Los personajes de DC Comics no han sido tan bien aprovechados por los estudios Warner Bros. y han sido más que solo la crónica de un fracaso anunciado, no todo lo que bien empieza, bien acaba.
Los grandes estudios cinematográficos han visto en sus franquicias un factor importante para recaudar millones de dólares en taquilla, muy específicamente en los blockbusters de verano, en el género de las películas de superhéroes y más en específico de los estudios Warner Bros. Pictures, han tenido grandes producciones que han sido del gusto de propios y extraños durante casi 50 años.
No es de extrañar que este universo ha tenido grandes momentos y éxitos muy fugaces, hasta el día de hoy los estudios Warner Bros. no han entendido que una buena planeación y desarrollo de cada uno de los proyectos deben ser estudiados cuidadosamente respetando las reglas que cada uno ha impuesto en su material de origen y no solo competir con otros estudios en donde cada uno ha hecho su parte que agrade no solo a los fanáticos de los cómics sino al público en general entregando un entretenimiento de calidad.

Tomarse el tiempo para presentar un proyecto a la vez ha sido una de las principales lecciones que Warner Bros. no ha aplicado en los últimos años, mucho se habló desde el DCEU creado por Zack Snyder hasta ahora con el reestructurado DCU de James Gunn, han apresurado demasiado las cosas dejando de lado el detalle de la planeación y la narrativa de cómo se conectaran entre sí estas historias y no diluir sus marcas comerciales y tener muy bien el enfoque de cuánto valen estos personajes y cómo es la mejor manera de desarrollarlos para que sea un producto exitoso no solo en taquilla sino también en el gusto de la audiencia.
Si los estudios quieren explorar a otros personajes que puedan complementar a los más exitosos es una muy buena idea siempre y cuando tomen muy en cuenta lo que se necesita para saber a quiénes y cómo poder usarlos dándole el valor de lo que es poder crear otras franquicias a mediano y largo plazo, cada cambio que han hecho a través de los años es anunciar cosas que terminarán cancelando y ejemplos así tenemos muchos que pudieron ser mejores que los fracasos que presentaron.
Otro de los puntos importantes son las ideas mal desarrolladas que han tenido para reinventar a sus personajes, tener diferentes aspectos de este universo con una propuesta diferente que no solo hagan lo que siempre hacen los superhéroes y hay muchas cosas que aún pueden ser exploradas, no todo es Batman, Superman y Wonder Woman y hay que capitalizar sobre estas marcas de una manera concreta y efectiva para que funcione de manera conceptual y que todo se sienta que todo forma parte de un universo o de un multiverso en el que cada personaje tenga su tiempo y lugar para regresarles su valor e importancia.
Las películas sobre villanos no han tenido éxito y DC Comics tiene grandes personajes en este rubro respetando sus características y su personalidad y no hacer cosas como redimirlos y que terminan siendo un grupo de buenos amigos cuando deberían ser los principales antagonistas de los héroes que ya conocemos y que estén a su nivel dándoles más consecutividad en películas o series live action o series animadas.
Otra cosa que ha afectado a estos proyectos es la flexibilidad y las libertades creativas, los guionistas han hecho lo que han querido con el apoyo de los ejecutivos y esto debe tener un control de calidad mucho más minucioso porque lo que se trata es de elevar la marca y no degradarla más de lo que ya está, el cine, como tal, debe tener libertad y creatividad. Esto es cierto, y Warner Bros. no puede darse el lujo de perder objetividad y es claro que el exceso sin supervisión termina dando pésimos resultados afectando la percepción que tenemos sobre este subgénero y los estudios no se han dado cuenta de lo mucho que esto ha afectado su producto subestimando su propio valor comercial dentro de la cultura pop.
Saga Superman (1978–1987).
Desde que Ilya y Alexander Salkind llevaron a Superman a la pantalla grande en 1978 las cosas parecían ir en el camino correcto, una cinta que recaudó más de lo que cualquiera hubiera imaginado y todo esto dio pie a que estas grandes producciones tuvieran su propio subgénero en la fantasía y la ciencia ficción hasta nuestros días.
Pero, no todo es éxito, existen rumores de una maldición en estas cintas específicamente, siendo verdad o mentira lo cierto es que han tenido un lado muy oscuro, problemas de presupuesto, problemas con el director y el equipo técnico, problemas con el cast y una lista interminable de etcéteras llevaron esta franquicia del éxito al fracaso absoluto.
Los problemas que tuvieron los Salkind con el director Richard Donner fue un factor decisivo para que las posteriores entregas fueran mermando su calidad en sus historias y en sus efectos especiales, así como la ambición de los estudios de querer hacer algo espectacular que siguiera recaudando millones de dólares en taquilla fue lo que terminó de hundir estos proyectos.
El guión escrito por Robert Benton, David y Leslie Newman con la muy pequeña colaboración de Mario Puzo fue dividido en 2 para contar una historia de origen de este icónico superhéroe, lo que serían 8 meses de filmaciones se transformaron en 2 años, el presupuesto aumentó considerablemente, los problemas con el actor Marlon Brando y un exceso de confianza en lo que estaban haciendo dio como resultado una de las filmaciones más problemáticas y que pese a todo estaba destinada al éxito.
