Chaos Walking es el inicio de algo sin sentido

La ciencia ficción es un género muy entretenido porque toca diversos temas que son atractivos para el espectador y para los fans de este tipo de películas pero no todo lo que se plantea y se propone llega a concretarse, ya sea por el guión o por su director o por el casting de actores que participen.

Cuando elegimos una película o serie o bien un libro con esta temática lo que esperamos es conectar con una historia que nos haga viajar a mundos desconocidos para encontrarnos con cosas fantásticas e inexplicables pero que al final nos entretenga y nos deje satisfechos.

La más reciente producción de Lionsgate tiene una propuesta por demás interesante pero con un planteamiento demasiado confuso.

¿De qué va la película?

Todd Hewitt (Tom Holland) es el último chico de Prentisstown, una pequeña comunidad en un extraño planeta cuya peculiaridad es que todos escuchan los pensamientos ajenos, lo que se define como un ruido que nunca cesa, solo hay hombres porque la población de mujeres fue asesinada durante una guerra, la vida de Todd está por cambiar ya que solo falta un mes para que se convierta en hombre al pertenecer a una cuadrilla de cazadores, en uno de sus paseos por el bosque encuentra algo inesperado que cambiará su mundo para siempre, el silencio con el que viven o como lo define nuestro protagonista un agujero en el ruido.

Hace más de 3 años su director Doug Liman concluyó esta película que quedó destinada a correr el mismo desafío que la mayoría de sus trabajos, Mr. & Mrs. Smith de 2005, Jumper 2008,  Edge of Tomorrow 2014, re-grabaciones, re-filmaciones y demás problemas técnicos, todo al servicio de improvisar.

Chaos Walking es probablemente mucho más interesante que lo que se piensa, ya que está basada en la trilogía de novelas de, The Knife of Never Letting Go, The Question and the Answer y Monsters of Men del escritor Patrick Ness, en su adaptación resulta ser es un asunto soso, inerte, plano y aburrido que no logra trasladar su concepto original a la pantalla, presenta preguntas morales y narrativas en situaciones que no van a ninguna parte, la trama se siente sumamente artificial sólo para establecer posibles secuelas en donde se concrete y se termine de armar la historia.

Holland interpreta a Todd Hewitt, el miembro más joven de una colonia tipo western en un planeta llamado Nuevo Mundo, se dice que estos hombres llegaron allí desde una Tierra cada vez más inhabitable décadas antes solo para descubrir que algo en la atmósfera del planeta puede crear el ruido, una condición en la que todos los pensamientos de los hombres pueden ser escuchados y vistos en cierto modo por todos los demás, la aparición de una mujer llamada Viola (Daisy Ridley) que cae al planeta proveniente de una nave colona cambiará la perspectiva de las cosas, ella no puede generar esa capacidad de comunicación mental.

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El primer problema al que nos enfrentamos con esta película es el ruido en sí, que se conceptualiza como una especie de voz en off que confusamente lucha por la atención del espectador sobreponiéndose con el diálogo hablado, su componente visual para describirlo es un humo colorido generado en CGI alrededor de la cabeza de todos como pequeñas nubes, Todd, cuya madre fue una de las víctimas de estos aliens llamados Spackle’s, hace todo lo posible para controlar su ruido repitiendo internamente su nombre o repitiendo frases como sé un hombre una y otra vez, una técnica que aprendió de sus padres Ben (Demian Bichir) Cillian (Kurt Sutter) su líder el alcalde Prentiss (Mads Mikkelsen) se manifiesta como un perfecto antagonista al que le falta fuerza y credibilidad, es uno de esos casos en que el actor está por encima del personaje.

Por razones que no son claras el alcalde ve la llegada de Viola y su nave como una especie de amenaza para su pueblo y su estabilidad como líder lo que resulta en escenas largas y sin sentido que solo sirven para llenar tiempo en pantalla, aunque tiene diálogos y emociones intensas no llegan a ser lo suficientemente atractivas para el desarrollo de todo, especialmente porque el guión no se arriesga en presentar algo que como espectadores nos interese.

El segundo problema viene del guión escrito por Patrick Ness y Christopher Ford que carece de una narrativa explícita que siga un lineamiento entendible dentro de la misma historia, abre subtramas que no son del todo explicadas y cae en la zona de confort de que sea el espectador el que teorice sobre lo que está sucediendo o bien, que hayan lepico las novelas en las que está basada para cuadrar cosas en la historia y las preguntas que nos hacemos son ¿Por qué la llegada de un barco que navega por el río es considerada una amenaza? ¿Por qué el personaje de Viola actúa como una salvaje después de estrellarse en el planeta? ¿Por qué la ambientación en el planeta no tiene el menor indicio de que están en el año 2257? e incluso si este mundo está destinado a ser exactamente como la Tierra ¿cómo es que la especie Spackle es una raza claramente alienígena que evolucionó y sobrevivió allí? solo vemos a un miembro de esta raza y su participación es por demás inútil y no ayuda en nada a la trama.

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Todo lo que aquí sucede no sienta las bases de la novela que claramente especifica estos puntos de apertura para la historia, lo que aquí sucede se desarrolla de manera tan rutinaria con un trabajo desanimado que simplemente se convierte en una experiencia tediosa, los enigmas se acumulan en lo que es un intento descuidado escrito y desarrollado con pereza tanto de construir un mundo como de preparar un romance que no llega a florecer porque la química entre Holland y Ridley simplemente no existe como algo creíble, sus personajes son un aspecto de la vida en el planeta que queda sin explicación y sin explorar, se da a entender que Ben y Cillian los padres de Todd son una pareja homosexual en la que nunca se aborda directamente su condición porque el mismo guión ignora por completo lo que eso significa para el gran número de hombres que viven juntos.

Chaos Walking se conforma con ser solo un trabajo de paso incluso las esperadas revelaciones al final sobre lo que realmente les sucedió a las mujeres resulta muy predecible  en un momento absolutamente sin impacto incluso la llegada tardía de Cynthia Erivo en lo que debería ser una aparición que revele el giro de tuerca que tiene la trama no es suficiente.

A pesar de contar con un buen elenco en el que participan Tom Holland, Daisy Ridley, Mads Mikkelsen, Demián Bichir, Kurt Sutter como Cillian Boyd, Nick Jonas y Cynthia Erivo no es suficiente para mantener una trama que parecería ser simple pero que en realidad es muy complicada, hacen lo que pueden con lo que tienen que no es suficiente porque algunos de ellos no entienden el género y mucho menos a sus personajes.

La música a cargo del veterano Marco Beltrami y en colaboración con Brandon Roberts es lo más destacado de la cinta, las piezas que se usan en las escenas de acción quedan perfectamente bien montadas con un ritmo constante durante toda la cinta lo que es muy loable porque en algunas partes es precisamente este elemento lo que las hace interesantes.

En conclusión, la película nos demuestra que la novela de Ness era demasiado difícil de traducir en términos cinematográficos o bien si sus realizadores simplemente carecen de la imaginación necesaria para desarrollar este tema y el escenario de la historia de una manera más concreta, Chaos Walking pudo ser un producto mejor del que se presentó lo que daría la oportunidad de saber más y de tener interés en ver las siguientes adaptaciones que evidentemente eso quizá ya no sea posible.

La película ya está disponible en algunas salas de cine en nuestro país.