bien ya lo hemos visto antes por ejemplo con Neill Blomkamp en su corto Zygote del año 2016, el body horror a partir de la cinta The Substance (La Sustancia) del año 2024 de la directora Coralie Fargeat ya es un elemento que se puede moldear a historias como esta.
No podemos negar que Train to Busan (Tren a Busán) es una película de Zombies fantásticamente bien concebida y ejecutada que cumple con la promesa de llevar las cosas a otro nivel, la precuela animada Seoul Station (Estación Seúl) complementa aquello que no pudo ser contado en pantalla y que como espectadores suponíamos que pasaba fuera de cámara y finalmente Peninsula fue un poco decepcionante pero cuenta con algunas muy buenas secuencias de acción y una ambición razonablemente fuerte.
A este respecto ¿Qué tenemos que decir realmente sobre su propuesta de Colony? que es ahora una película feminista de acción y horror Zombie, es también la historia de un escape sangriento y una de los proyectos más esperados en los últimos años y algo que nuevamente pone el cine de Corea del Sur en el ojo del mundo entero.
Kwon Se-jeong (Jun Ji-hyun) es una profesora de biotecnología que ahora se encuentra desempleada tras una controvertida salida en donde acusaba a un colega y líder farmacéutico de malversación de fondos, su exesposo la invita a una conferencia con la esperanza de que pueda conducirla a un nuevo empleo, y sin imaginarselo sucede algo mucho más aterrador que una entrevista de trabajo, un científico de poca credibilidad en su medio llamado Seo Young-cheol (Koo Kyo-hwan) aparece con una jeringa que dice contener un virus mortal y apuñala al jefe de la empresa de biotecnología que lidera el evento.
Antes de los demás se den cuenta de este hecho, el ejecutivo comienza una aterradora metamorfosis y a morder a la gente que lo rodea contagiándose de este letal virus, resulta que Young-cheol no sólo es inmune sino que también es la mente colmena de estas criaturas y las controla para causar estragos entre los asistentes con el fin de extender esto más allá del edificio, hacia las calles y después al mundo entero, un plan muy muajajá de lo que podría ser un típico villano pero el uso de los recursos biogenéticos con los que cuenta lo hacen ser creíblemente aterrador, la idea de una mente colmena que pueda controlar una horda de Zombies es en sí un tema muy interesante aunque The Last of Us lo hizo primero.
Colony (Zona Cero) como proyecto se basa en cosas hechas antes por George A. Romero y la franquicia de videojuegos de Resident Evil,The Walking Dead, Dawn of the Dead, la ya mencionada The Last of Us y particularmente en la cinta francesa La nuit a dévoré le monde, no todas las películas de zombies necesitan reescribir su origen o explicarnos como audiencia los puntos básicos, en este caso la idea no es tan original y lo que le ayuda es que está muy bien narrada y ejecutada, Sang-ho tiene esa habilidad para mantener la tensión suficiente y consistente en una película ambientada en un rascacielos.
Nunca tenemos del todo claro dónde están nuestros sobrevivientes ni hacia dónde se dirigen la acción se valora más por el caos que por mucho está por encima de la coherencia y es aquí en donde las cosas pareciera que no funcionan y es todo lo contrario, el hecho de que un grupo de personas que tratan de encontrar una salida los obliga a tomar desiciones absurdas y peligrosas y lo justifican de una manera muy simple, no saben en dónde están ni qué hacer para salir, lo que también los obliga a actuar en conjunto una vez que saben que si uno de los infectados escapa antes que ellos no tendrán un mundo normal al que puedan regresar.
El suspenso comienza a partir de que se da una alarma y el edificio es acordonado luego del primer ataque y de que haya cada vez más infectados queda un grupo de sobrevivientes que incluye a los académicos de biotecnología, un oficial de policía, un guardia de seguridad y un trabajador de la industria mientras que todos cooperan a su nivel, a lo que se enfrentan es a una especie de Zombies que primero aparecen como seres primitivos y muy ágiles pero pronto evolucionan en fases para convertirse en poderosas criaturas conectadas a través de una red que continúa fortaleciéndolas y con ello haciéndolas mucho más peligrosas.
La idea que tiene Seo Young-cheol sobre estar conectado mentalmente a una red y controlado una comunicación más efectiva debería ser el futuro de la humanidad, una idea que no fue apoyada por sus demás colegas y que en venganza a eso planea usar sus conocimientos para controlar a los infectados a través del movimiento sutil de los músculos faciales hasta las sacudidas desiguales usando todo su cuerpo, lo que es básicamente que cada uno se transforme en un títere que imite los movimientos de su emisor, como es de esperarse las cosas se complican y entre más infectados hay se da cuenta que puede controlarlos a todos y que podría controlar a todo el mundo dicho literalmente.

En medio de todo este caos causado por los Zombies que acechan en cada rincón del edificio, el director usa hábil y astutamente los diferentes espacios del rascacielos, cada pasillo, cada cuarto, cada oficina como un escaparate para el horror al que se le suman aquellas escenas gore violentamente expolicitas para que la trama avance sin problemas mientras desarrolla a los personajes centrales que van desde su heroína feminista hasta los más irritantes mientras que en paralelo nos cuenta lo que hacen las autoridades sanitarias para contener una posible epidemia, las desiciones burocráticas e incompetentes que sólo empeoran la crisis sin tener una solución.