Superman: The Movie y Superman II fueron filmadas simultáneamente y ante el despido de Donner y los problemas con el cast que lo apoyaban dividió opiniones; teniendo más del 50 por ciento filmado Donner fue reemplazado por el director Richard Lester que cambió todo el tono serio por algo más de comedia involuntaria, es así como Superman II llegó a los cines en el verano de 1980, recaudando más de $216.3 millones de dólares en taquilla.
Casi 30 años después y para el estreno de Superman Returns en 2006 Warner Bros. decidió por estrategia comercial editar y presentar Superman II: The Richard Donner Cut, la versión que Donner tenía para esta franquicia, si bien el éxito no fue inmediato esta cinta se convirtió en un clásico que demostró que a los estudios solo les importaban las ganancias que pudieran obtener con esto.

El siguiente y último intento de los Salkind para mantener los derechos del personaje en cine fue Supergirl del director Jeannot Szwarc con un guión de David Odell y estrenada en 1984, este proyecto pretendía expandir el universo de Superman y presentar a nuevos personajes, un enfoque que creían que podía sostener esta franquicia por varios años más y el resultado no fue el que se esperaba, podemos decir que este spin off llegó demasiado temprano y su ejecución no fue la mejor, una cinta que demostró que la mala planeación de los estudios, la desorganización y un guión muy pobre basado en el feminismo consolidaron su fracaso.
Sobra decir que Superman III dirigida nuevamente por Lester y estrenada en 1983 no fue del agrado de todos y dividió opiniones, su tono de comedia en una historia que mezclaba las aventuras de este superhombre con la tecnología no era una buena idea, el guión escrito por David y Leslie Newman tuvo modificaciones y querían darle un nuevo enfoque haciéndola más actual para su momento y no funcionó.
Finalmente los Salkind vendieron los derechos a Cannon Films y llegó la última de las entregas de esta franquicia, Superman IV: The Quest for Peace, dirigida por Sidney J. Furie y estrenada en 1987 trajo de regreso a Christopher Reeve, Gene Hackman y Margot Kidder pero no fue suficiente para que esta producción tuviera una buena recepción, el guión escrito por Lawrence Konner y Mark Rosenthal rayaba en lo absurdo y lo estúpido eso sin contar con los pobres efectos especiales y un villano completamente desconocido, la idea de un desarme nuclear a nivel mundial era una idea que ya tenían en mente los estudios desde años antes y que no habían podido desarrollar y mejor que no lo hubieran hecho.
Finalmente esta saga terminó por dejar al personaje de Superman fuera de las salas de cine por casi 20 años, eso sin contar los proyectos cancelados que los estudios tenían planeado para el personaje, una cinta en donde el villano Brainiac sería lo próximo a enfrentar jamás se concretó.
Saga Batman (1989 – 1997).
Siguiendo con este rubro los estudios Warner querían seguir explorando este subgénero y pusieron en la mira a otro de los icónicos superhéroes de DC Comics y quién hasta el día de hoy los ha salvado en un par de ocasiones, Batman dirigida por Tim Burton con un guión de Sam Hamm y Warren Skaaren posicionó a este personaje como una de las mejores propuestas cinematográficas de finales de esa década, todo un suceso en medios de comunicación y merchandising que concretó la hasta hoy famosa Batimanía, un elenco estelar que contaba con Michael Keaton y Jack Nicholson era un éxito asegurado.
Pero no todo fue como se esperaba, si bien Batman en 1989 tuvo mucho éxito y reinventó al personaje lo que vendría después sería una caída estrepitosa en esta franquicia, Batman Returns dirigida nuevamente por Burton con un guión de Daniel Waters y estrenada en 1992 elevó las expectativas a otro nivel, una cinta aún más oscura que la anterior no fue del agrado de los inversionistas que veían en esto la oportunidad de seguir manteniendo el interés del público en su merchandising, marcas como McDonalds y Pepsi.Co retiraron sus patrocinios argumentando que sus personajes eran demasiado oscuro para un público infantil.

Tras este incidente comercial los estudios decidieron darle un giro muy estúpido a la franquicia, Burton fue removido como director y llegó Joel Schumacher con una visión más neón e infantil en las siguientes 2 entregas, con un nuevo recast de actores Batman Forever escrita por Lee Batchler, Janet Scott Batchler y Akiva Goldsman se estrenó en salas de cine en 1995 dándole un giro más comercial y poco convencional, si bien la cinta fue medianamente bien recibida no era lo que la audiencia esperaba, la estética de los trajes y su historia no fueron del todo convincentes para una audiencia y una generación que se estaba volviendo más exigente.
