Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) es lo innecesario de preocuparse por todo lo que ocurre
Con todos los cambios que ha tenido el género de desastres en el cine sigue siendo un tema que cada vez lo enfocan en algo más actual, lo que pasó en el mundo con la pandemia de SARS-CoV-2 fue el pretexto perfecto para pretender darle un giro a estas historias.
Ya mucho se ha hablado sobre las consecuencias que ha tenido y sigue teniendo el cambio climático en nuestro planeta, cada vez hay más contaminación y escasez de recursos naturales principalmente de agua y alimentos, un tema que pareciera ser de ciencia ficción y es tan actual y real lo que hoy en día vive la humanidad en este planeta.
Greenland (El último refugio) fue estrenada en el año 2020 en pleno auge de la pandemia mundial, un inminente desastre que involucraba al enorme cometa Clarke y su colisión con nuestro planeta, una más que se une a la lista de películas con esta misma idea y temática, a cargo del director Ric Roman Waugh no fue un éxito y tampoco un fracaso en taquilla.
En este 2026 llega la secuela Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) cinta que sigue con los eventos ocurridos en la primera parte ahora en un mundo post apocalíptico que ha cambiado.
¿De qué trata la película Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración)?
Después de sobrevivir al desastre que destruyó gran parte del planeta, la familia Garrity (Gerard Butler, Morena Bacarin y Roman Griffin Davis) salen del búnker en Groenlandia en donde han sobrevivido para enfrentarse a una nueva y perturbadora realidad, ante la escasez de recursos y seguridad emprenden un peligroso viaje a través de un mundo en ruinas en busca de un lugar mejor y en donde puedan empezar de nuevo.
La idea principal de la primera cinta era que abriría una nueva saga de 3 partes en las que se nos contara lo que sucede después de la catástrofe y de cómo los sobrevivientes se adaptan a un nuevo mundo post apocalíptico y destruído por Clarke, y las cosas cambiaron radicalmente.
En su primera parte se nos contó la historia de una familia común y ordinaria que luchaba por llegar a Groenlandia para refugiarse en un búnker subterráneo y sobrevivir a la tragedia y si era posible para los sobrevivientes reconstruir y replantear un nuevo orden político y social en el que todos se vieran beneficiados; aunque la trama era sencilla y en momentos muy tonta y sin sentido, es una rara película de desastres que desesperadamente intentó mezclar la comedia, la acción y la ciencia ficción con un drama familiar y emocional.

Esta cinta llevó su historia a una conclusión razonablemente parcial y satisfactoria para ese momento y los planes de desarrollar más la trama eran un punto y aparte, lo que sabemos es qué el cometa se impacta con nuestro planeta acabando con la mayor parte de la humanidad, la flora y la fauna, dicho lo anterior no parecería que esta historia diera para más, sin embargo, esta primera película resultó ser interesante para propios y extraños en el género especialmente para los estándares de las películas post apocalípticas y era inevitable que esto tuviera una continuación.
Los estudios junto con el director Ric Roman Waugh, el escritor Chris Sparling y ahora Mitchell LaFortune así como los productores Gerard Butler, Basil Iwanyk, Sébastien Raybaud, Alan Siegel, Erica Lee, John Zois, Brendon Boyea y el mismo Roman Waugh planearon esto como una trilogía que pudiera desarrollar más a detalle lo ocurrido una vez que llegaran al búnker y sus limitantes para una segunda parte y el que el planeta se recuperara de poco a poco haciéndolo habitable de nuevo en una tercera parte, planes que cambiaron debido a los altos costos y a un presupuesto que no estaban dispuestos a solventar.
Entonces cambiaron los guiones y esto se transforma en Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) un ejemplo muy claro de que un mal manejo de los recursos presupuestales y los cambios que ha tenido por una mala planeación dan como resultado que esta cinta sea el precedente de que la industria cinematográfica esta pasando por la peor de sus crisis, la venta de grandes estudios y el constante cambio del CEO en cada uno de ellos entorpecen aún más el desarrollo de lo que pudieron ser buenas o quizá malos productos a consumir.
Si bien esto no es lo que se esperaba tampoco es de sorprendernos, lo que pudo ser una gran idea quedó resumido a una secuela innecesaria que solo cumple con respetar los contratos que ya se tenían, el guión mutilado y arreglado a cargo de Mitchell LaFortune y Chris Sparling tampoco sorprende, ni se arriesga ni pretende contar nada nuevo es sólo cerrar un ciclo esperando tenga un bajo/mediano éxito y olvidarse de que esto sucedió.
Su título puede parecer una invitación a seguir con esa línea de desastres planteados en la primera cinta, una secuela barata y muy convencional que ignora en una gran parte las cosas que hicieron que su antecesora destacara no por sus actuaciones sino por sus efectos especiales y la premisa de algo trillado, cliché pero muy espectacular, algo con un poco más de corazón que nos siguiera empatizando con sus personajes y su deseo de poder sobrevivir a lo inevitable, elementos que ahora ya se han concretizado más pasando a otras situaciones ya no en Groenlandia sino en Europa.
