Godzilla Minus Zero es sólo una secuela pretenciosa
En el año 2023 los estudios japoneses Toho Co., Ltd dieron respuesta a una de las franquicias más populares dentro del género de la ciencia ficción y fantasía, Godzilla, el famoso Kaiju que ha estado vigente desde 1954 y que tiene más de 30 películas en su haber, tras el éxito del monsterverse norteamericano este coloso regresó a la pantalla grande más fuerte que nunca.
Godzilla Minus One escrita y dirigida por Takashi Yamazaki esta cinta forma parte de la Reiwa era, y así como sus antecesoras la Shōwa era (1954–1975), la Heisei era (1984–1995) y la Millennium era (1999–2004) hemos sido testigos de cómo ha evolucionado la franquicia y a la galería de kaijus a los que se ha enfrentado.
Ahora y ya finalizando este 2026 Yamazaki regresa para presentarnos la tan esperada secuela, Godzilla Minus Zero ahora no solo se enfrentará a los humanos que trataron de destruirlo, también hará frente a una amenaza aún más grande y mucho más peligrosa que no solo pondrá su existencia en peligro sino a toda la humanidad.
¿De qué trata la película Godzilla Minus Zero?
Han pasado dos años después de los acontecimientos y la destrucción que Godzilla dejó a su paso, continuamos con la historia de la familia Shikishima mientras enfrentan una nueva catástrofe, nuevas revelaciones y a una amenaza como nunca antes imaginaron.
Cuando Godzilla Minus One se estrenó en el 2023 nadie esperaba la sorpresa que propios y extraños se llevarían y fue un evento destacable por varias razones, bien sabemos que esta fue una respuesta de Japón y de los estudios Toho al éxito que estaba teniendo el monsterverse y la versión de Godzilla en el occidente recordemos que fueron estos mismos los que nos trajeron otras grandes películas de kaiju que hicieron de esta franquicia un clásico en la cinematografía mundial.
Shin Godzilla del 2016 fue un experimento que funcionó a medias y que se esperaba pudiera expandir esta nueva era y no fue así, el proyecto para tener una posible secuela fue cancelado y en lugar de esto se tomaron el tiempo para planear y replantear cómo serían las cosas a futuro y de qué manera podrían seguir representando a su producto cinematográfico más famoso.

Godzilla Minus One representó volver a los inicios y transformarlo todo en algo que se viera más moderno sin dejar a un lado lo clásico que ha caracterizado a esta saga a lo largo de más de 70 años, esta cinta tiene uno de los mayores atractivos, una recreación de lo que fue Godzilla de 1954 ubicada en la década de los 40 y nos demostraron que con un presupuesto modesto se podía hacer un gran trabajo.
Takashi Yamazaki fue el encargado de escribir y dirigir esta entrega e hizo que sus personajes humanos centrales fueran más convincentes poniendo a su protagonista el piloto kamikaze Kōichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki), en la difícil situación de ser el que enfrenta a este coloso que destroza el centro de Tokio y, de hecho, su historia funciona en su propio contexto asi como su melodrama familiar, algo ya establecido por los estudios y que ha estado presente en todas y cada una de las cintas que han producido.
Han pasado más de dos años desde el ex piloto kamikaze Koichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki) que con la ayuda del ex diseñador de armas Dr. Noda (Hidetaka Yoshioka) y el poder del ejército japonés presuntamente habían destruído a Godzilla, desafortunadamente para todos ellos ese no era el final de sus problemas sino solo el principio, recordemos que en este universo este ser puede regenerarse, una nueva amenaza surge cuando un kaiju parecido a un dragón recientemente desenterrado acaba de causar estragos en Matsumoto, dejando pocos sobrevivientes.
Kenji Noda (Hidetaka Yoshioka) está ahora a cargo de un grupo especializado y destinado a lidiar con criaturas como esta y recurren nuevamente a Shikishima quien ahora es un hombre de familia que vive con su esposa Noriko (Minami Hamabe) cuya supervivencia influirá altamente en la trama de esta cinta de una manera sorprendente y su hija Akiko (Sae Nagatani) para que le ayuden a asesorar a su nuevo grupo sobre cómo lidiar con la nueva criatura.