Batman & Robin de 1997 dirigida nuevamente por Schumacher y escrita por Akiva Goldsman terminó siendo algo que nada tenía que ver con lo que había hecho Burton con anterioridad, los ejecutivos de la compañía de juguetes Kenner y los estudios planearon que esta entrega fuera un éxito comercial en cine y en la venta de figuras coleccionables en estanterías, el resultado ya es por todos conocido, los nombres de Arnold Schwarzenegger, George Clooney, Uma Thurman y Chris O’Donnell no fueron lo suficientemente atractivos para que esta saga pudiera continuar en un futuro, cancelando así toda posibilidad de seguir con esta franquicia y los planes de hacer una quinta parte que se titularía Batman Triumphant quedó completamente descartada.
Catwoman (2004).
Este subgénero no han sido tan amable con las cintas basadas en las superheroínas de DC Comics; en televisión Lynda Carter interpretó a Wonder Woman de 1977 a 1979 y de alguna manera ha sido el personaje femenino más icónico en la televisión estadounidense y un modelo comercial que casi nada se ha usado y mucho menos actualizado.
Lamentablemente las películas basadas en personajes de cómics protagonizados por mujeres han tenido un historial de fracasos y los ejecutivos de los estudios no han sabido cómo tratarlos y estructurarlos dándoles una buena historia que las represente dignamente en pantalla y Catwoman es el ejemplo perfecto de esto.
La reinvención del personaje dejó muy lejos a aquellas muy buenas interpretaciones que hicieron Julie Newmar, Lee Meriwether y Eartha Kitt para el serial y la película de Batman 66, Michelle Pfeiffer para Batman Returns en 1992, Anne Hathaway para The Dark Knight Rises en el 2012, Camren Bicondova para la serie de televisión Gotham de 2014 a 2019 y a Zoë Kravitz para The Batman en 2022.

La interpretación de Halle Berry dejó mucho que desear, el director Pitof y los guionistas John Brancato, Michael Ferris y John Rogers planearon algo que se alejaba de todo lo que ya conocíamos, la cinta es la consecuencia de lo que los estudios tenían planeado para un spin off basado en la Catwoman de Tim Burton que jamás pudo concretarse y para no perder la oportunidad estrenaron esta cinta en la que no hay elementos de su material de origen, no hay una Gotham City ni tampoco un Batman ni metahumanos, una historia que se centra en Patience Phillips que trabaja en una empresa de cosméticos que descubre una conspiración cosmética sobre cómo un nuevo producto puede provocar cicatrices y eventualmente la muerte a quién lo use.
Al descubrirla deciden deshacerse de ella y es cuando un gato la salva regalándole un don y los alucinantes Cat Powers, esta Catwoman tiene agilidades felinas para enfrentarse con la villana de la cinta Laurel Hedare interpretada por Sharon Stone y como era de esperarse el enfoque no fue del agrado ni de propios ni extraños quedando solo como un experimento fallido y como ejemplo de que las reinvenciones no siempre favorecen a los personajes.
La Trilogía The Dark Knight (2005 – 2012).
18 años después llegó la reinvención de este super héroe a cargo del director Christopher Nolan en una de las sagas más exitosas de este personaje y que dio un giro a lo antes visto, una versión de Batman más humanizada y más real conquistó a toda una generación que veía en este personaje la posibilidad de que el subgénero de superhéroes reviviera con más fuerza, esta trilogía escrita por David S. Goyer, Jonathan y Christopher Nolan hizo un gran aporte no solo a la cinematografía sino a la manera de estructurar y narrar un buen guión, el director correcto, los escritores correctos y el cast correcto tuvo como resultado algo que hasta el día de hoy es insuperable.
Cada una de estas tres cintas son un proyecto por revitalizar una franquicia que empezó siendo espectacular y terminó siendo un chiste comercial para 2 empresas, Batman Begins presentó a un personaje más apegado a una realidad en la que este héroe podía desarrollarse y abrir un nuevo camino para que las películas de este subgénero fueran tomadas más en serio.
The Dark Knight cambió la visión de todo lo que los estudios habían hecho con anterioridad, un icónico villano que supo desarrollarlo hasta llevarlo a otro nivel, si bien el personaje de Joker interpretado por Jack Nicholson en el film de 1989 parecía ser insuperable fue Heath Ledger quién cambió su estética y concepto, un villano que estaba a la altura de lo que esta producción necesitaba haciéndolo aún más icónico, junto con él Aaron Eckhart encarnó a Harvey Dent/Two-Face también con una nueva interpretación más siniestra y más impactante, manejando una ética y una moralidad más apegada a su época.

The Dark Knight Rises cierra esta trilogía no de una manera magistral pero sí al nivel de lo que nos había presentado Nolan, El caballero de la noche enfrenta villanos clásicos y reestructurados, Anne Hathaway es Selina Kyle/The Cat, Tom Hardy es Bane y la gran actriz Marion Cotillard es Miranda Tate/Talia al Ghul, una trama que daba conclusión a toda esta historia, ante el éxito de taquilla y comercial los estudios estrenaron una película animada para formatos caseros, Batman: Gotham Knight producida por Bruce Timm y Emma Thomas que junto con Goyer como uno de los escritores, Gotham Knight presenta seis cortos cada uno de los cuales está animado en un estilo artístico diferente, ambientadas entre los eventos de Batman Begins y The Dark Knight.