Han pasado ya 5 años después de los acontecimientos de la primera película, John Garrity (Gerard Butler), junto con su esposa Allison (Morena Baccarin) y su ahora adolescente hijo Nathan (Roman Griffin Davis) viven con otros supervivientes en el complejo de búnkeres de Groenlandia, donde trabajan y esperan que las condiciones ambientales mejoren para poder regresar a la superficie, como era de esperarse y para su desgracia ya han sobrevivido en este lugar tres años más de lo esperado y como también es de esperarse porque ya lo hemos visto un sin fin de veces los suministros escasean y las cosas van cambiando y poniéndose más tensas a medida que todos continúan viviendo en esta nueva sociedad.
Junto con esto el planeta que fue severamente impactado sufre de anomalías sísmicas cada vez más constantes y severos lo que hace que todo el complejo se derrumbe y queden a la intemperie en un ambiente radiactivo en el que no podrán sobrevivir, John y su familia se encuentran entre los que lograron escapar en un bote salvavidas, entre ellos se encuentra la científica Amina (Amber Rose Revah) quien tiene la teoría de que en el cráter más grande dejado por uno de los fragmentos de Clarke y que se ubica en el sur de Francia podría ser un escudo contra las tormentas de radiación y a su vez tener ya las condiciones básicas para la vida en un entorno que puede darles lo necesario para seguir con su supervivencia.
Hasta este punto las cosas no son tan estúpidas como parecen y se transforma en algo completamente distinto a lo que estaba planeado y a lo que esperábamos como audiencia, lo que vemos a partir de este punto es el hecho de que la humanidad cambió, que hay grupos de sobrevivientes que han estado fuera de algún búnker durante estos 5 años, que han hecho lo que han podido con lo que han tenido para seguir resistiendo hasta que el planeta se descontamine y sea habitable de nuevo.
Lo anterior es una estupidez que se puede justificar diciendo que es un thriller de ciencia ficción y acción en el que no veremos mutantes monstruosos, ni el surgimiento de flora y fauna silvestre y peligrosa, lo que hay son humanos que viven en un mundo sin reglas y sin ley en dónde cada uno puede pertenecer a un grupo o ser independiente bajo sus propias reglas, matar para vivir y que evidentemente ignoran lo que esta científica ha teorizado y sacado de la manga para que todo esto tenga un poco de emoción y una no tan satisfactoria conclusión.
Mientras que la familia Garrity y un grupo de sobrevivientes incluyendo a la científica se organizan para emprender el viaje que podría salvarlos caen en cuenta que esto no ser´pa nada fácil ya que las condiciones en las que quedó el planeta y los constantes sismos son una variante importante a considerar en la peligrosa ruta que han trazado, a medida que viajan el grupo disminuye y hay pérdidas humanas que a nadie le importan, eso sí, muy bien planeadas y coreografiadas para que causen impacto, es así como a cada paso que dan luchan por llegar al sitio del cráter con la esperanza de que los rumores sean ciertos y que su científica no se haya equivocado en su teoría o todos morirán.
En el camino se encuentran con tropas rebeldes que protegen un búnker de aquellos que se han quedado fuera, cruzan por el canal de la Mancha que ahora está vacío y contaminado, para ponerle más emoción y al parecer es la única que hay en los 98 minutos que dura la cinta es cruzar un abismo usando un puente de cuerda en donde evidentemente hay varios más que morirán esto sin olvidar a la gente que todavía está dispuesta a matar por los pocos recursos más básicos como son el agua y la comida que quedan de una extinta civilización.
Por otro lado y en su viaje se encuentran con una familia francesa que los acoge para pasar la noche y luego insisten en que los Garrity se lleven a su hija Camille (Nelia Valero de Costa), que se convertirá en el interés amoroso el hijo adolescente y que será el drama romántico entre tanto peligro, el problema aquí y en este punto muy en específico es que el drama humano que hizo que su primera entrega fuera algo convincente que se sentía real, un sentimiento que está totalmente ausente aquí.
Tanto el director Ric Roman Waugh y los guionistas Mitchell LaFortune y Chris Sparling han improvisado con elementos tomado ideas y elementos directa y descaradamente de series y películas como The Walking Dead (2010 – 2022), The Postman (1997), The Day After Tomorrow (2004), Children of Men (2006), WALL-E (2008), The Road (2009), 2012 (2009), Snowpiercer (2013), A Quiet Place (2018) y Leave the World Behind (2023), tomando lo mejor de cada una y dándole a esta transformación una sensación demasiado familiar que se vuelve tediosa y aburrida con su mensaje moral de que la unión familiar, la camaradería, el trabajo en equipo, la fé, la esperanza y el amor todo lo pueden así como poder solucionar problemas del corazón en condiciones atmosféricas adversas.
