Star Wars: The Mandalorian and Grogu es un decepcionante final para una gran serie
Star Wars como franquicia ha estado muy presente en los últimos años con producciones que van de lo bueno a lo mediocre, más en sus series live action que intentan desesperadamente expandir un universo que se planeó mal desde un principio.
The Mndalorian en el 2019 fue toda una sorpresa, un western espacial muy bien hecho con un personaje que reinventó el concepto de ser un cazarrecompensas, la incursión de Grogu prometía ser una de las series más exitosas de la plataforma y todo cambió con el paso de los años en sus 3 temporadas.
Jon Favreau y Dave Filoni reestructuraron este universo presentando un nuevo producto que fuera novedoso y que pudiera acercar a las nuevas generaciones a esta metahistoria, personajes entrañables que recaudaron millones con su merchandising dejando a un lado toda la magia que los hizo populares.
En este 2026 llega el cierre de esta serie con una película, Star Wars: The Mandalorian and Grogu dirigida por Favreau que pretenciosamente promete que esto aún no ha terminado.
¿De qué trata la película Star Wars: The Mandalorian and Grogu?
El cruel Imperio galáctico ha caído, pero los señores imperiales de la guerra siguen dispersos por toda la Galaxia; la incipiente Nueva República trabaja para proteger las conquistas de la Rebelión con la ayuda del legendario cazarrecompensas un mandaloriano, Din Djarin (Pedro Pascal) y su joven aprendiz, Grogu tratarán de hacer justicia y mantener el equilibrio antes de que los remanentes del imperio intenten controlarlo todo.
Star Wars: The Mandalorian and Grogu es la cinta que llega a la pantalla grande luego de 7 años de ausencia y resultará ser el principio del fin para estos personajes que cambiaron su contexto y se volvieron simplemente un producto comercial.
Si recordamos la serie sobre este cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su adorable acompañante Grogu también conocido por todos como Baby Yoda y dotado de la Fuerza Jedi tiene una audiencia cautiva y específica, por supuesto esta no es una película que concluya una narrativa cinematográfica continua, sino que es básicamente 3 episodios y medio de un programa de televisión editados a manera de película para estrenarse en cines sin que aporte absolutamente nada a su historia base principal.
Esta historia está ambientada un año después de la derrota del Imperio, eventos que sucedieron en Star Wars Episodio 6: The Return of the Jedi, esta nueva película comienza con lo que podría haber sido un espectacular final de temporada con el cazarrecompensas lanzando explosivos a una base secreta imperial y destruyendo dos míticos vehículos AT-AT cuando regresa al campamento base de la Nueva República un nuevo personaje la coronel Ward (Sigourney Weaver) le da la encomienda de investigar y descubrir quién es Janu Coin (Jonny Coyne) un misterioso hombre que está planeando una nueva guerra.

La Nueva República ha recibido información sobre su paradero por parte de los gemelos Hutt, hermanos y sucesores del difunto Jabba, ayudarán al Mandaloriano a cambio de rescatar al hijo Rotta el Hutt (Jeremy Allen White) y heredero de su hermano el criminal Jabba The Hutt un sindicato criminal que lo tiene presuntamente secuestrado y que es dirigido por el señor Janu, para esta segunda misión Djarin recibe una nueva nave como su pago por adelantado.
Djarin acepta a la encomienda y encuentra a Rotta en el planeta Shakari donde sirve como gladiador en una arena de luchas clandestina propiedad de Janu, Rotta está desesperado por alejarse de la sombra de su padre disfruta de su condición de luchador favorito y de sus fanáticos y se niega a ser rescatado por Djarin, asegurando que de ganar en su próxima pelea pagará su deuda con Janu y lo liberará pase lo que pase.
Djarin localiza a Janu para solicitar la libertad de Rotta y este se niega a dejar ir a su luchador estrella y le revela que tiene la intención de que en la pelea final de Rottas lo mate. Djarin regresa a tratar de convencer a Rotta con esta nueva información y este se niega a creerle y, Djarin es capturado y obligado a luchar contra él en la arena, luego de una intensa pelea logra derrotar a Rotta y se niega a matarlo cambiando las condiciones del trato que antes hizo con Janu y este libera a las criaturas más peligrosas para que acaben con ellos lo que hace que Djarin y Rotta trabajen juntos para derrotarlos y poder escapar, Djarin y Grogu persiguen y capturan a Rotta con la ayuda de Zeb Orellios para llevarlo ante sus tíos.