Lo anterior es un ejemplo de que las cosas pueden hacerse bien si se tiene una clara perspectiva de a dónde se quiere llegar con estos personajes, Nolan como director ha creado todo un mundo en donde se ha respetado la esencia de cada uno de los personajes haciendo de estas 3 entregas un hito en la historia de la cinematografía.
Superman Returns (2006).
2006 marcó el regreso de Superman a la pantalla grande, Superman Returns dirigida por Bryan Singer con un guión de Michael Dougherty y Dan Harris pretendía dar un cierre a las 2 primeras entregas de Superman hechas por Donner y Lester sacando del canon a la tercera y cuarta parte, una cinta esperada por muchos que resultó ser complicada y muy poco entendida, aunque tuvo una buena recepción en taquilla el desinterés de la audiencia terminó con el inicio de esta nueva franquicia cancelando futuros proyectos que involucran historias con el hijo de Superman descubriendo sus superpoderes y enfrentando a villanos como Brainiac nuevamente, Darkseid y Mister Mxyzptlk, los planes a futuro que tenían los estudios era combinar historias que pudieran disfrutar el público fan del personaje y una generación infantil y lamentablemente nada de esto sucedió.

Una cinta muy poco entendida que terminó por ser aburrida más que entretenida, el concepto de terminar lo que inició a finales de los 70 no funcionó muy bien en los 2000, un Superman con un diseño de producción y una estética casi impecable falló por su guión, un cast que dio todo lo que pudo con lo que tenía y comprobamos que la nostalgia no siempre vende como los estudios esperan y otra oportunidad desperdiciada una vez más que pudo llevar a este proyecto a ser algo mucho más grande.
Green Lantern 2011.
El cuerpo de los Green Lantern Corps veían en esta producción la oportunidad de dar el salto de la tinta a la cinta, un proyecto que prometía ser grande en su propia estructura y que llevaría a este personaje a tener una saga que pudiera contar más historias basadas en los títulos más populares escritos en la etapa más exitosa a cargo de Geoff Johns quien estuvo en todo y no hizo nada.
El guión escrito por Greg Berlanti, Michael Green, Marc Guggenheim y Michael Goldenberg tenía una muy buena premisa de una gran idea con una ejecución muy pobre, se pretendía que fuera la primera de 3 partes en donde se abordaría desde el origen del personaje hasta el enfrentamiento con los Sinestro Corps esta presentación se basa en el comic Green Lantern Secret Origins escrita por Johns y el personaje que destacaba sería precisamente Sinestro interpretado por Mark Strong y de cómo este traiciona a los Linternas Verdes transformándose en el antagonista que formara su propia corporación.
Los estudios querían reservar a este personaje para una secuela dejando como villano a Héctor Hammond interpretado por Peter Sarsgaard un personaje muy poco interesante y hasta ridículo, el guión no favoreció en absoluto su desarrollo junto con otro antagonista espacial llamado Parallax que intenta destruir nuestro planeta, la idea de que los trajes fueran entidades vivas tampoco era una mala idea pero el abuso de CGI hizo que todo se viera falso y nada convincente.

Su protagonista Hal Jordan interpretado por Ryan Reynolds pasa completamente desapercibido no tiene ni la edad ni las características principales del personaje en los cómics y solo interpreta a un héroe de acción vestido de verde que intenta ser un policía espacial a cargo del sector 2814 en el que se encuentra nuestro planeta y al que intenta defender de cualquier amenaza extraterrestre.
La película tiene buenas ideas como la creación y recreación de personajes y el mundo de OA pero que lamentablemente muy poco se explora, una de sus peores ideas es que todo suceda en la tierra y se explora muy poco lo que los demás Linternas hacen en el universo y del por qué son tan importantes para salvaguardar la galaxia, y para rematar todo esto hay un romance entre Hal y Carol Ferris interpretada por Blake Lively en la que hay cero química entre los 2 y se siente forzado y la comedia involuntaria que está muy lejos de ser graciosa.
Un ejemplo más a los que ya tenemos de que las cosas deben ser muy bien planeadas y concretadas respetando el material de origen, el director Martin Campbell que había trabajado anteriormente en GoldenEye y Casino Royale para la saga de James Bond, en The Mask of Zorro y The Legend of Zorro hizo lo que pudo con lo que tenía y con las exigencias del estudio de que todo fuera más comercial e infantil dejando fuera cualquier conflicto que se enfocara en la profundidad y motivaciones de los personajes.
El DCEU de Zack Snyder 2013 – 2017.
7 años después llegaría una de las etapas de este universo de superhéroes más polémica hasta el día de hoy, el estreno de Man of Steel en el 2013 dirigida por Zack Snyder y escrita por David S. Goyer fue el inicio del DCEU (DC Extended Universe) la visión de este director sobre el personaje se ubicaba casi a la par de lo hecho por Nolan, una nueva historia de origen vista desde otra perspectiva y haciéndolo más humano fue muy poco entendida.