Nos dejan muy en claro que la ya reducida civilización ha sobrevivido sólo en pequeños núcleos aislados muchos de ellos gobernados por la violencia, el autoritarismo o la simple ley del más fuerte, cosas que ya hemos visto mejor planteadas y desarrolladas con una narrativa completamente distinta que justifica las acciones de sus personajes y sus motivaciones, en este caso lo que querían era ya terminar con todo esto y a lo que sigue.
Los fallos que tiene son más que evidentes, la mala ejecución de su guión hace que aquella lucha intrafamiliar de los Garrity y el divorcio que le dio un drama casi innecesario en la primera película se ha transformado volviéndose insulsos y torpemente heroicos, el intento de introducir un nuevo drama entre ellos nunca llega al objetivo esperado por la ya predecible muerte de su protagonista.
Al mismo tiempo introducen a nuevos personajes antes de ser eliminados violentamente de los cuáles no hay un desarrollo simplemente están para ya no estar, la destrucción y la devastación a gran escala lo vemos en los primeros minutos de la cinta y que en lo que resta de tiempo se mantienen al mínimo pasando a un cuarto plano en el que ya dan por entendido que nosotros sabemos lo que pasó y no es necesario ponerlo en pantalla y mucho menos gastar recursos de manera innecesaria sin darse cuenta que todo aquí es innecesario.

Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) no funciona como una cinta de desastres ni como un thriller de acción con ciencia ficción, es inevitable compararla y a diferencia de la película original queda muy por debajo del promedio y de lo que se esperaba de ella y esto lo vemos claramente en su conclusión que nos deja claro que el planeta luego del impacto del cometa ya no puede volver a ser como antes y su discurso ambientalista se pierde en sí mismo con las constantes contradicciones y agujeros de guión que han dejado, aunque parte de la radiación ha disminuido la superficie sigue siendo peligrosa con fenómenos meteorológicos extremos, restos del cometa aún cayendo del cielo y con ecosistemas alterados que ya no pueden desarrollar vida en al menos unos millones de años.
El giro más importante que pudo tener lo revelan muy temprano y ya no nos causa el más mínimo impacto, se revela que John lleva tiempo enfermo debido a su exposición prolongada a la superficie durante los años que ha estado en el búnker, los médicos ya le habían advertido que le quedaban pocos meses de vida lo que parcialmente puede explicar su actitud valiente y temeraria junto con su obsesión por asegurar el futuro y la supervivencia de su esposa Allison y su hijo Nathan.
En el enfrentamiento final con unos rebeldes John resulta mortalmente herido pero logra proteger a su familia, aún con esto sobrevive el tiempo suficiente para llegar al cráter y comprobar que ese lugar podría ser una zona más estable y habitable, estando al lado de su esposa, su hijo y Camille John muere en paz sabiendo que su sacrificio ha valido la pena y que su familia tiene ahora la oportunidad de tener una vida mejor, la muerte de su protagonista no se presenta como un acto heroico grandilocuente ni tampoco como un final digno, tampoco salva el mundo ni cambia el destino de la humanidad como él fantasiosamente lo hubiera querido sino que se enfoca a que su familia tenga una nueva oportunidad de vivir.
Cuando todo esto sucede y lo vemos en pantalla ya muy poco nos importa lo que ha sucedido con cada uno de sus protagonistas, simplemente queremos saber la resolución de todo y si estará a la altura de lo que esperamos, si todo este trabajo ha valido o no la pena porque como un proyecto caído las cosas podrían haber sido mucho peores.

Su final es ridículamente dramático con tintes amargos y un poco coherente en su propio contexto, lo que nos deja es una visión de que ese mundo no se ha salvado, que pese a todo la humanidad no se ha redimido y es aún más egoísta incluyendo el sacrificio de su protagonista, que si lo vemos de un modo más neutro y objetivo sólo quería el bien para su familia y para nadie más.
El cast lo conforman Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis, Amber Rose Revah, Gordon Alexander, Peter Polycarpou, William Abadie, Nelia Valery Da Costa, Tommie Earl Jenkins, Trond Fausa Aurvåg, Rachael Evelyn, Sidsel Siem Koch, Alex Lanipekun, Nathan Wiley y Beruce Khan que intentan desesperadamente desarrollar más a sus personajes sin llegar a conseguirlo del todo.
La música compuesta nuevamente por David Buckley es quizá lo más rescatable y convincente de este proyecto, piezas que van de la acción a lo dramático y a lo emotivo que salvan por mucho escenas que sin este elemento podían pasar completamente desapercibidas, un buen material que bien se pudo aprovechar en algo diferente.
En resumen, Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) es una cinta completamente innecesaria pero entretenida a secas para lo que pretendía ser una trilogía que se quedó solo en un intento, un producto que si bien es entretenido no está a la altura de lo que el género requiere y necesita es simplemente el resultado de las malas decisiones que han tomado y que ponen en evidencia aún más la crisis que hay ahora en el entretenimiento.
Greenland 2: Migration (El Día Del Fin Del Mundo: Migración) estará de estreno en salas cinematográficas de nuestro país el 5 de febrero de este 2026.
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