Rotta le dice a Djarin que los Gemelos sólo lo quieren para poder matarlo y apoderarse del imperio criminal de su padre y seguir ganando a 2 bandos entre las células criminales y lo que resta del imperio, a cambio de no entregarlo le dice a Djarin que Janu y Coin son la misma persona y decide confiar en él e irrumpe el complejo de Janu capturandolo y llevándolo de regreso a la coronel Ward para ser interrogado, y le advierte que a los Gemelos malvados que no les agradará que rompa su promesa de entregarles a Rotta.
Djarin regresa a Nevarro con Grogu reclutando a cuatro criaturas Anzellan para modificar la nueva nave ayudando a Rotta a esconderse con un traficante de armas. Djarin es atacado y capturado por el cazarrecompensas Embo,quien lo entrega a los Gemelos en Nal Hutta mientras que Grogu y los Anzellan lo siguen muy de cerca para rescatarlo.
En esta secuencia revelan que los Gemelos interceptaron a Rotta con la intención de torturarlo lentamente durante cientos de años y para castigar a Djarin por romper su contrato lo obligan a luchar contra una serpiente dragón gigante; el Mandaloriano logra escapar con la ayuda de Grogu y los Anzellan pero ha sido herido y mortalmente envenenado, incapaz de abordar la pequeña nave de los Anzellian Djarin decide que ellos huyan y él se quede en Nal Hutta sacrificándose mientras sucumbe al veneno para cubrir la fuga de su pupilo y sus rescatadores.
Grogu también decide quedarse a su lado y no abandonarlo, un nativo del planeta ayuda a la pequeña criatura con un remedio para desintoxicarlo elaborado por un pescador amigable que está dispuesto a ayudarlos, una vez que Djarin se recupera decide ir tras los Gemelos en lugar de huir de Nal Hutta, la razón es porque si ellos quedan impunes y con vida lo perseguirán por toda la galaxia lo que pondría en riesgo no solo sus vidas sino todo lo que la Nueva República ha hecho para proteger la galaxia.
Djarin y Grogu entran al palacio de Jabba antes de ser interceptados por Embo, mientras estos dos cazarrecompensas se enfrentan Grogu libera a Rotta quien se lanza a luchar contra los Gemelos cayendo en el pozo de la Serpiente, Grogu usa la fuerza para salvar a Rotta mientras Embo escapa a través de un túnel dejando a los Gemelos para que sean devorados por la Serpiente, los Anzellan regresan con Ward y un escuadrón de X-Wings de la Nueva República para destruir el palacio y los droides de los Gemelos.

Ward le dice a Djarin que Janu y los gemelos estaban trabajando juntos para expandir el imperio criminal de Jabba y burlar al imperio para distraerlos de sus negocios sucios, Rotta decide quedarse y trabajar con ella y con la Nueva República,mientras que Djarin y Grogu se despiden viajando al espacio en donde Djarin le enseña a Grogu a volar su nueva nave.
Luego de lo anterior que es la trama y de lo que trata esta cinta no hay ninguna razón para que este trabajo haya sido llevado a la pantalla grande, el guión para una cuarta temporada ya estaba casi listo pero ante el fracaso que representó para los estudios su temporada tres las cosas cambiaron y decidieron recortar los guiones y modificarlos para que tuvieran una coherencia y una secuencia más cinematográfica.
Los fallos que tiene son más que evidentes todo lo que vemos está cortado y mal planeado, Filoni como productor y escritor junto con Favreau y Noah Kloor aseguró que este sería el final de la serie y sinceramente es decepcionante como es posible que este personaje en sus 2 primeras temporadas haya hecho lo que no se había visto en más de 30 años, tenía alma, volvieron a los efectos especiales clásicos, algo que tenía toda la esencia de Star Wars, y aquí volvemos a darle más importancia a lo comercial que a contar una buena historia que esté al nivel de lo que antes hicieron para devaluar su propio arte y presentarlo como una sustancia intercambiable en un proceso virtual.
Como resultado tenemos una película descolorida que es más una serie que un trabajo para salas de cine, escenas nocturnas turbias en las que no se aprecia la acción en su máximo esplendor como debería ser, su falta de profundidad visual hace que todo se vea torpe, tampoco hay una novedad o algo de valor que aporte a desarrollar y cerrar esta historia, aquí no hay nada que no hayamos visto antes desde el equipo, la nave, la armadura, el rostro de Pascal sin el casco, las maniobras tácticas aéreas hasta las especies y los monstruos.
Este es otro ejemplo de la incapacidad que ahora tiene esta franquicia para vincular todo en la supuesta metahistoria que promete continuar con nuevos personajes en futuras entregas, ni siquiera Grogu con todo su encanto y sus movimientos artesanales logra convencernos de que esto es una buena idea y que es una buena historia.