Los estudios Warner querían una saga que pudiera competir con lo que Marvel estaba haciendo por su cuenta un universo compartido que estaba teniendo un éxito sin precedentes contando una meta historia que involucra a la mayoría de sus personajes más populares, el gran error fue precisamente el querer competir y estar a la par con algo que no tenían estructurado ni planeado.
En este punto y como audiencia nos preguntamos ¿qué está pasando con los personajes de DC comics que no han tenido una franquicia lo suficientemente sólida para perdurar?
Este universo ha sido objeto de un constante escrutinio desde su inicio y se ha caracterizado principalmente por los altibajos que ha tenido en términos de éxito en taquilla y crítica, una de las razones más destacables detrás del fracaso del Universo DC en el cine ha sido la inconsistencia en la calidad y el tono de sus películas, muy a diferencia del Universo Cinematográfico de Marvel con el que siguen queriendo competir y que ha logrado mantener una coherencia en la narrativa y el tono a lo largo de sus películas interconectadas, Warner Bros. Pictures ha luchado por establecer una identidad definida.

Mientras algunas películas del Universo DC nos han presentado un enfoque oscuro y sombrío como lo fue con el Batman de Burton y luego, otras buscan un tono más ligero y cómico que sea más del agrado de un público infantil que involucra a los adultos consumistas y justamente esto es lo que por años ha creado confusión, es esa falta de coherencia lo que impide que como audiencia podamos entender las historias de estos personajes y se ha visto reflejado en su recaudación en taquilla.
Luego del éxito de Man of Steel el director planeó todo un universo para integrar a más personajes en el menor tiempo posible, es así como los estudios lo presionaron para presentar el siguiente proyecto, uno que causó mucho revuelo y controversia Batman v Superman: Dawn of Justice fue anunciado 3 años antes de su estreno y lo que sería una secuela se transformó en una pasarela de errores cada vez más incomprensibles, Superman no regresaría solo a enfrentarse con Batman sino que estaba poniendo los cimientos para lo que sería a futuro la entrega en 3 partes de Justice League presentando personajes como Wonder Woman, The Flash, Cyborg y Aquaman con una estética renovada y acorde a lo que los estudios estaban pidiendo.
Dicen que el que mucho abarca poco aprieta y este es el ejemplo perfecto de una pésima planeación, Batman v Superman: Dawn of Justice dividió opiniones, unos la consideran hasta ahora como una obra maestra en el subgénero que ocupa y otros la consideran una oportunidad desaprovechada para hacer que estos personajes tuvieran su presentación en películas individuales siguiendo el modelo de Marvel y seguirlos desarrollando en futuras entregas.
Hay que decir que no toda la culpa la tiene Snyder como director, hizo lo que pudo con lo que tenía de las exigencias de los estudios que cada vez perdían más oportunidades y millones de dólares en ganancias, y esta es otra de las principales razones del declive y fracaso del Universo DC en el cine y es la falta de desarrollo de personajes icónicos como Superman, Batman y Wonder Woman mismos que ya tienen un lugar especial en el corazón de los fanáticos de los cómics, sus versiones cinematográficas han carecido de más desarrollo, profundidad y matices.
A este proyecto le siguió un experimento que integraría a más personajes esta vez centrado en los villanos, es así como en el 2016 llega Suicide Squad escrita y dirigida por David Ayer, una historia que pretendía hacer una reinvención en algo más moderno y actual en donde un grupo de criminales hicieran equipo para combatir una amenaza mayor y el resultado fue un fracaso y lo peor estaba aún por venir.
Un año después y teniendo ya las cosas parcialmente establecidas llega Justice League escrita por Chris Terrio, Zack Snyder y Joss Whedon, una cinta polémica desde su idea y después por su ejecución, en medio de todo esto Snyder abandonó el proyecto y los estudios Warner vieron una gran oportunidad para deshacerse de este director y llamar a Whedon que ya había tenido éxito con The Avengers en el 2012 y su secuela Avengers: Age of Ultron 2015, regrabaciones y un tono más alegre fue el resultado presentado en pantalla no siendo del agrado de propios y extraños.
La visión de Whedon sobre lo que ya estaba hecho pasó de cometer un error tras otro, problemas con el cast, acusaciones de racismo y discriminación fueron el foco de atención, eso sin contar los pésimos efectos especiales como los del polémico bigote de Henry Cavill fueron solo la punta del iceberg en lo que sería a futuro un gran problema en la recepción de esta cinta y de sus resultados en taquilla.
Lo más insólito de este caso es que hubo filtraciones del equipo técnico y ejecutivos de los estudios Warner de que existía un corte casi terminado por Snyder y así comenzó una campaña mediática en redes sociales con el #ReleaseTheSnyderCut principalmente en Twitter, las cosas llegaron a grados inconmensurados y el mundo estaba por enfrentar lo inimaginable, la pandemia de SARS-CoV-2 sorprendió a todos y Warner vio en esto la oportunidad de seguir vigente en el gusto del público.