Esta nueva entrega nos introduce más en el mundo de los kaijus de una manera más realista y sorprendente y explora un temor existencial que es ajeno en múltiples sentidos a los estudios estadounidenses y este miedo también tiene un nombre y es Ghidorah, la clásica némesis de Godzilla que hemos visto ya varias veces a lo largo de la saga e incluso en el monsterverso estadounidense y que aquí también regresa a sus orígenes y que grandiosamente lo vemos evolucionar hasta convertirse en King Ghidorah.
Este ser parecido a un dragón de tres cabezas tuvo su primera aparición y se enfrentó por a Godzilla en la cinta Ghidorah: The Three-Headed Monster de 1964 y dirigida por Ishirō Honda; a diferencia de Godzilla, este monstruo llamado Ghidorah llegó a la pantalla grande en una época más sencilla para las películas de monstruos gigantes de Toho, lo hizo dentro de la era Shōwa en un período donde la fantasía y el humor irónico eran una representación del contexto histórico en el que estaban viviendo.
Entonces, el hecho de que Yamazaki haga en esta nueva cinta algo muy parecido de lo que hizo con Godzilla en Minus One convirtiendo a Ghidorah en su némesis en medio de la reconstrucción de un país que ha sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial y que se vea aún más amenazante es toda una hazaña, y no solamente es que esté visto desde la perspectiva de los humanos, esta es una regla básica y fundamental en esta saga de películas japonesas en donde estos monstruos gigantes son un elemento secundario y lo que le da acción a sus historias.
Junto con lo anterior también se revela que hay un complot “secreto” en contra de los Estados Unidos, lo que provoca que Japón y las potencias de la Guerra Fría que navegaban en el Pacífico en 1949 respondan a este hecho, en este contexto, Kenji Noda, el misterioso científico naval de la primera película sea ahora un personaje principal como la familia Shikishima, Noda ahora supervisa la Oficina de Respuesta a Desastres a Gran Escala del gobierno japonés que está buscando nuevas amenazas monstruosas y diseñando un plan estratégico para combatirlas sin dañar a la población, lo que no sabe es cómo hacer frente a una nueva especie de la que no conocen absolutamente nada.

Para su desgravcia y a pesar del ingenio de Noda y el de su nueva mano derecha la meteoróloga Makoto Aoyama (Masami Nagasawa) esta nueva especie a la que pertenece Ghidorah demostrará que su evolución incluye 2 cabezas más y un poder telequinético capaz de destruir todo lo que está a su paso, esto sin mencionar al ejército ocupante estadounidense que parece estar más interesado por saber más las capacidades de Ghidorah contra los japoneses y la posibilidad de convertirlo en un arma, todo esto hace que éste sea el peor momento para que Godzilla resurja del fondo marino.
Lo que hace de Godzilla Minus Zero sea una propuesta novedosa que continúe con los eventos de la cinta anterior es traer de nueva cuenta a su elenco, recordemos que nunca ha habido una secuela japonesa que siga a los mismos personajes humanos, o una secuela que intente ampliar o expandir la alegoría posterior a lo que sucedió con Hiroshima y Nagasaki un tema que ya fue tratado en la primera cinta pero que hasta ahora no ha sido completamente desarrollado.
Minus Zero trata de hace ambas cosas de manera subversiva y fascinante, y lo logra con una realización cinematográfica mejor planeada y evidentemente más costosa, dicho esto no significa que tener mayor presupuesto las cosas salgan bien o aún mejor de lo que ya habían presentado, seguramente los norteamericanos encontrarán una secuencia que ha provocado polémica y algunos escalofríos en su audiencia y que involucra el ataque de Godzilla Nueva York y la destrucción de la Estatua de la Libertad, en términos audiovisuales y de acción es todo un espectáculo que quiza muchos bajo su propio contexto fantástico estábamos esperando ver.
Una gran gran parte de lo que vemos en Minus Zero parece una repetición de lo que ya vimos en Minus One y dolece que esto esté tan poco detallado y planeado, la primera entrega provocó en sus personajes una catarsis emocional por parte de todos los fantasmas que los han perseguido en la guerra; aquí, con Shikishima y otros nuevos personajes se presentan con su respectiva dosis de culpa de sobreviviente o con resentimiento a lo que les ha sucedido a sus familiares y a la población en general.