Lo que hizo que la primera temporada y la mayor parte de la segunda tuvieran éxito es que se veían y se sentían como algo nuevo y fresco, la forma en que restauró el universo de Star Wars a algo parecido al original, pero si somos honestos este proyecto nunca fue pensado como una película, por eso no tenemos algo concreto ni villanos célebres, una mezcla de todo que resulta en nada.
Una trama con sub tramas que no van hacia ninguna parte, traiciones dentro de escenas que pudieron ser más espectaculares es lo que terminan por vendernos, un producto que tiene grandes deficiencias y que entre muchas cosas es un pretexto para seguir vendiendo figuras de acción y merchandising, nadie niega que es entretenida muy a secas, algo que esperábamos como un cierre épico y que no sucedió.
Decidieron torpemente hacer un borrón y cuenta nueva y contarnos algo que se sale completamente del contexto original ya hubo un Luke Skywalker, ya hubo un Bobba Fett y una Ashoka Tano y ya no tenían nada más para ofrecer que no fuera seguir abogando por una nostalgia que aquí ya no funciona, ya no es creíble y que solamente funciona para que las nuevas generaciones se hagan más preguntas que sabemos que jamás serán respondidas en otros proyectos, lo que pasó aquí, aquí se queda.
El punto aquí es que todo está tan mal hecho y comprimido para que esté señalando cosas y referencias que no tienen peso ni un sustento creíble, no tienen sentido y tampoco hay un peligro real que nos emocione como audiencia, el guión cae en una zona de confort ya muy cliché y se enfoca más en la relación padre/hijo entre Djarin y Grogu, un mensaje tan débil que no logra tener un gran impacto porque ya sabemos que al final dejarán todo abierto por si alguna vez requieren de estos personajes para una referencia y no para continuar lo que empezaron y no supieron darle un rumbo.

Un punto muy importante que nos quedaron a deber es sobre Grogu, sabemos que el imperio lo quería para algo y que Djarin decidió no entregarlo y quedarselo como su pupilo, su compañero, su aprendiz, su roomie, una pieza clave a cuidar un misterio que nunca se reveló en una historia que jamás tuvo un desarrollo y que se quedó en la nada, Grogu como personaje ya no es interesante, aquí salta, juega, come bichos, se ve tierno y tiene una escena muy conmovedora que después se diluye.
Tiene secuencias dramáticas y emotivas que si lo analizamos desde el punto de vista más técnico puede funcionar en una serie de televisión y no para una película porque simplemente no estuvo planeada para eso, intenta nuevamente hacer un homenaje a lo hecho antes por Jim Henson en la trilogía original pero no, esto es un relleno hecho de secuencias que pudieron funcionar en una cuarta temporada de haber tenido más desarrollo e interés.
Tenemos acción pero sin ningún riesgo que amerite todas las escenas de relleno que tratan de seguir una narrativa coherente es simplemente un espectáculo de efectos especiales sin sustancia, algo que es solamente espectacular sin un propósito definido que engaña pero que entretiene muy simple y básicamente, un producto olvidable como muchos otros que han hecho que esta franquicia lastimosamente sea peor.
El cast lo conforman Pedro Pascal, Jeremy Allen White, Jonny Coyne, Steve Blum, Matthew Willig, Paul Sun-Hyung Lee, Anthony Daniels, Rick Famuyiwa, Hemky Madera, Sigourney Weaver y Martin Scorsese, grandes talentos actorales y grandes voces que son completamente desaprovechados, que cumplen con hacer lo que pide el personaje pero nada más.
La música compuesta por Ludwig Göransson suena potente en cada una de sus piezas pero no logra sostenerse e intenta igualar la complejidad y la desesperación que había en la primera temporada llevando esto a un nuevo nivel que bien podría compararse con lo que ha hecho John Willams en la franquicia sin poder conectarnos audiovisualmente con lo que vemos.
En conclusión, Star Wars: The Mandalorian and Grogu es un mal producto, algo que no fue hecho para cine y que funcionaba mejor en su propio formato en dónde tenemos un final que cierra una saga sin ser propiamente un final, más que ser un buen trabajo es una promesa no cumplida, un trabajo que se queda en el pudo ser y jamás fue, una decepción para propios y extraños que esperábamos algo medianamente mejor, un intento por querer mantenernos atentos como audiencia y que no funcionó por más que Grogu se vea tierno.
Creo que como franquicia demuestra que ya no puede ir hacia ninguna parte y que lo mejor sería claudicar y dejarla en paz por muchos años o hasta que tenga algo interesante que contar.
Star Wars: The Mandalorian and Grogu ya está de estreno en salas cinematográficas de nuestro país y me atrevo a recomendar que mejor vean otra cosa que valga más la pena y dejen esto para verlo por streaming en una tarde cualquiera.
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