El auge de las plataformas de streaming ayudó en gran medida a que en 2021 pudiera aprovechar su estreno en la recién creada HBO max Zack Snyder’s Justice League, Warner invirtió 70 millones de dólares para que este director pudiera concluir su trabajo y presentar el material como lo había concebido desde un inicio dejando fuera y descartadas la segunda y tercera parte, mucho se habló sobre este formato y la duración, primero se propuso que fuera una miniserie dividida en 4 partes, después que todo este material de 4 horas se pudiera presentar en salas cinematográficas selectas para finalmente terminar siendo un éxito en streaming y formatos caseros.
Para completar este DCEU y su desarrollo continuaría con los spin offs de Wonder Woman en el 2017, Aquaman en el 2018, Shazam! en 2019, Birds of Prey (and the Fantabulous Emancipation of One Harley Quinn) 2020 y Wonder Woman 1984 en 2020, terminando así la era de uno de los directores que tenía una visión más arriesgada de estos personajes y que hasta ahora el fandom sigue pidiendo que esto se restaure por lo interesante que resultaba lo que quedó pendiente.
Dentro de los proyectos cancelados está The Trench, una cinta presuntamente de horror basada en las criaturas marinas que aparecieron como antagonistas secundarios en Aquaman que sería dirigida por el mismo James Wan y que se vio seriamente afectada con el cambio de CEO en Warner Bros, consideraron que un proyecto así no podría funcionar del todo si se le daba un giro más enfocado al horror audiovisual, hasta donde sabemos ya había un guión escrito y estaba en etapa de desarrollo, es una pena que lo que parecía una muy buena idea terminara completamente en el olvido.
Dicho lo anterior los estudios ya querían hacer un reinicio de todo pero aún tenían cosas pendientes por presentar, proyectos que quedaron en pausa por la pandemia y por la falta de visión que tuvieron los ejecutivos, reestructurar todo costaría más caro que hacerlo todo de nuevo y cintas como The Suicide Squad del director James Gunn en el 2021 marcarían un nuevo cambio, un proyecto que no pudo definir si era un reboot o una secuela de estos personajes a esta le siguió Black Adam en el 2022, Shazam! Fury of the Gods, The Flash que por fin llegó a las pantallas después de años de planeación y un sinfín de problemas, Blue Beetle y Aquaman and the Lost Kingdom en el 2023, estas 4 cintas estrenadas en un mismo año causó más daño a los estudios.
4 casos en los que el propio estudio saboteó estas producciones para terminar siendo un fracaso en taquilla al que se le unió la cinta Batgirl que siendo terminada fue presuntamente enlatada para después ser destruída sin la oportunidad de tener un estreno, las cosas cambiaron radicalmente la audiencia ya muy poco estaba interesada en estos personajes y los cambios seguiría por unos años más.
Joker & Joker Folie à Deux 2019 – 2024.
Uno de los proyectos experimentales más controvertidos y polémicos en la historia del subgénero que nos ocupa, el cineasta estadounidense Todd Phillips abrió sin planearlo del todo un nuevo universo en la que este icónico villano tendría un nuevo origen y una historia alternativa del del personaje ambientada en 1981, Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) es un payaso y comediante fracasado cuyo descenso a la locura y el nihilismo inspira una violenta revolución contracultural en contra los ricos y poderosos en una Gotham City en decadencia.
Es la primera película live action de un personaje que pertenece enteramente al mundo de Batman en recibir una clasificación R en EE. UU. convirtiéndose en la película con esta clasificación más taquillera de la historia, la cinta toma elementos importantes de la novela gráfica Batman: The Killing Joke escrita por Alan Moore con una ambientación que no necesitaba tener al caballero oscuro como parte de su historia.
La profundidad con la que los guionistas Scott Silver y el mismo Phillips desarrollan los personajes es siniestra y a la vez conmovedora en la que no se normaliza la violencia, en cambio, se entiende perfectamente bien su estructura y las motivaciones que llevan a este ordinario hombre a la locura.
Ante el éxito obtenido en recaudación en taquilla los estudios presionaron a Phillips para realizar una segunda parte, 5 años después llegó a la pantalla grande Joker Folie à Deux en donde vemos nuevamente a Phoenix encarnado al personaje principal y en esta ocasión lo acompaña Harleen Lee Quinzel/Harley Quinn interpretada por Lady Gaga, las expectativas sobre esta cinta eran muy altas dado que su predecesora fue un total y completo éxito y el resultado fue algo que decepcionó a todos.

Una película con un guión demasiado pobre que traicionaba lo ya hecho con anterioridad y volviéndola un musical sin sentido, Phillips dio a entender más de una vez en algunas entrevistas que no tenía ningún interés de continuar la historia y por presiones de Warner Bros aceptó esta encomienda, y más que seguir con la historia lo que aquí sucedió lamentablemente es que esto no funcionó en este contexto, esperábamos ver algo más violento enfocado en las consecuencias de la revolución contracultural que vimos en la primera parte y no un romance forzado en donde no sabemos si es parte de la locura de los personajes o un sabotaje del mismo Phillips a su trabajo.