Las subtramas nos van contando sobre los vínculos entre algunos personajes, como por ejemplo lo que hay entre Hyun-hee (Kim Shin-rok) que está en silla de ruedas y su hermano , Hyun-seok (Ji Chang-wook) que es un guardia de seguridad que trabaja en ese edificio y que es el único de los sobrevivientes que sabe y conoce en dónde están las salidas, también inserta fragmentos a manera de flashbacks que ofrecen pistas para saber hacia dónde irá la trama, si bien los personajes así como sus decisiones se desarrollan bien se podría haber agregado más profundidad en sus motivaciones para sobrevivir.
El hecho de que tengamos a Kwon Se-jeong como una protagonista femenina cambia completamente las cosas, la trama en donde los Zombies son los personajes principales se opaca a momentos con discursos feministas en el que resalta que las mujeres solas pueden hacer cualquier cosa y vaya que lo hace llegando al punto de lo increíble dentro del contexto fantástico, y esto fue hecho con toda intención de que ahora en este nuevo universo las mujeres sean las que lleven las riendas de todo y sean ellas las que propongan una solución medianamente coherente para sobrevivir y digo medianamente coherente porque el factor soy mujer y tengo miedo pero aún así me enfrento a todo es lo que le da valor a este personaje.
Las cinta se divide en 3 actos, en el primero está toda la información sobre quienes son los personajes y entender que este es un virus sintético y cómo es que actúa en el organismo, cómo se transmite y cómo es su acelerado ciclo de desarrollo y mutación, en el segundo acto vemos el contagio y lo que supuestamente hacen las autoridades sanitarias para contenerlo, y en el tercer acto y hasta el final vemos la supervivencia de los que han podido sobrevivir llevando una línea narrativa muy característica de Sang-ho que no se basa en el susto fácil sino que ahora se va por lo visual y gráficamente explícito como una de las secuencias más perturbadoras que ocurre en el estacionamiento.
Bien podemos decir que esto también puede ser una precuela de Train to Busan (Tren a Busán) pero nos queda claro que esto es completamente diferente para el género que él mismo ha creado, el guión escrito por Choi Gyu-seok y el mismo Yeon Sang-ho no cae en las típicas zonas de confort en donde las cosas suceden y se resuelven por casualidad, aquí desarrolla paso a paso la historia y enfrenta sus propias consecuencias y es simple, si tomas una decisión estúpida serás atacado y transformado, cada uno de los elementos están estratégicamente planeados para que pasemos de un horror claustrofóbico a un horror mental en donde un científico loco y resentido quiere controlar a la humanidad.
Estos infectados no son los típicos Zombies que ya conocemos aquí son inteligentes y evolucionan constantemente, esto significa que los personajes humanos necesitan proponer constantemente nuevas ideas para estar un paso adelante de ellos lo que da lugar a una narrativa impredecible que nos mantiene como espectadores interesados en lo que está sucediendo.
El final es algo predecible, no hay un giro de tuerca que nos cause un gran impacto, Kwon Se-jeong ha logrado escapar y se enfrenta a Seo Young-cheol quien muere quemado, cuando esto sucede todos los infectados en la ciudad se congelan instantáneamente, Se-jeong se marcha y habla con Seol-hee sobre cómo explicar la infección al público, sin embargo, cuando ella se aleja, uno de los infectados congelados se mueve repentinamente lo que nos deja en un cliffhanger de que esta historia puede continuar en una o más secuelas.

Si estamos en una cinta donde los Zombies son los protagonistas el maquillaje y los efectos especiales deben estar a la altura de lo que se presenta y en este caso han cuidado hasta el más mínimo detalle, cada uno de los extras tiene una personalidad propia y un maquillaje que va cambiando y evolucionando junto con la trama, los efectos son más tradicionales y prácticos, no se abusa descaradamente del CGI, y como ejemplo tenemos al híbrido que está compuesto de varios cuerpos para formar uno solo que se mueve en perfecta sincronía.
Por otro lado tenemos la iluminación y la fotografía que crean atmósferas aterradoras en las que van de la oscuridad total al parpadeo de luces por los interminables pasillos en donde todo puede suceder, y vaya que sucede, cada secuencia está planeada y filmada para que como espectadores tengamos una sensación de claustrofobia a cada instante lo que nos hace entender cada una de las acciones que tomas los personajes.
El cast lo conforman Jun Ji-hyun, Koo Kyo-hwan, Ji Chang-wook, Kim Shin-rok, Shin Hyun-been, Go Soo que como actores dan lo que el director pide y requiere basándose en expresiones exageradas y gritos que definen cómo es la cultura cinematográfica de este país.
La música compuesta por Chai Min-joo es uno de los puntos más fuertes de la cinta, no estamos ante piezas muy espectaculares y estruendosas sino que son más sutiles pero efectivas para ayudar al desarrollo de la trama, un gran trabajo que no solo ayuda sino que aporta un elemento audiovisual muy importante para su ritmo, narrativa y desarrollo.
En conclusión, Colony (Zona Cero) sale de lo tradicional de este director sin perder su esencia, es un aporte más interesante a lo que ya hemos visto y que entiende perfectamente bien este universo que ha creado con Zombies ahora desde una perspectiva más feminista sin llegar a ser tan exagerada y fantasiosa, esperemos que lo que siga a este proyecto sea de la misma calidad o mejor de lo que nos ha presentado y que ha enriquecido a este subgénero.
Colony (Zona Cero) está programada para estrenarse en cines de nuestro país el 29 de septiembre de 2026.
Discover more from Aztechin
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
