Palmer es conmovedora y entretenida

Cuando vemos una película del género melodrama sabemos que estarán llenas de clichés entre lo que es el origen del problema, su desarrollo, los momentos emotivos y un final predecible donde todos son felices.

Este tipo de trabajos tienen una estructura muy definida en su historia y en cómo desarrollan su narrativa porque son solo para entretener pero algunos de ellos llegan a ser muy célebres y premiados; Palmer es la nueva película del director Fisher Stevens (The Grand Budapest Hotel) y que entra muy bien en este género.

¿De qué va la película?

Es la historia de Eddie Palmer (Justin Timberlake) un ex jugador estrella de fútbol americano d que acaba de salir de prisión tras 12 años de condena por casi matar a golpes a un hombre, al no tener a donde ir regresa con su abuela Vivian (June Squibb) quién lo cuidó desde que era un niño tras el abandono de su madre y la muerte de su padre, en su nueva vida debe cuidar de ella y del pequeño Sam (Ryder Allen) que no se identifica con una sola identidad de género de una vecina adicta a las drogas (Juno Temple) mientras intenta recuperarse y empezar de nuevo en un pueblo de Louisiana.

El guión escrito por Cheryl Guerriero se toma su tiempo para revelar qué fue lo que hizo para quedar tras las rejas y para ir desarrollando a los personajes para sentirnos identificados con alguno de ellos, con el drama que viven y sobre todo llevarnos una lección de tolerancia sobre las personas que tienen una forma diferente de ver, de percibir y de sentir las cosas.

Algo que llama mucho la atención de este proyecto es que la figura del actor principal se va diluyendo para dar paso a otra historia en la cual girarán todas las demás y es el drama que le toca vivir a Sam quien  es objeto de bullying en este pequeño pueblo por ser de género fluido, le gusta el maquillaje, las galletas, las muñecas, jugar a tomar el té con su mejor amiga y los programas animados de princesas.

La transición que tiene Palmer de pasar a ser  un intolerante sutil a una total aceptación de lo que sucede con este pequeño niño es muy rápida, lo que resulta conveniente para la historia pero no hace nada por revelarnos más de su pasado o de quién era  y en qué se está convirtiendo ahora, podemos decir que su narrativa en muchas partes tiene la audacia de pretender que este hombre que aparentemente no tiene sentimientos revelados por nadie  vaya a entregar a Sam a las autoridades para evitar una responsabilidad más pero que gana porque este pequeño que es amable, divertido, curioso y autosuficiente a quien no le afectan los juicios y las críticas hacia su persona.

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En este punto podríamos ver lo predecible de la trama que va de un hombre solitario que hace amistad con un infante que busca un padre sustituto que le ayude a entender como es el mundo de los adultos y el de los menores pero no es así, el personaje de Sam es muy condescendiente consigo mismo, sabe perfectamente lo que le gusta y lo que no dando respuestas muy maduras a cada cuestionamiento que le hacen como por ejemplo, cuando Palmer intenta hacerle ver que a los niños varones no les interesa un programa de princesas, Sam responde que él será el primero lo que nos suena más a la respuesta de un adulto que a la que pueda dar un niño de su edad, Allen y Timberlake hacen muy buena mancuerna como actores lo que ayuda mucho a comprender parte de esta historia, como es un melodrama no puede faltar el romance que se da entre él y la maestra de Sam.

La película pretende ser políticamente correcta e inclusiva por lo delicado que puede resultar el tema para algunas audiencias, junto con esto hay lenguaje explicito y violencia de género, pero vamos a ver, aquí hay un problema porque algunas frases y chistes que tiene no vienen al caso así como las escenas sexuales que pretenden romper un poco con la estructura que ya tienen pero que tampoco aporta nada a la trama porque ya sabemos desde el primer momento para dónde van las cosas y cuál será el posible final que tenga. Es muy cómodo por parte del director que creamos que como espectadores estamos viendo algo nuevo que nos dejará un forzado mensaje a que la trama revele cosas cuando debe de hacerlo. por ejemplo, es regla que en este tipo de historias haya una muerte que conmueva y que impulse a los personajes a tomar otras decisiones como lo es la muerte de Vivian la abuela y esa sensación de orfandad que deja en estos 2 personajes que tendrán que luchar contra todo y contra todos en nombre de una amistad.

Por un lado tiene algunos mensajes fuertes sobre la fe, el amor, la redención, el perdón e incluso la adopción porque vemos a un hombre que está haciendo todo lo posible por cambiar su vida, y encuentra esa señal de cambio en la apariencia de un niño pequeño que necesita desesperadamente cariño, una guía y una figura paterna pero son estos mensajes positivos los que complican la trama que no concluye en nada, por otro lado está el amor que siente el niño por los colores pastel, las princesas y las cosas muy femeninas como son los broches para el cabello y la ropa que viste; estoy casi seguro que muchos espectadores probablemente se sentirían incómodos por la aceptación incondicional que tiene la película por el afeminamiento del niño y el rechazo que tiene la sociedad a estas normas de género.

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Pero esto lo justifican de una manera tan simple como que la no conformidad de género también es un mecanismo de defensa para enfrentar situaciones violentas y traumáticas que como vemos la vida de Sam está llena de continuos abusos pero la estructura que tiene este personaje es para que sea honesto consigo mismo y con los demás, tener un buen sentido del bien y del mal, ser tan inocente como los niños y mostrar la capacidad que tiene de ser cariñoso.

Luego tenemos esa representación relativamente positiva del cristianismo en la película, aquí convierten a los cristianos en intolerantes y malas personas o que los niños en general son crueles con los demás o que las maestras siempre son tan buenas y entienden todo lo que pasa a sus alumnos y a su alrededor o que los viejos son chismosos y metiches, todo estereotipado de una manera en la que solo estos personajes sean los buenos y las víctimas de sus propios errores y que enmendarlos será la solución a todos sus problemas.

Es evidente que el trabajo del director y de la guionista es invertir el papel de los personajes, que el principal termina siendo secundario y viceversa, y lo que empieza con una cosa termina siendo algo completamente diferente o al menos eso pretenden que creamos pero es una fórmula que ya ha sido agotada hasta el cansancio pero que en este caso funciona porque entretiene.

El elenco conformado por los actores Justin Timberlake (Eddie Palmer), Ryder Allen (Sam) Alisha Wainwright (Maggie Hayes), June Squibb (Vivian Palmer) y Juno Temple (Shelly) no se esfuerza mucho en llevar a sus personajes al extremo de sus emociones pero es de reconocer que todos hacen un trabajo impecable que queda muy por encima de la producción porque su convincente actuación hace que la película sea pasable y bastante conmovedora aún cuando hayamos visto muchas muy similares.

En conclusión si Palmer como película se hubiera podido mantener más limpia y honesta hubiera más difícil de revisar en primer lugar por el tema que aborda y en segundo lugar porque sería un insulto para las contendientes a los premios Oscar siquiera considerarla entre las posibles candidatas porque no es algo muy célebre es simplemente cumple con el cometido de ser muy entretenida.

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