Este es un claro ejemplo que se puede pasar del éxito al fracaso en un solo paso, y a´+un así los ejecutivos de Warner no han entendido que cuando ya no hay nada más que contar es dejar las cosas como están y no forzar a los personajes a seguir en un camino que ya no lleva a ninguna parte, uno de los más grandes fracasos en taquilla y una decepción para quienes habían elogiado el trabajo previo, eso sin contar que fue una total y completa falta de respeto y profesionalismo al tratar a estos personajes llevándolos de la gloria al ridículo.
The Batman 2022.
Hay que reconocer que The Batman, dirigida por Matt Reeves y escrita por Peter Craig y el propio Reeves, se estrenó en 2022. Peter Craig y el mismo Reeves no pertenece a ninguno de estos universos, proyecto que se transformó y que viene de lo que ya estaban trabajando Ben Affleck y el escritor Geoff Johns para una cinta en solitario del Batman del universo de Snyder, proyecto que fue cancelado para reorganizarlo y que quedara como un intermedio en la reestructura de todo lo demás, el enfoque fue muy diferente vimos un personaje desarrollándose más como detective en una atmósfera oscura que nos recordaba al cine negro, tras este éxito le siguió una serie para televisión basada en el personaje de The Pengüin que funcionó perfectamente bien, dejando cancelada definitivamente a la serie de Green Lantern Corps que ya estaba siendo desarrollada por Johns, idea que se retomaría unos años después por los estudios y por Gunn.
Si bien este universo tuvo su auge en los últimos años son múltiples estudios los que han producido un contenido similar, entendemos que el Universo DC compite en un campo saturado con el Universo Cinematográfico de Marvel a la cabeza y esto no es justificación para desarrollar y entregar trabajos mediocres que no solo demeritan la trayectoria de estos personajes sino la credibilidad del estudio para presentar cosas de calidad.

La presión sobre las películas del Universo DC para destacar en este competitivo ámbito se vuelve aún más intensa, a diferencia de las películas que ha presentado Marvel Studios estas han logrado establecer un estándar en términos de calidad, narrativa y entretenimiento lo que ha hecho que estas películas sean juzgadas aún más rigurosamente por un público que se ha vuelto sumamente exigente y aquí nos preguntamos ¿quién tiene la razón?
Los decepcionantes resultados en taquilla de películas como Blue Beetle, The Flash, , Shazam! Fury of the Gods y Black Adam ha generado una preocupación generalizada en la industria cinematográfica y también entre los fanáticos y es por esto que los estudios Warner deciden reestructurar nuevamente todo otra vez.
La nueva Era del DCU de James Gunn.
Es así como llegan James Gunn y Peter Safran como CEOs de Warner Bros a sustituir a Walter Hamada, los planes y las propuestas eran por demás interesantes, Gunn mencionó en repetidas ocasiones que ahora los guiones serían minuciosamente revisados para iniciar un universo de personajes de DC Comics con mucha mejor calidad.
Dicen que mucho ruido y pocas nueces, lo hecho por este director nos resulta al día de hoy incomprensible, lo que parecía ser un buen plan y una excelente idea poco a poco se ha ido diluyendo y ha demostrado que el puesto a cargo le ha quedado demasiado grande, con esto no decimos que sea un mal director o un mal escritor sino que la presión del estudio y la visión que tiene sobre los personajes y de aplicar una fórmula distinta a lo que ya se hizo antes lleva su tiempo pero no demasiado.
Gods and Monsters es su lema para definir un nuevo universo que se centre más en aquellos personajes poco conocidos que pueden ser el sostén de personajes más importantes, el inicio de todo esto fue con The Suicide Squad, Blue Beetle, la serie de televisión Peacemaker, la serie animada Creature Commandos y principalmente el reinicio de la franquicia de Superman.
Un nuevo cast y un nuevo equipo técnico fueron los encargados de crear expectativa entre propios y extraños, bien sabemos del éxito de Gunn como director en Marvel Studios con las 3 entregas de Guardians of the Galaxy, cintas que se desarrollan en un tono más ligero, de comedia involuntaria, de chistes incómodos, de mucha acción y esto parecía ser una garantía para Warner Bros que quería un universo más colorido que se alejara de todo lo oscuro y realista de Snyder para transformarlo en algo que se apegue más a su material de origen y los resultados han dejado mucho que desear.

Superman no fue el éxito que se esperaba, durante 3 años estuvimos a la expectativa de cómo sería este reinicio, como se contaría la historia y que personajes serían los que participaran de una gran historia, es aquí donde está el gran error, no puedes estructurar un universo iniciando con personajes poco conocidos creyendo que la fórmula va a seguir funcionando, no es así, primero hay que establecer a los personajes principales, darles su tiempo y espacio e ir integrando a los demás en una meta historia en la que todos puedan participar y no haciéndolo por partes.