Dicho lo anterior tenemos de ejemplo a la Dr. Aoyama (Masami Nagasawa), una meteoróloga cuyo fracaso profesional en predecir un tsunami a tiempo para evitar numerosas muertes la motiva a redimirse ayudando al Dr. Hoda a entender y combatir a estas amenazas. y por supuesto tenemos al Dr. Murakami que tiene su propia conexión con el pasado nuclear de Japón y que tiene planes de controlar a los kaijus con un invento que tiene para destruir a sus enemigos estadounidenses.
Ahora estos personajes están representados de una manera más fina y cada uno de ellos tiene un aporte importante en la trama, está el caso de Noriko Shikishima que tiene ahora una conexión físico mental con Godzilla y es una clave y pieza importante, cada uno de ellos tiene su rasgo de carácter y motivaciones personales que van haciendo de su sub trama algo interesante en su inicio y que de a poco a poco se va diluyendo, desde la cinta anterior ya vimos que a Yamazaki como escritor le gusta crear colectivos de individuos tenaces dispuestos a trabajar juntos para tramar planes complicados para capturar, detener o eliminar a estas amenazas que podrían acabar con la humanidad en poco tiempo.
Lo más destacable que tiene la cinta se desarrolla en su tercer y último acto donde vemos a Godzilla enfrentar a un Ghidorah más evolucionado, una secuencia de pelea muy bien coreografiada y con unos efectos especiales aún mejores y más refinados que en su predecesora vemos a estos colosos en toda su espectacularidad, el fallo que tiene todo esto es que todo sucede demasiado rápido, todo entre ellos se soluciona de una manera muy conveniente para el guión,m mientras que en los primeros dos actos no sucede absolutamente nada relevante dejan lo mejor para el final y lo hacen tan apresuradamente que muy poco nos dura el gusto.
Minus Zero es una película sobre la misma colección de personajes supervivientes y héroes resilientes que se ven obligados a enfrentarse a un nuevo orden mundial donde hay más de un monstruo gigante en las islas y en los mares de Japón y el único camino que pueden seguir es tratar de defenderse y luchar en contra de ellos aunque no sepan quiénes son los aliados y quiénes los enemigos a vencer.
El guión escrito por Yamazaki se ostenta de ser grandilocuente, de ser polémico y provocador, de presentar secuencias incómodas para un público en específico pero que lamentablemente carece de toda la fuerza e impacto que se necesitaba para hacer de esta secuela algo memorablemente superior a su primera entrega o bien que siguiera en la línea de calidad y eso no sucede, hay demasiado relleno en sus 135 minutos de duración en los que nada pasa, nada avanza y nada se resuelve, si su intención era que viéramos la evolución de estos kaijus todo esto se ve interrumpido por todo lo anterior.

Era de esperarse que tras el éxito de Minus One, los estudios Toho designaran un mayor presupuesto y se nota en los efectos especiales y en la creación y textura de los kaijus, en las secuencias de acción y en las partes filmadas en IMAX, todo esto luce espectacular y es un deleite sonoro y visual, quizá dura tan poco porque piensan seguir haciendo más secuelas de esto y hacer una nueva saga como se había dicho anteriormente, que piensan recrear las cintas clásicas en este nuevo estilo, y esto queda en veremos.
El elenco lo conforman Ryunosuke Kamiki, Minami Hamabe, Min Tanaka, Hidetaka Yoshioka, Masami Nagasawa, Yuki Yamada, Kuranosuke Sasaki, Jun Kunimura, Sakura Ando y Miou Tanaka, un elenco se entrega valientemente a sus roles bidimensionales con entusiasmo en un marco exagerado y ridículamente cómico muy al estilo oriental.
La música compuesta nuevamente por Naoki Satō es también una secuela a lo que ya había hecho antes en Minus One, piezas con samples de otros temas que quienes hemos seguido esta franquicia conocemos bien y que es un trabajo que en momentos supera a lo que estamos viendo en pantalla.
En conclusión, Godzilla Minus Zero es una buena secuela que muy a secas se queda por debajo de su antecesora, que trata desesperadamente de contar y de concluir mucho en muy poco tiempo, que presenta a uno de los antagonistas más famosos de la saga y que queda como un ejemplo más de que tener un mejor presupuesto no es sinónimo de tener un buen resultado, un producto pretencioso que da como resultado algo entretenido que puede o no tener más secuelas.
Godzilla Minus Zero ya está disponible en salas convencionales e IMAX en nuestro país en 2 formatos doblada al español y en japonés subtitulada.
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