Gunn entre sus múltiples declaraciones aseguró que este nuevo DCU no sería algo lineal que habría historias atemporales que se podían contar por separado sin que estas necesariamente tuvieran una secuencia, que se podían contar varias cosas al mismo tiempo y después unirlas para tener coherencia y eso hasta el día de hoy no ha sucedido, antes del estreno de Superman ya se estaba trabajando en la cinta en solitario de Supergirl que llegaría para este 2026 y las cosas siguen cambiando no precisamente para bien.
Nos queda muy claro que la visión que tiene Gunn no funciona para todo ni para todos, director equivocado con el personaje equivocado, tenemos ahora un Superman que es todo menos lo que debería de representar, no es inspirador, no es el salvador de la humanidad, no es el personaje con valores que todos conocemos y que lo hacen ser único y especial, no es aquello que se nos prometió, si bien lo hecho por Snyder tenía sus fallos al menos si respetaba las reglas que así mismo se establecía, y lo que se ha presentado dista mucho de ser lo que se había prometido.
Es de pensar y analizar detenidamente si esto está funcionando o no, la serie animada My Adventures with Superman que no está dentro del canon del Universo de Gunn ha hecho con sus 3 temporadas algo muy bueno sin llegar a ser fabuloso y sorprendente, lo que ha hecho ha sido respetar, reinventar y modernizar a sus personajes sin que estos pierdan su esencia, algo que Gunn debería de aprender a desarrollar.
El rotundo fracaso de la cinta de Supergirl ha puesto a los estudios y a Gunn a replantearse cómo serán las cosas más a futuro, el enfoque de una chica rebelde y alcohólica no convenció absolutamente a nadie, tampoco puedes presentar a personajes secundarios de esta manera sin haber antes establecido a los demás, aún no hay un Batman ni tampoco una Wonder Woman que completen esta trinidad de superhéroes, mismos que es posible que veamos en algún momento esperando tontamente que los resultados sean diferentes.
El proyecto fue un fracaso en taquilla como se esperaba desde que se anunció, el concepto del personaje en nada enaltece ni celebra al cómic Supergirl: Woman of Tomorrow en el que supuestamente está basada esta historia, el hecho de modernizarla y hacerla una chica rebelde ha sido el mayor error para la marca y la franquicia, eso sin contar a su villano que pasa completamente desapercibido y la intervención del Lobo de Jason Momoa interrumpe más de lo que ayuda por el simple hecho de que no es un personaje que pueda ser tratado de forma secundaria sino que merecía un mejor trato y quizá una cinta en solitario donde se pueda explicar y desarrollar más el concepto.
En conclusión podemos ver que este “universo” creado por Gunn no ha sido lo que se prometió ni mucho menos lo que se esperaba, cambios en los personajes, retrasos en las producciones, cambios en las fechas de calendario es lo que principalmente ha entorpecido el desarrollo de este universo que ha sido duramente criticado por su falta de innovación y riesgo creativo.
Los planes que aún faltan por desarrollarse son la cinta Clayface para este 2026, Man of Tomorrow para 2027, The Authority sin fecha de estreno y en planeación y The Brave and the Bold que tampoco cuenta con una fecha de estreno ni planeación, en cuanto a series de televisión tenemos Lanterns en este 2026, la segunda temporada de la serie animada de Creature Commandos y una serie basada en el personaje de Mr. Terrific para finales de 2027, los proyectos que quedan pendientes con posible cancelación son Waller, Paradise Lost, Booster Gold.
Siguen pendientes The Batman 2 del director Matt Reeves que no pertenece a este canon y que ha sido retrasada innumerables veces y que ahora ha sido pospuesta una vez más para estrenarse en febrero de 2028.
Y que a pesar de contar con una amplia galería de personajes con historias diversas que bien podrían ser aprovechadas de manera correcta, aquí Gunn vuelve a usar el viejo recurso infalible y a las mismas fórmulas, la constante repetición y reciclaje de historias y personajes, la constante experimentación en términos de narrativa y enfoque visual ha sido lo que más ha perjudicado la recepción de las películas del Universo DC y podemos ver que estos personajes aún no han podido consolidar un universo y una franquicia lo suficientemente sólida que la lleve al éxito y se mantenga y no al fracaso y al olvido.
Muchos proyectos que han sido cancelados y a los que no se les dio una oportunidad que bien podría haber sido algo bueno que terminara de posicionar a estos personajes a ocupar el lugar que merecen y que han estado buscando por años y que en las manos correctas el éxito estaría asegurado, la ambición que han tenido los estudios Warner por querer competir estúpidamente con quienes han hecho las cosas correctas no solo los ha dejado en ridículo sino que también han perdido credibilidad y millones de dólares a causa de estos errores, veremos qué sucederá con esto si se concreta la venta y mejor aún, qué pasará con James Gunn y su sin fin de planes que aún no ha realizado y que al parecer tampoco verán la luz,
Como audiencia estamos en la búsqueda de un entretenimiento bien hecho que justifique el gasto económico y de tiempo, una experiencia emocionante que vuelva a poner a estos personajes en nuestro gusto y no solo en la polémica y la crítica, esperemos que esta última oportunidad que tiene James Gunn de demostrar que puede hacer de esto algo mejor sea muy bien aprovechada.
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